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¿Por qué no nos ponemos la mascarilla?

Una vez que el trauma está bajo management, el miedo es de poca utilidad y disminuye.
Martin Seligman

Sin llegar al extremo de alguna situación que hemos leído que ha ocurrido en Estados Unidos, en la que un comerciante recibió un disparo por solicitar a un cliente que se la pusiese dentro de su establecimiento, el uso, mal uso o no uso de lo que, por ahora, es una de las medidas que pueden evitar la propagación de la COVID-19, es uno de los principales obstáculos que están facilitando su propagación.

Probablemente usted también tenga una opinión a la hora de usarla. Pero, ¿de dónde viene esa opinión? ¿Es ideológica? ¿política? ¿filosófica? Sean cuales sean sus argumentos, ya sea que se trate de algunos, todos o ninguno de los anteriores, es muy possible que, al menos parte de su postura, esté arraigada en razones que la psicología puede explicar.

Vemos como, en diferentes foros, quienes usan la mascarilla, califican a quienes no lo hacen como egoístas, mientras que éstos les responden con que están siguiendo una imposición del gobierno sin fundamento, como ovejas en el redil. Lo cierto es que hay una explicación psicológica para que algunas personas se centren más en sí mismas, mientras que otras se centren más en bien común. Depende de cómo estemos orientados en nuestra vida, hacia nosotros mismos o hacia la comunidad, seremos más proclives a seguir unas normas -no solo la mascarilla-, que eviten que el coronavirus se propague con facilidad y que tienen un importante impacto en la salud colectiva..

Esta es una de las explicaciones, pero la psicología que subyace a la reticencia a utilizar la mascarilla es mucho más compleja y multicausal que lo que pueda ser el egoísmo.

Evaluación de riesgos

Todos evaluamos los riesgos de manera diferente, según nuestras percepciones, experiencias, creencias y expectativas. Las personas variamos respecto a los niveles de riesgo que podemos tolerar o estamos dispuestos a asumir.

Según sea nuestra evaluación de estos riesgos, seremos más o menos proclives al uso de la mascarilla. Pero nuestra tolerancia al riesgo viene muy determinada por la sensación de management o previsibilidad que pueda tener el asumirlo. No es lo mismo invertir en bolsa, bien asesorado, que lo que pueda ocurrir con un virus invisible con el que el riesgo es mucho más difícil de medir, especialmente cuando hay muchas personas que se arriesgan sin la más mínima garantía. Y eso nos puede afectar a nosotros directamente.

Lo peor en el caso de la COVID-19 es que la percepción de riesgo de quienes incumplen las medidas básica de prevención, está bastante condicionada por otras muchas razones que inciden directamente en su comportamiento.

Si el filtro de percepción es tan fuerte que puede llegar a distorsionar los hechos y la evidencia, nos encontramos frente a un serio problema para convencer a mucha parte de la población de la necesidad de las medidas de protección.

PseudoVerdad

Otro issue que puede estar en juego es lo que podríamos llamar “pseudoverdad”. Cuanto más escuchamos algo que es falso, más believable nos parecerá y podremos comenzar a creérnoslo. Si un una persona, grupo o una entidad influyente nos repite continuamente que la pandemia no es un gran problema y que, por ejemplo, la mascarilla no sirve de nada, más possible es que comencemos a dudar y a creernos una serie de argumentos inverosímiles y falsos con los que nos bombardean para sustentarlo.

Lo podríamos llamar “pensamiento mágico”, algo difícilmente contrastable y que es explicado con un cóctel conspiranoíco que, por su propia falta de sentido, resulta irrebatible.

Comunicación

Otro issue a tener muy en cuenta es la dificultad que la mascarilla le añade a nuestra capacidad de comunicación. Perder gran parte de las expresiones faciales, como pueden ser las sonrisas o, el movimiento de los labios, es un enorme handicap que nos hace estar en contra de este elemento. Y no solo ocurre con las personas que tienen dificultades auditivas y que precisan de la lectura labial ¡todos los leemos como apoyo a nuestra escucha! ¿No les ha pasado tener la sensación de que la mascarilla también dificulta nuestra audición?

Es cierto, leer los labios proporciona información visible que complementa la información auditiva que recibimos cuando otras personas hablan. Si usamos una mascarilla, es más difícil entendernos.

Quienes experimentan dificultades para comunicarse con los demás tienen problemas con ellas. Aquellos que tienen dificultades para hablar, o que no hablan con claridad o complementan su forma de hablar con muchas expresiones faciales, son muchas de las personas que ven afectada su vida por algo que esconde gran parte de su rostro.

También quienes temen el rechazo o el aislamiento social, ser aburridos o poco interesantes, o tienen dificultades para establecer y mantener conversaciones, ven a la mascarilla como un elemento más que les incapacita y distorsiona su capacidad para relacionarse.

Percepción

La percepción también puede influir en la decisión de usar una mascarilla. Si percibimos que algo es amenazante, actuaremos de una manera, pero lo haremos de manera diferente cuando no consideramos que lo sea. Son aquellas personas que perciben las mascarillas como una violación de su libertad. Es en cierta forma algo relacionado con una visión egocéntrica cómo la que comentamos antes. Related a poner en duda los límites de velocidad en la carretera, olvidando que, en caso de accidente puede que yo no sea el único perjudicado. Una percepción estrecha que obvia que vivimos en sociedad y que lo que hacemos unos, inevitablemente, afecta a los demás.

En este caso esta distorsión perceptiva se complica ya que el virus no es perceptible a la vista, el olfato, el gusto, el oído o el tacto. Es intangible, y por lo tanto, para muchos, no existe. Especialmente para aquellos que no se han contagiado -ellos o alguien cercano-.

Trauma

También pueden haber razones psicológicas más serias que condicionen el posicionamiento de algunas personas respecto a esta medida de protección.

Son personas que han experimentado un trauma significativo, y que pueden tener reacciones físicas que simplemente no pueden controlar. Para algunas personas que han experimentado violencia o abuso, tener algo envuelto alrededor de la cara puede ser angustiante y provocar que la respiración se vuelva más difícil y la frecuencia cardíaca aumente por la ansiedad que se experimenta.

Esto puede provocar que, para evitar usar mascarilla, muchas personas opten por el autoaislamiento en sus domicilios aumentando, en muchos casos, la sensación de indefensión y miedo que ya les puede producir la situación que estamos viviendo.

Otro aspecto relacionado con el trauma es lo que podríamos denominar “hipervigilancia”, algo que experimentan muchas personas que habiendo superado una situación traumática, se ven rodeados de personas con la cara cubierta, lo que pueden vivir como una amenaza, especialmente si se produce en un entorno cerrado.

