Psicología Deportiva: Trabajo en equipo en ciclismo

Es realmente sorprendente que alguien este preocupado acerca de el espíritu individualista que existe en nuestro país en cuanto a la práctica del Ciclismo.

Si bien esto es como el nacimiento, salvo que uno sea mellizo, la madurez en el deporte del pedal está en realizar la práctica en conjunto o en grupo.

En la ciudad, por que los choferes son temerosos de atropellar a alguien cuando existe la posibilidad de un tercer hombre o testigo y esto los hace ser un poco mas reprimidos en su siempre espíritu agresivo y atropellador.

En el Cross Country o Mountain Bike es una necesidad el ir acompañado, ya que cualquier cosa puede suceder, desde un percance mecánico, una ligera o una fatal caída y el auxilio del compañero es importantísimo, si es un experto mejor aún.

En la competencia de alto rendimiento, siempre el gran ganador es el que mejores servidores tiene, aquí como en muchos otros lugares del mundo se llaman “Peones” y como tenemos ciertos complejos esto siempre hace sentir una situación de menoscabo entre lo que es formar parte del equipo y trabajar para el mejor o líder y sentir que alguien te diga “eres un peón”.

En las grandes vueltas como el TOUR de FRANCE, el GIRO de ITALIA y la Vuelta de España, formar parte de un equipo es tener un nivel mundial, solo corren menos de 200 ciclistas en el pelotón y siendo 15 o 20 escuderías, cada una tiene sus peones destinados a llevar al indicado a la meta.

Cada escudería tiene sus especialistas en montaña, alta montaña, sprinters y pasistas perseguidores, asimismo siempre un volador o sprint tiene a su lado a dos o tres pasistas que lo llevan hasta el punto de quiebre cerca de la meta, donde todo queda en sus pies.

Los Montañeros también tiene sus pasistas que en la partida toman la punta de los pelotones y exigen a los rivales para agotarlos en función de las posibilidades de su líder, a fin de que cuando llega el momento de la gran cuesta solo ellos tengan la posibilidad de fuga.

En el Velódromo existen pruebas que no puedes ganar si el compañero no trabaja para el triunfo, el medio fondo siempre requiere ayuda, pues todos luchan contra el líder y la única manera de contrarrestar esta lucha es haciendo que un compañero reste puntos o posiciones a los rivales.

Tampoco se aprenden los grandes trucos y habilidades sin un maestro y aquí la labor del técnico y del gran campeón son importantes para el desarrollo del joven ciclista.

Este es el único país donde los jóvenes no escuchan a los maestros y allí que te encuentras con que para salir adelante y sentirse mejor muchas veces siguen los malos caminos de los que no estiman a la persona y los vemos cuando se va a dar comienzo a la gran carrera buscando quien tiene la fórmula mágica y como la verdad es una sola, terminan como los “grandes” eliminados por uso de productos dañinos a la salud.

El Ciclismo solo cambiará cuando fórmenos grupos o como en antaño todos tengamos una sola camiseta, seamos fieles a ella, no nos vendamos al mejor postor y nuestros dirigentes, técnicos y maestros sean del mismo criterio.

Basta ya de esos que hoy día te piden que te salgas de tu casa y mañana te dejan en la calle por que ya no eres útil a sus mezquinos intereses.

Nuestro deporte debe empezar por unir a los jóvenes, hacer escuelas, crear grupos afines que colaboren entre sí y permitan el éxito del mejor.

Hernán Llerena no hubiera llegado nunca al podium si Carrogiero o Chávez no trabajaban para él; César Peñaranda también tuvo a Bacigalupo; Teófilo Toda jamás ganó sin el sudor de su compadre El Toro Elias; a Abraham Orozco era imbatible cuando su gran peón lo dejaba a las puertas de la meta “Orestes Chirielaisson”, épocas de antaño donde el Ciclismo peruano brillaba a nivel mundial y el como muestra de es compañerismo Hernán Llerena siempre habla del “Ballet Inca”.

Cuando podríamos hablar de la necesidad de conformar un grupo y poder triunfar con la ayuda de él.

Por: Kike Rodríguez