La pirámide de Maslow al microscopio — Psico-K

La teoría de la jerarquía de las necesidades ha contribuido en mucho a la enseñanza y en la gestión de las aulas en las escuelas, ya que se ve al niño como un ser holístico en el cual están integradas cualidades físicas, emocionales, sociales e intelectuales de manera que no pueden funcionar separadamente. Es evidente que para que las necesidades cognitivas de un estudiante puedan quedar satisfechas, se deben cumplir en primer lugar sus necesidades fisiológicas básicas. Los que hemos trabajado con niños en riesgo de exclusión podemos dar cuenta de ésto, muchos problemas del aprendizaje derivan de problemas en casa por no tener comida, o estar en riesgo su seguridad en el hogar.

Sin irse tan lejos, simplemente, cuando estamos cansados y hambriento nos resulta más difícil concentrarnos en los estudios. También, si no nos sentimos emocional y físicamente seguros dentro de clase, será muy difícil alcanzar nuestro pleno potencial. Finalmente, Maslow agrega que los estudiantes que no desarrollen la autoestima tampoco podrán avanzar académicamente.

Con respecto al ámbito empresarial, la pirámide de Maslow es bastante utilizada. En el área del advertising, se persigue que asociemos la satisfacción de necesidades no cubiertas con productos sustitutivos, por ejemplo, la libertad y  el autocontrol con un auto, o el reconocimiento con un fragrance (Remo, 2011).

Los gerentes hacen uso de esta jerarquía para identificar cuáles son las necesidades del private y, ya sea a través del diseño de un proyecto private, un título llamativo, arreglos en su horario laboral, o incluso bonos de parques temáticos, los trabajadores puedan seguir motivados. Ejemplo:

Es a la mitad del siglo XX, que las expectativas, sentimientos y necesidades de los empleados en relación con su desempeño laboral empiezan a cobrar very important relevancia, cuando las empresas invierten en el bienestar de los empleados para que se sientan realizados, eso sí, esperando mucho a cambio.

Críticas

Conceptos como “autorrealización” resultan muy vagos y difíciles de operativizar por lo cual han sido muy criticados. En una revisión realizada por Wabha y Bridwell en el año 1976  (cit. en McLeod, 2007)  utilizando la teoría de Maslow, se encontró escasa evidencia de que el orden de necesidades propuesto por el autor fuese el que determinó. Además, una de las limitaciones más importantes es la referente a la metodología, Abraham formuló las características de los individuos autorrealizados mediante un método cualitativo llamado análisis biográfico, y desde el punto de vista científico, este método resulta muy subjetivo. Recordemos que todo método subjetivo conlleva sesgos, lo que cut back la validez de los datos obtenidos, luego la definición operativa de Maslow de la autorrealización no puede ser aceptado como un hecho científico.

Respecto al mencionado análisis biográfico que utilizó Maslow, gran parte de los detractores indican que la muestra, a priori, estaba sesgada hacia varones blancos y con educación superior (como Thomas Jefferson, Abraham Lincoln, Albert Einstein, William James, Aldous Huxley, Gandhi, Beethoven) y aunque posteriormente en 1970, ya incorpora a mujeres autorrealizadas, como Eleanor Roosevelt y Teresa de Calcuta, estas comprendían una pequeña proporción de su muestra, luego la generalización de su teoría a mujeres e individuos de clases sociales más bajas o diferente etnia es muy cuestionable (McLeod, 2007).

Se critica también la suposición de que las necesidades de inferiores deben ser satisfechas para poder alcanzar su potencial y autorrealizarse. Esto no es siempre así, y por lo tanto la jerarquía de necesidades en algunos aspectos de Maslow no ha sido sostenida. Pensemos en personas que viven en extrema pobreza son todavía capaces de necesidades de orden superior como el amor y pertenencia. Vayamos un poco más lejos aún, grandes autores y artistas (por ejemplo, Rembrandt y Van Gogh) vivían en la pobreza durante toda su vida, sin embargo, se podría argumentar que lograron la autorrealización. ¿Qué pasó aquí? Los expertos sostienen que podemos estar motivados por necesidades de crecimiento más altas, al tiempo que por las necesidades de deficiencia de menor nivel.

Una investigación más reciente, llevada a cabo en 2011 por Tay y Diener puso a prueba la teoría de Maslow mediante el análisis de datos de 60.865 participantes de 123 países, que representan las principales regiones del mundo. En una encuesta, los participantes respondieron sobre seis necesidades que se parecen mucho a los de modelo de Maslow, también calificaron su bienestar a través de tres medidas discretas: evaluación de vida, sentimientos positivos (instantes de alegría en el día a día), y sentimientos negativos (experiencias cotidianas de tristeza, la ira o estrés). Los resultados respaldaron la opinión de que, aún que las necesidades humanas son universales y atraviesan diferencias culturales, el orden de estas no es como lo establece Maslow.

Ya en 1972 Clayton Alderfer (cit. en Kremer y Hammond, 2013) reformula la jerarquía, cut back de cinco a tres los grupos de necesidades, y los denomina: «Existencia», «Parentesco» y «Crecimiento». Esta teoría llamada ERG, (por sus siglas en inglés, Existence, Relatedness and Progress), no posee una estructura rígida con un orden establecido, podemos operar al mismo tiempo en distintas necesidades, además factores de peso como nuestros antecedentes familiares o nuestro ambiente cultural pueden alterar el orden de nuestras necesidades. Como vimos anteriormente la cultura influye, ejemplo de esto es la japonesa, que anteponen las necesidades sociales a las fisiológicas.

Por Karemi Rodríguez Batista para Psyciencia

— Karemi Rodríguez Batista to www.psicok.es