Son estos y otros aspectos, los que tenemos que tener en cuenta a la hora de establecer medidas como el uso de la mascarilla que, indiscutiblemente, entran en el ámbito private y pueden recibir un enorme rechazo.

En psicología, sabemos que la negación es una algo muy poderoso cuando hay información desagradable que no queremos aceptar. Puede ser útil inicialmente para disminuir el impacto emocional de las malas noticias. Pero, a larga es una estrategia maladaptativa y una pésima forma de afrontamiento frente a una situación excepcional como la que estamos viviendo.

— Leocadio Martín to leocadiomartin.com

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Seguimiento

El profesional al que contrates debe ser capaz de hacerte un seguimiento exhaustivo, introduciendo cambios y modificaciones en tus rutinas cuando sea necesario. Además, entrenar solo puede resultar aburrido. De esta forma siempre tendrás alguien con quien hablar y comentar tu evolución. Esto último da importancia a que elijas como entrenador private a una persona con la que tengas cierta química. ¡Vais a pasar mucho tiempo juntos!

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¿qué es este concepto según las ideas de Freud?

El psicoanálisis es una de las corrientes más clásicas de la psicología y, también, de las más criticadas. Muchos de sus supuestos se han puesto en duda, especialmente los relacionados con la teoría del desarrollo psicosexual, pilar basic de su pensamiento.

Entre los conceptos más famosos propuestos por Sigmund Freud está el de la envidia de pene, sentimiento que se daría en las niñas preescolares y que, como su propio nombre indica, es el deseo de poseer el genital masculino.

Esta concept ha sido muy popularizada desde que fue formulada, y también muy criticada, especialmente si se toma una perspectiva feminista y científica. Comprendamos a continuación más a fondo esa concept y su controversia.

¿Qué es la envidia de pene según Freud?

Uno de los conceptos fundamentos dentro del psicoanálisis de Sigmund Freud, en concreto dentro de su teoría del desarrollo psicosexual y la sexualidad femenina, es la concept de la envidia de pene o “pensineid”. Según Freud, se trataría de un sentimiento que surge en las niñas cuando descubren que no son anatómicamente iguales que los niños, viendo que ellas no tienen pene. Las niñas se sentirían lesionadas y mutiladas en comparación con el sexo masculino y empiezan a desarrollar el complejo de castración.

La teoría psicoanalítica de Freud plantea la concept de que a medida que vaya avanzando el desarrollo sexual, las niñas irán experimentando el complejo de Edipo y la envidia peneana irá adoptando dos formas principales. La primera será el más puro deseo de poseer un pene dentro de ellas, y poder tener un hijo en un futuro, mientras que el segundo será el deseo de tener un pene durante el coito.

Esta explicación basic del psicoanálisis más freudiano sería la usada por Freud para justificar la aparición de patologías y sublimaciones psicológicas en el sexo femenino.

Historia del concepto en el psicoanálisis

En los orígenes de su teoría de la sexualidad, Freud no tenía una opinión muy diferente entre los niños y las niñas con respecto a su desarrollo psicosexual. Opinaba que había una relación más o menos simétrica. De hecho, en sus Tres ensayos sobre la teoría de la sexualidad de 1905, en los que abordaba cómo evolucionaba la sexualidad infantil, en su primera edición no hace ninguna mención a la cuestión de la envidia de pene o “penisneid”.

Fue en 1908 cuando, en su texto sobre Las teorías sexuales infantiles empieza a explicar la concept de la envidia de pene, hablando sobre el hecho de que las niñas tienden a sentir interés ante los genitales masculinos. Es la “prueba” de que sienten envidia de pene, que desean poseer uno y equipararse a las personas del género masculino. En este libro comenta que, cuando las niñas dicen que preferirían ser niños, demuestran que sienten la falta del órgano masculino.

Ya en 1914 Freud utiliza el término “penisneid” para dar cuenta el complejo de castración en la niña. Más tarde, en 1917, publica Sobre las transmutaciones de las pulsiones y especialmente del erotismo anal, en el que habla de cómo va evolucionando esta envidia a lo largo del desarrollo sexual, convirtiéndose en ganas de tener un hijo o el deseo de tener un hombre como una especie de “apéndice del pene”.

Desarrollo en la fase fálica

Aquí veremos el modo en el que, siempre según las concepts de Freud, se desarrolla hipotéticamente la envidia de pene.

Como hemos comentado, la envidia de pene dentro del psicoanálisis freudiano hace referencia a la teoría de cómo las niñas reaccionan al conocer que los niños tienen un órgano que ellas no tienen: el pene. Durante su desarrollo psicosexual van volviéndose cada vez más conscientes de que son diferentes al sexo masculino y, en opinión de Freud, este hallazgo sería decisivo en el desarrollo del género y la identidad sexual en las mujeres.

La envidia de pene la podemos ubicar dentro de la teoría del desarrollo psicosexual freudiano en la fase fálica, entre los 3,5 y 6 años de edad. En este período del desarrollo el enfoque libidinal se encuentra, principalmente, en el área uretral, que coinciden con los genitales en el cuerpo humano. Es en esta fase en la que la vagina y el pene adquieren una gran importancia, especialmente los genitales masculinos.

Freud outline la líbido como la fuerza de la energía primaria de la motivación, que se centra en otras áreas fisiológicas. En función del estadio del desarrollo, esta libido se encontrará en un lugar u otro. Por ejemplo, en la fase oral, que se corresponde con los 12 a 18 meses de vida, la energía libidinal se concentra en el deseo de poder comer, chupar y morder, y en la fase anal la atención se concentra en el ano y las heces.

Cuando se alcanza la fase fálica el pene se convierte en el órgano de principal interés en ambos sexos, tanto en el masculino como en el femenino. Es el catalizador de una serie de acontecimientos fundamentales para el desarrollo psicosexual, entre ellos el complejo de Edipo, las relaciones con los padres, la orientación sexual y el grado de ajuste de la persona con respecto al rol esperado en las personas de su mismo género. Poco después de haberse iniciado esta fase, el infante desarrolla sus primeros impulsos sexuales hacia su madre.

En el caso femenino, la niña se da cuenta de que no está físicamente preparada para mantener una relación heterosexual con su madre, puesto que, a diferencia de los niños, no tiene pene. La niña ansía tener un pene y el poder que le acompaña tanto a nivel social como relacional. Sería este momento en concreto cuando se daría la envidia de pene. La niña ve la solución a sus problemas en la obtención del pene de su padre.

La niña desarrolla un deseo sexual por su propio padre y culpa a su madre por no haberle dado uno o, directamente, haberla castrado, aparentemente. Lo interpreta como una especie de castigo de la madre por atraer a su padre. La niña redirige sus impulsos sexuales de su madre a su padre, comprendiendo que sí puede mantener una relación heterosexual, pero con el padre. Aspira a adquirir el mismo rol sexual que su madre, y así poder eliminarla y sustituirla.

En principio sucedería algo related en el caso de los niños, solo que la principal diferencia es el enfoque de los impulsos sexuales, puesto que en el caso masculino no se necesita cambiar de la madre al padre. Como ya tienen pene los niños podrían tener una relación heterosexual con sus madres, sin necesidad de redirigir sus impulsos sexuales hacia el otro progenitor. Los niños se sienten identificados sexualmente con su padre, aunque también se sienten castrados, puesto que la presencia de su progenitor masculino les impide poder relacionarse sexualmente con su madre.

Críticas al concepto de envidia de pene

En la actualidad la concept de la envidia de pene ha quedado muy obsoleta debido a lo machista, pseudocientífica y éticamente cuestionable que resulta. Básicamente, la concept detrás de este concepto es que las mujeres quieren parecerse a los hombres anatómicamente porque ellos disponen de un órgano que les da poder, y es solo ese órgano lo que completa a una persona. Se podría interpretar de la teoría del desarrollo psicosexual freudiana que las mujeres son hombres incompletos.

Hoy en día el mismísimo psicoanálisis, o al menos las corrientes que sí han evolucionado dentro de él, rechazan estas concepts. Aún así el término se sigue usando de forma coloquial para decir que las mujeres desearían tener un pene o describiendo la ansiedad que sufren algunos hombres por el tamaño de sus genitales, puesto que seguimos viviendo en una sociedad en la que el falo parece tener mucha importancia desde una perspectiva antropológica.

De entre las críticas más destacables al concepto de envidia del pene lo tenemos en la figura de Karen Horney, psicóloga que se atrevió a criticar a la mayor corriente de pensamiento de su tiempo. Nacida cerca de Hamburgo en 1885 logró estudiar medicina en una época en que las mujeres tenían serias dificultades para poder cursar estudios universitarios, lo cual ya cube bastante del tipo de persona que period.

Acabada la carrera, Horney se especializó en psicoanálisis en Berlín bajo la tutela de Karl Abraham, uno de los discípulos más destacados de Freud. Abraham no solo le enseñaba acerca esta escuela psicológica, sino que además le ofrecía terapia, puesto que Horney estaba aquejada de depresión y problemas sexuales en su matrimonio.

La interpretación de Abraham fue que Horney ocultaba sus deseos incestuosos reprimidos hacia su padre, explicación a Horney consideró verdaderamente estúpida y, para colmo, no le servía en nada para arreglar su situación sentimental. Fue así como empezó a poner en duda el psicoanálisis, algo que le haría ganar bastante popularidad con el tiempo.

En base a sus primeras críticas a la mayor corriente de pensamiento de su época, period cuestión de tiempo que se enfrentara al concepto freudiano de la envidia de pene. Horney no se creía en absoluto que las niñas, ya desde pequeñas, pudieran sentir envidia de un órgano. Lo que sí creía period que, en realidad, sentían envidia de los derechos y privilegios que poseían los hombres por el easy hecho de disponer de falo, y que ansiaban poder disfrutar de semejante posición en la sociedad.

Todavía estando en Alemania y trabajando en el Instituto Psicoanalítico de Berlín, Horney se dio cuenta de que los supuestos psicoanalíticos no se ajustaban a la realidad de la conducta humana. El psicoanálisis se había enfocado demasiado en una visión biologicista del comportamiento, en vez de tratar los problemas psicológicos en clave social, como period el caso de la envidia de pene. No period una cuestión de tener pene o no, period una cuestión de que entre hombres y mujeres había una marcada desigualdad social. Sin saberlo, Horney estaba sembrando la semilla de la psicología feminista.

Su visión sobre el concepto de envidia del pene no se limitó a ponerlo en duda, sino que, además, le dio la vuelta de una forma bastante radical. Quienes sentían envidia en lo biológico no eran las mujeres de los hombres por tener pene, sino que eran los hombres de las mujeres porque period el sexo femenino el que podía engendrar vida, dar a luz. Los hombres ponían el semen, pero quienes “fabricaban” un nuevo ser humano period, sin lugar a dudas, quienes poseían útero, de ahí que hablara de la envidia de útero o de vagina.

Referencias bibliográficas:

  • Laplanche, Jean & Pontalis, Jean-Bertrand (1996), Diccionario de Psicoanálisis, traducción Fernando Gimeno Cervantes. Página 118. Barcelona: Editorial Paidós. ISBN 978-84-493-0256-5.
  • Ferrell, Robyn (1996). Ardour in Concept: Conceptions of Freud and Lacan. London: Routledge. ISBN 0203012267.
  • Friedan, Betty (2013) [1963]. The Sexual Solipsism of Sigmund Freud. The Female Mystique (50th anniversary ed.). New York: W.W. Norton. ISBN 9780393063790.
  • Kaplan, H.; Saddock, B.; Grebb, J. (1994). Kaplan and Saddock’s Synopsis of Psychiatry (seventh ed.). Baltimore: Williams and Wilkins. ISBN 0-683-04530-X.
  • Irigaray, Luce (1985). This Intercourse Which is Not One. Ithaka: Cornell College Press. ISBN 0801415462.

— Nahum Montagud Rubio to psicologiaymente.com

Conecta con tu Niña Interior: descubre qué necesita en realidad cuando te pide comida

¿Te ocurre a veces que comes de más y no sabes porqué lo haces?

Esto es muy regular y muy frecuente. Tenemos muy presentes nuestros motivos para comer sano, y en cantidades ajustadas. Pero (y esto es muy pure) tenemos poco acceso a nuestros motivos para comer en exceso, y alimentos que nos perjudican.

Conviene entrar en ello, porque cuando conocemos esos motivos, podemos dar los pasos necesarios para cambiar esa conducta, de una manera realmente eficaz.

Existen diferentes formas de hacer esto, y una de ellas es entrar en contacto y conocer a la Niña Inside.

¿Qué es eso de la niña inside?

Es posible que nunca hayas oído hablar de esto, o que lo hayas oído, pero no sepas exactamente qué es.

Así estaba yo hace algún tiempo, y aunque oía hablar de ello, no es algo que me tomara demasiado en serio. Quién me iba a decir que ahora sería algo tan apreciado por mí, y que lo iba a encontrar tan útil y práctico.

 

Mi contacto con la Niña Inside se gestó en una formación en la cuál me hablaron acerca de las sub-personalidades. Inmediatamente me fascinó el concepto y pude comprobar su utilidad.

Las subpersonalidades

Nuestro inside, nuestra personalidad, no constituye una unidad. Tenemos sensación de unidad, y eso nos permite desenvolvernos en el mundo, pero esa sensación es en realidad una ilusión. Lo cierto es que nuestro inside está integrado por diversas partes que interactúan mutuamente. Estas subpersonalidades tienen sus particularidades, y también son muestras de la persona international. Cada una de estas subpersonalidades, también llamadas voces internas, opera como una persona autónoma con sus propias concepts, sentimentos, deseos, opiniones, necesidades…

Por eso con frecuencia nos sentimos en lucha con nosotras mismas, y hacemos cosas que no comprendemos. Nos sentimos más en sintonía con algunas de nuestras voces o partes, mientras que otras nos gustaría que desaparecieran. Como esto no se puede hacer, las enterramos y no las escuchamos. Al hacer esto, al separarnos y desvincularnos de determinadas partes nuestras, dejamos de ser conscientes de ellas, lo que hace que tengan más poder para manejar nuestras emociones y nuestra conducta. No puedes tener influencia sobre algo de lo que ni siquiera eres consciente.

Si te observas puedes comprobar cómo hay en tu inside tendencias completamente opuestas: Una parte tuya desea trabajar un poco más y otra quiere dejar todo eso de lado y tomarse un buen descanso y disfrutar. Una parte quiere gritar y poner a determinada persona en su sitio y otra quiere ser razonable y negociar. Y así.

Y por supuesto con la comida, una parte desea intensamente comer determinados alimentos hasta llenarse, y otra quiere preocuparse por la salud y por no engordar.

la niña inside

Dentro de este sistema de voces internas o subpersonalidades, la Niña Inside tiene un papel central. Esa Niña (o Niño) Inside, representa a nuestra parte más weak, y todo el resto de subpersonalidades se generan para protegerla, y para procurarle reconocimiento, afecto y sensación de pertenencia.

Algunas de estas subpersonalidades son:

  • El Protector-Controlador
  • El Ambicioso
  • El Adulador
  • El Crítico…..

Y así podríamos ir nombrando muchas más subpersonalidades que se generan cada una con una función diferente, pero todas encaminadas a proteger a la Niña Inside.

 Nuestra Niña o Niño Inside no deja de acompañarnos ni un momento, e influye en nuestra vida más de lo que imaginamos.

Tu Niña Inside es tu parte instintiva. De ella provienen esos sentimientos e intuiciones que percibes como si provinieran de «las tripas». Ella tiene acceso directo a la alegría, pena, amor, tristeza…

Es cierto que entrar en contacto con nuestra Niña Inside puede dar miedo. Al fin y al cabo puede pedirte cosas que contradigan tus deseos adultos o puede llevar tu atención hacia cuestiones que requieren tiempo pero no están orientadas al rendimiento.

Pero reprimir esos deseos y mirar hacia otro lado no es la solución. Al contrario, cuanto más te separas de tu Niña Inside, con más fuerza determina ella tu vida desde el subsuelo. Además de perder una dimensión esencial de tu alegría y vitalidad.

la niña inside y el comer en exceso

¿Cómo se sitúa el comer en exceso en este entramado interno?

Es nuestra Niña Inside la que reclama la comida, como un modo de paliar sus necesidades vitales.

Hablamos de comida, pero también podemos hablar de cualquier otra cosa como relaciones, sexo, trabajo, ordenador, juegos, compras, meditación, cafeína, alcohol…

Todo sirve para obtener la satisfacción que sustituye a la verdadera satisfacción de las necesidades de la Niña Inside.

necesidades

Es frecuente que las necesidades de nuestra Niña Inside no tengan un espacio ni un momento en nuestra sobrecargada vida diaria. Pero estas necesidades no van por ello a desaparecer. Salen por donde pueden, encuentran una fisura, que a veces es la comida.

Cuando aparece el deseo de comer emocionalmente, e intentamos resistirnos a ello, se produce entonces mucha ansiedad. Este es un sentimiento tan desagradable que muchas veces acabamos por comer para acabar con ello cuanto antes. En otras ocasiones aguantamos como podemos hasta que se pasa.

Podemos también optar por verlo como una oportunidad para descubrir cuales son las verdaderas necesidades que hay en ese momento en nuestro inside.

En cada persona pueden concretarse de una manera distinta pero esas necesidades no son otras que atención, amor, pertenencia, seguridad, reconocimiento, libertad, sentido, felicidad.

Algo que ayuda a trabajar con nuestro inside es distanciarse de aquello que nos está causando dificultades y poderlo comprender.

El imaginar nuestra psique como compuesta por muchas partes distintas nos permite tanto distanciarnos, como comprenderlo y de esta forma poder trabajar sobre ello.

 

empezar a conocer a tu niña inside y conectar con ella

Se puede llegar a ser muy creativa a la hora de conectar con nuestra Niña inside. En todo caso, el conocerla e interactuar con ella, es algo que en common resulta muy gratificante, y que funciona a la hora de resolver conflictos internos que se manifiestan en la conducta, por ejemplo con la comida.

Siempre hay que tener presente que realizar este tipo de ejercicios no tiene nada de excéntrico o extraño. En realidad eres tú todo el tiempo, estás aprendiendo a cubrir tus necesidades, a escucharte, a darte comprensión, afecto, reconocimiento, atención…El recurso de la Niña Inside se utiliza para distanciarse y desidentificarte, para de este modo poder trabajar sobre lo que tenemos dentro.

Mientras permanezcas identificada con determinados pensamientos, emociones, deseos, impulsos… te será difícil transformarlos.

Recuerda que para poder entrar en contacto con la Niña Inside se requiere algo de práctica, es decir que es regular que las primeras veces tal vez no consigas demasiado, pero hay que escuchar con persistencia, y paciencia, y al last termina por comunicarse.

Voy a proponerte tres concepts con las que podrás empezar a crear tu relación con tu Niña Inside.

1. Imágenes2. Diálogo3. Cartas

1. imagenes

Algo que ayuda a muchas personas a establecer esta relación, es buscar algunas fotos de cuando tenían alrededor de los 5 años de edad. Es una edad en que ya se tiene cierta autonomía y se puede hablar con más o menos  soltura, pero al mismo tiempo se puede ver la fragilidad tan grande que hay, y despierta mucho deseo de protección. Si no tienes fotos, intenta recordar cómo eras a esa edad.

A partir de esas fotos o de ese recuerdo,  se pueden buscar momentos en los que visualizar a tu Niña Inside representada por esa imagen de cómo eras a esa edad.

Puedes imaginar algún lugar en el que ella esté, cómo va vestida, qué hace. Permite que todo eso venga a ti, no tienes que inventar nada.

Yo cuando conecto con mi Niña, la imagino en la calle donde me crié los primeros años, una calle donde no pasaban coches y que period de tierra. No tengo ni concept de porqué ese lugar, simplemente es ahí. Me empecé imaginando con dos coletas (en una foto me vi así, y así me venía a la imaginación). Un día ella me dijo que no le gustaban las coletas, así que coletas fuera, ni el pelo alisado (en realidad lo tengo ligeramente rizado).

2.dialogo

Para empezar a dialogar con tu Niña Inside, busca un momento y un lugar en que no vayas a ser molestada. Necesitarás unos 20 minutos. Cuando quieras establecer este diálogo, hazlo por encima de todo con curiosidad. Evita toda actitud crítica, o cualquier juicio. Si lo haces así, tu Niña se replegará y no te dirá nada. Lo que necesita es comprensión, mucho afecto y complicidad.

Puedes hacer este diálogo verbalmente, en tu mente, y también puedes hacerlo por escrito.

Algunas preguntas que puedes hacerle:

  • ¿Cómo estás?
  • ¿Cómo te sientes?
  • ¿Qué hace que te pongas triste ( o que te enfades)?
  • ¿Qué tal te va conmigo?
  • ¿Presto atención a tus necesidades?
  • ¿Qué hace que te asustes?
  • ¿Qué te pone contenta?
  • ¿Qué necesitas para sentirte segura?
  • ¿Qué necesitas de mi?
  • ¿Qué libros te gustan?
  • ¿Qué ropa te gustaría ponerte?
  • ¿Cómo puedo ayudarte?
  • ¿Qué deseo te gustaría pedirme?

Puedes utilizar estas preguntas o las tuyas propias. Solo se trata de mostrar interés, amor, curiosidad, implicación.

Te aseguro que este tipo de diálogo te puede reportar muchas sorpresas. Aparecerán emociones y opiniones que no imaginabas que estaban ahí dentro.

3. cartas

Para intercambiar cartas, escribe con tu mano no dominante una carta de tu Niña Inside a la adulta. Así podrás rodear la parte lógica de tu cerebro, y te resultará más fácil conectar con lo que ella desea decirte. La carta puede ser muy corta, y tendrá la apariencia de haber sido escrita por la niña que fuiste.

Una vez que tengas su carta, puedes responder. Nuevamente, la respuesta no tiene porqué se muy larga. Puedes decirle que la quieres, que estarás con ella, lo mucho que te gusta su presencia y que ella exista, que la vas a cuidar y a darle lo que necesite…

Cuando hayas terminado la carta, léela en alto y presta atención a lo que sientes al hacerlo. No te preocupes si aflora la tristeza o las lágrimas al hacerlo, es completamente regular.

A partir de esas lágrimas o tristeza, puede florecer una alegría renovada y auténtica.

Te dejo un intercambio de cartas reciente con mi Niña Inside:

 

Puede parecer easy, pero no es fácil llegar a esta comunicación, puede llevar algún tiempo.

Y sí, le di la diversión y el descanso: me di la diversión y el descanso que estaba necesitando, y que este trabajo con la Niña Inside me ayuda a ver.

Espero que te haya gustado y resonado este artículo.

Algunas preguntas:

¿Conectas con el concepto de Niña Inside?¿Lo conocías?¿Crees que te puede ser útil?Si es así, ¿de qué manera?¿Qué ejercicios vas a realizar o realizas para entrar en contacto con ella?

No te cortes ni un pelo, baja un poco y cuéntame.

— beaalvarez to beaalvarez.com

¿Qué estoy necesitando cuando como sin hambre?

¿Eres consciente de la relación tan estrecha que hay entre las emociones y el alimento en sí?

Esa relación viene desde nuestra infancia, desde bebés (aunque no es el tema hoy).

El modo en que te sientes emocionalmente puede hacer que tengas un hambre devoradora o que seas capaz de no comer en absoluto. Puedes estar tan distraída que se te olvide comer o estar todo el tiempo pensando en comida, totalmente obsesionada. El ser humano va en búsqueda de satisfacción constantemente.

Hay montones de cosas que pueden «llenarte» aparte de la comida, aunque la gran mayoría, tenemos asociada la comida con muchas emociones (comemos por alegría y por tristeza, por estrés, por soledad, por aburrimiento…) y comemos aunque no tengamos realmente hambre física.

El deseo viene de NECESIDADES no cubiertas, empezando por las más básicas (fisiológicas):

  • Puedes necesitar SEGURIDAD, sentirte a salvo, mantener lo que tienes y conservar lo conseguido.
  • Sentirte ALIMENTADA-NUTRIDA (comida, agua…)
  • Sentirte QUERIDA y VALORADA (pertenencia y reconocimiento)
  • Sentir que tu vida tiene un sentido, UN PROPÓSITO DE VIDA.

Si tienes satisfechas tus necesidades, la comida es, una necesidad fisiológica y además un placer, entre otros muchos. El problema es cuando acudes a la comida sin hambre física, o para consolarte o calmarte (es decir, para cambiar el estado emocional en el que te encuentras)

Cuando te sientes con ese vacío-interior- hay que más allá, mirar adentro de ti, darle sentido a eso que pasa en este momento de tu vida, en tu momento presente.

Pregúntate que estás necesitando realmente: «¿qué necesito ahora, en este instante? «. Deja de comer por las razones equivocadas. Por mucho que comas ese vacío va a seguir estando. Por eso, cuando nos sentimos mal y tapamos con comida, no nos sentimos llenos.

¿De qué tienes HAMBRE realmente?

Si te paras unos minutos, la verás, hay una parte de ti, que quiere «alimentarse de lo que sea»  (no me refiero a comida física). Busca esa parte de ti, que se «siente ese hambre». Si no te paras y haces esa toma de consciencia, seguirás con ese vacío inside.

¿Qué te hace ir en búsqueda de COMIDA?

  • ¿Tienes hambre física y necesitas comer? … Adelante, tu cuerpo necesita energía. Dale comida, eso sí,  «comida actual» y en la cantidades que necesitas.
  • ¿O tratas de llenar un vacío y la comida se convierte en ese medio? … ¡No lo hagas! por más que comas, no te vas a llenar, ya que no es hambre física. Puede ser hambre de cambio, hambre de vida, de amor, de conocimiento, de comunicarte, de poner límites, de diversión, de cariño, contacto, de sentido…

No llenes tus insatisfacciones internas con comida física (o tabaco, alcohol, compras compulsivas, exceso de RRSS…) solo te aportará un placer efímero y cortoplacista que no te va a compensar ni a solucionar tu problema (al menos a medio y largo plazo).

¿Y si tomas consciencia de tu conflicto interno? ¿O te paras y lo miras o sigues y no lo miras? ¿o te enfrentas o no lo haces? ¿quieres verlo o no?…hasta que no lo hagas, seguirás con el conflicto y buscando soluciones en otro lado.

Cube Deepak Chopra: «Cuando éramos bebés, llorábamos porque teníamos hambre y ahora comemos porque tenemos ganas de llorar». Y ahora, despiertas ese vacío, ese «hambre», cuando te sientes con malestar, .

La clave es buscar el desencadenante que activa ese “IMPULSO DE COMER”:

El desencadenante puede ser: sentir tristeza, estrés, dolor físico o emocional, enfado, soledad, pérdida de algo o alguien, aburrimiento…

No sueles ser consciente de cuando se te dispara, porque estos desencadenantes suelen ser inconscientes. Sueles reaccionar automáticamente, sin pensar. Por eso es tan importante esa toma de consciencia. Ese análisis de la situación, a priori o a posteriori, para ver que te llevó ahí, y si son situaciones que se repiten.

¿Qué hace que te lances a comer en exceso o comida que sabe que no te conviene?

  • Distracción, cansancio, television, tener comida delante… SON HÁBITOS. Si pones conciencia, puedes deshacerte de ellos. Quitar el automatismo. Poner atención en otra cosa (da un paseo, baño, música, leer, llama a un amigo, deporte, baile…). Esto hay que entrenarlo, mirar qué hábitos tienes y cambiarlos por otros más productivos.
  • Estoy depre, me siento sol@, preocupad@, siento angustia, estrés, tengo mi cabecita que no para con pensamientos negativos hacia mi cuerpo y vida en normal…SON EMOCIONALES, estás llenando vacío emocional. Buscar satisfacción fuera de la comida.

¿Qué pasa en tu vida en este momento para que te sientas así? ¿Qué puedes hacer para sentirte mejor ahora, en este instante (sin acudir a comida)? ya sabes, que si acudes a la comida, buscando satisfacción inmediata, no hará que te sientas mejor, el vacío seguirá después de comer.

Presta atención a tu/s desencadenante/s antes de empezar a comer. Encuentra ese momento mágico, ese instante, antes de lanzarte a comer. Eso solo te lo da la PRESENCIA, el estar en conexión con el presente.

Hay una técnica que te comparto, de Elsa Punset, que puede ayudarte a romper ese patrón emocional: 1/four DE MINUTO MÁGICO:

Cuando repites una respuesta emocional negativa, la estás grabando, asentando dentro de ti. Y cada vez, te costará más cambiar la respuesta. Te vas volviendo prisionera químico de tu vieja respuesta: enfado, tristeza, realizar una actividad como comer, fumar, beber…

¡Rompe con ese patrón emocional! ¿Cómo? si logras hacer una pausa y fijarte en lo que pasa, en ese momento, dentro de ti, podrás romper ese patrón de reacción emocional.

Es ese 1/four de segundo mágico en el que puedes hacerlo y reaccionar para no repetir. La parte del cerebro responsable de hacer un movimiento se activa en un cuarto de segundo antes de que seamos conscientes de que tenemos intención de hacer esa acción. Después hay otro 1/four de segundo antes de que te pongas en acción. ¿Qué significa eso? que antes de decidir algo de forma consciente, tu cerebro ya se ha puesto en marcha. Lo importante es que tienes una brevísima oportunidad de parar tu cerebro. Es lo que los psicólogos llaman el «cuarto de segundo mágico»

Por ejemplo: imagina que estás obsesionada con llegar a casa y comer. Entre el impulso de comer (necesito comer) y la acción de hacerlo (llegar a casa, ir a cocina, abrir frigo o despensa y coger lo que sea y meterlo en la boca…dónde ya estarás perdida) tienes un cuarto de segundo mágico donde eres dueña de tu acción …¡Aprovéchala! por eso la importancia de conectar con el presente. Si logras centrarte en ese brevísimo momento de transición entre desear y hacer, podrás aprender a cambiar tus respuestas automáticas.

Cuando salgas del trabajo, camino de casa, conecta contigo. Párate, detente, piensa si realmente merece la pena.

¡Detente y evita reacciones emocionales automáticas!

Céntrate en tu respiración, acto seguido durante 1 minuto. Durante ese minuto, solo RESPIRA. Si te distraes con pensamientos, déjalos estar, solo respira. Intenta no dispersarte, ni asociarte a ningún pensamiento, sea cual sea.

Y cuando pase el minuto, pregúntate: ¿cómo te sientes? escribe tu reflexión.

Resumiendo, no hay que pasar hambre, no tienes que luchar contra el hambre, solo hay que tomar conciencia de tus desencadenantes y darle a tu cerebro el tiempo suficiente para tomar una decisión. En lugar de ir a buscar comida como un robotic, una reacción que surge de manera automática, hay que encontrar un medio para elegir lo que realmente quieres, la verdadera necesidad oculta.

Para ello, hay que tomar un momento de ATENCIÓN PLENA O AUTO-CONSCIENCIA y AUTO-RESPONSABILIDAD

Te invito a que esta semana lo pruebes y si es posible escribe tus aprendizajes, es la única manera de tomar consciencia y aprender de la situación. Y si acabas sucumbiendo, o dándote cuenta a posteriori, una vez lo hayas comido, no te sienta mal/culpable, simplemente piensa qué ha pasado y cómo lo puedes hacer diferente para la próxima. Las recaídas son parte del proceso de aprendizaje.

Hasta aquí por hoy. Ya sabes que me encanta que me escribas y comentes. Y si te ha gustado, compártelo.

 

Un abrazote cargado con raudales de energía para toda la semana.

Could

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PD. Si tu cuerpo, tu mente y todo tu ser, te piden un cambio, y quieres ir más allá, yo puedo acompañarte a lograr una relación sana con la comida, con tu cuerpo y contigo misma mediante un viaje inside de autoconocimiento, que transformará tu vida .

Tu vida cambiará, cuando tú cambies. Te invito a un café digital para que me cuentes tu historia e inquietudes y yo te cuento cómo podría ayudarte.

Reserva aquí tu sesión. Yo invito al café  ☕>>

La entrada ¿Qué estoy necesitando cuando como sin hambre? se publicó primero en May Moron.

— Could Moron to maymoron.com

Cómo comes es tan importante, como qué comes

Te has hecho alguna vez estas preguntas:

¿Desde dónde y cómo te relacionas con la comida?
¿Desde dónde y cómo te relacionas con tu cuerpo?
¿Desde dónde y cómo te relacionas contigo?

¿Sabes que tu forma de comer es tan o más importante como los alimentos que eliges?

¿Sabes la importancia que tiene desde dónde te relacionas con la comida? porque el tu forma de relacionarte con la comida es un reflejo de la relación que tiene contigo misma.

Lo sé, hoy estoy preguntona, y te invito a que te hagas estas preguntas y reflexiones.

Tú, ¿cómo comes? ¿Para qué comes?

¿Deprisa, de pie, distraída, delante del ordenador, con la tele puesta y pensando en el fin de semana, o en los niños, en la casa, en la pareja, o en cuando tendrá su tiempo para ti?

Y, además, te invito también a pararte y empezar a ser conscientes de lo que haces, cómo lo haces y desde dónde lo haces, en especial cuando comes.

¿Cómo te relacionas con la comida, desde la lucha o desde la no lucha?

El estar en modo lucha, con la comida, con tu cuerpo y contigo, el comer por otros motivos que no son hambre física, el comer rápido, el no comer, el comer de más… No te va a hacer salir de tu situación precise.

Cuando comes (incluyo bebidas) emocionalmente, es una forma de autocuidado, pero de un modo reactivo. No es un autocuidado con amor, ni responsable, ni consciente.

Sueles comer emocionalmente para sentirte mejor, pero ese sentirte mejor es solo momentáneo, es un placer efímero y cortoplacista. Usas la comida como calmante, refugio o incluso premio, pero ya sabes que, la comida así, es una falsa amiga. A medio y largo plazo, no te vas a sentir mejor, sino todo lo contrario y ni te digo las consecuencias en tu salud física, psychological y emocional (kilos de más, estrés, ansiedad, falta de energía, y un largo and so forth.)

¿Cómo puedes empezar a relacionarte de una forma saludable contigo, con tu cuerpo y con la comida? Hoy y mañana y este mes, y este año, y toda tu vida.

El autocuidado hacia ti, empieza cuando aprendes a atender tus verdaderas necesidades y para ello tienes que parar y tomar consciencia de tu relación con la comida (que es una forma de relacionarte contigo).

Una relación saludable con la comida, con tu cuerpo y contigo, empieza a suceder cuando miras adentro de ti, cuando buscas las razones internas, por las que te relacionas con la comida, con tu cuerpo y contigo, desde la lucha y no aceptación.

Porque ya te digo, que si comes de más, o en piloto automático, o por razones diferentes al hambre física, eso no es tener una buena relación con la comida, ni contigo.

Y para darte cuenta de todo ello, tienes que surfear tu momento presente, y estar en contacto con tu experiencia interna (emociones, sensaciones físicas, pensamientos) desde un lugar de no juicio y de aceptación. Solo cuando te permites bucear y explorar tus emociones y necesidades más profundas podrás dar una respuesta lo más ecológica posible.

A partir de hoy te invito a que te hagas esta sencilla y poderosa pregunta: ¿Desde dónde me relaciono con la comida?

Y si es desde la lucha, pregúntate que puedes hacer para endulzar tu experiencia precise, sin acudir a la comida, cuando no es hambre física sino de corazón.

Y una buena manera de entrenarte en el autocuidado, es la práctica de la Alimentación Consciente o Mindfulness Consuming.

Y digo práctica, porque es un modo de vida, no es una dieta, es una filosofía de vida, para toda la vida. Por ello, hay que entrenarla hasta integrarla y que sea algo pure.

Y como es algo “diferente”, para tu mente subconsciente  y ya sabemos que no le gustan los cambios, hay que entrenarla poco a poco, de forma gradual, pequeños cambios que marquen a medio y largo plazo una gran diferencia.

Cuándo empiezas a practicar Alimentación Consciente o Mindfulness Consuming, empiezas a entrar en un territorio nuevo, gross sales de tu zona de confort, de lo que conoces, es un terreno desconocido. Y tu mente va a hacer todo lo posible para sacarte de ahí.

Si no tienes unas referencias, pautas claras, que te digas dónde estás, te entrará el pánico. Y por eso abandona una gran mayoría. Hay que tener unas buenas referencias.

Y esas pequeñas prácticas hechas de manera consciente, cada día, fáciles de hacer, en un breve período de tiempo, puede suponer un gran cambio. Y los beneficios los notarás, no solo en tu cuerpo, también en tu mente y gestión emocional.

He preparado un reto gratuito, de 7 días, para darte esas referencias, para servirte de GPS, si quiere empezar a cuidarte sin dietas.

Cada día habrá una sencilla práctica de alimentación consciente, para que incorpores, en tu día a día. Estas prácticas son compatibles con tu día a día, y no se puede contar ni explicar, si no lo pruebas mínimo una semana por ti misma, no sabrás todos los beneficios que tiene para tu salud.

Te invito a que la experimentes. Yo estaré guiándote.

Te dejo aquí enlace para que te inscribas y estemos conectadas esta semana.

¿Te unes al reto de 7 días de ALIMENTACIÓN CONSCIENTE?>>

Te reto a que pruebes algo diferente, a que te empieces a cuidar sin dietas. A tener un estilo de vida saludable desde tu autocuidado.

Y sobre todo, te animo a que lo compartas y así, seamos muchos comedores conscientes.

Un abrazote cargado de energía

Might

PD. El autocuidado es una forma de amarte y la Alimentación consciente es una forma de cuidarte.

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— Might Moron to maymoron.com

¿Cómo reconocer los casos de hipocondría, y qué hacer?

La necesidad de velar por nuestro bienestar y de cuidar de la propia integridad física es uno de los factores que más han influido en la evolución de nuestro cerebro y de nuestros patrones de comportamiento.

Por ejemplo, a esto se debe que suframos miedo o ansiedad, emociones desagradables e incluso dolorosas que, sin embargo, experimentamos de forma relativamente frecuente porque son útiles para nuestra supervivencia.

Sin embargo, a veces esa predisposición a detectar señales de peligro donde no tiene por qué haberlas nos puede traer problemas, y la hipocondría es una muestra de ello. Aquí veremos cómo reconocer la hipocondría, así como algunos consejos para superarla.

¿Cómo reconocer un caso de problemas por hipocondría?

Especialmente en tiempos recientes, en los que la alta cantidad de población y las dinámicas del mundo globalizado han dado pie a varias pandemias y epidemias, la línea que separa un nivel de preocupación razonable por la propia salud, por un lado, y una obsesión injustificada con la posibilidad de tener enfermedades, por el otro, está algo borrosa.

Sin embargo, siempre es posible reconocer casos extremos en los que la percepción del estado del propio cuerpo llega a estar tan sesgada hacia el pesimismo que resulta totalmente incompatible con la realidad. Esto es lo que ocurre con la hipocondría, que no solo no ayuda a prevenir problemas graves de salud, sino que además llega a ser un problema para quien la desarrolla.

La hipocondría, o hipocondriasis, es una alteración psicológica caracterizada por la propensión a creer que se tiene una enfermedad, a pesar de no existir motivos razonables para llegar a esa conclusión.

Esto hace que vean evidencias de tener una patología en una amplia variedad de pequeños eventos de poca importancia, o que no dicen demasiado acerca del estado de salud que se tiene.

Aquí veremos algunas de sus características más distintivas.

1. ¿Qué indica que la angustia por hipocondría no está justificada?

Tal y como hemos visto, las personas con hipocondría tienen una gran facilidad para creer que sufren enfermedades, hasta el punto de que esa propensión a angustiarse con supuestos signos y síntomas de patologías llega a desgastar su calidad de vida.

Aquí es importante detenernos a pensar en la diferencia entre lo que podemos considerar motivos razonables para sospechar que se tiene una patología, por un lado, y los motivos objetivos para pensar eso. Pueden parecer equivalentes, pero no lo son.

Por ejemplo, algunas alteraciones vinculadas al dolor crónico pueden llegar a ser muy difíciles de objetivar, ya que en última instancia lo que señala su presencia es la existencia de sensación de dolor. En casos de este tipo, no existe una realidad objetiva en la que se base la concept de “tengo una enfermedad”, pero sí es razonable pensar que algo falla en nuestro cuerpo.

Así, la hipocondría tiene que ver con otorgar demasiada importancia a eventos o fenómenos que no deberían ser atribuidos a una enfermedad.

2. No es easy obsesión por la salud

Decir que alguien hipocondríaco es un individuo que muestra una preocupación excesiva por su propia salud sería inexacto. En realidad, la hipocondría se fundamenta en un tipo más concreto de preocupación: no es la necesidad de ganar salud llegando a tener un cuerpo perfecto, sino el miedo a estar perdiendo salud.

3. Gana fuerza a través de la rumiación

La rumiación psicológica es lo que ocurre cuando una concept o imagen psychological perturbadora nos viene a la cabeza una y otra vez, y hace que deseemos que desapareciera de nuestra consciencia. En el caso de la hipocondría, esto ocurre mucho, porque como asumimos que hay un problema en nuestro cuerpo casi cualquier estímulo o sensación que juzguemos como anómala puede llevarnos a pensar en la posibilidad de tener una patología.

A su vez, el hecho de exponernos varias veces a estas situaciones desagradables hace que crezca la ansiedad anticipatoria, ante la posibilidad de que con un nuevo día lleguen nuevas señales de que tenemos una enfermedad.

4. Se prolonga en el tiempo

La hipocondría es una alteración persistente, que dura meses. No es cuestión de haber visto un documental sobre los efectos de la comida procesada y pasarse una tarde pensando en eso.

¿Qué hacer?

Estos son varios consejos que pueden ayudar a las personas que hayan desarrollado hipocondría.

1. Asiste a terapia psicológica

El primer y más importante consejo es contar con ayuda por parte de psicólogos, dado que solo a través de este procedimiento dispondrás de atención personalizada y de medidas de intervención adaptadas a las particularidades de tu caso, y además por parte de profesionales específicamente formados para intervenciones de este tipo.
Eso sí, ten en cuenta que la terapia es un proceso que requiere compromiso, y abandonarlo antes de tiempo puede suponer volver a la casilla de salida.

2. Lleva un diario en el que vayas anotando lo que sientes

Es importante que te acostumbres a ver más allá de los pensamientos y de los sentimientos ligados a la hipocondría; lo best es que no te limites a vivirlos en tus propias carnes, sino que además aprendas acerca de cómo y cuándu surgen.

A través de este proceso de “ingeniería inversa” psicológica, en la que empiezas a detectar los patrones de pensamiento que hay detrás de la hipocondría (cuando esta se expresa), te será más fácil comprender hasta qué punto esas concepts son irracionales.

Para conseguir esto, algo muy útil es llevar un autorregistro: un lugar que deberás tener siempre a mano y en el que puedas ir apuntando información básica acerca de lo que piensas, sientes y haces en los momentos en los que la hipocondría se manifieste, anotando lugar, fecha y hora, y lo que ocurrió justo antres, durante y justo después de cada una de esas experiencias.

3. Crea rutinas que te mantengan lejos de la rumiación

Aunque no lo notes, la hipocondría no surge espontáneamente de tu cerebro, sino que “se alimenta” de determinados hábitos y contextos a los que te expones de manera frecuente. Por ello, una buena medida a adoptar es detectar situaciones o contextos en normal que te suelan arrastrar a la hipocondría, y optar por otras opciones.

Por ejemplo, si notas que cada vez que visitas YouTube terminas viendo vídeos sobre enfermedades, puede ser bueno elegir otro modo de rellenar parte de tu tiempo libre en Web, o bien visitar muchos vídeos de otras temáticas para que el algoritmo deje de recomendarte esos contenidos. O, si por el motivo que sea en tu grupo de amigos mucha gente es médico, les puedes pedir directamente que cuando estés con ellos no hablen de su trabajo. La concept es exponerte a situaciones distintas, ya sea modificando tu contexto o exponiéndote a otros nuevos.

4. No intentes bloquear el malestar

La hipocondría gana fuerza cuando intantamos dejar totalmente fuera de nuestra consciencia todos los pensamientos ansiógenos que nos genera. Es mucho mejor ir ganándole terreno aceptando que durante un tiempo nos producirá inquietud e incomodidad.

¿Buscas apoyo psicológico contra la hipocondría?

Cribecca

Si crees que has desarrollado hipocondría y estás buscando ayuda psicológica para tratar este problema con el apoyo de profesionales, te proponemos que contactes con nosotros. En Cribecca Psicología disponemos de varios expertos en psicoterapia con mucha experiencia ofreciendo tratamiento ante esta clase de problemas,así como en otras complicaciones de tipo psicológico: ansiedad generalizada, estrés postraumático, depresión, fobias, problemas de pareja, TOC, and many others.

Actualmente atendemos en sesiones de psicoterapia presencial en Sevilla, y también en sesiones de terapia on-line por videollamada. Si quieres saber cómo trabajamos, puedes leer más sobre nosotros en esta página.

Referencias bibliográficas:

  • Avia, M.D.; Ruiz, M.A. (2005). Suggestions for the Remedy of Hypochondriac Sufferers. Journal of Up to date Psychotherapy. 35(3): pp. 301 – 313.
  • Fallon, B.A.; Qureshi, A.I.; Laje, G.; Klein, B. (2000). Hypochondriasis and its relationship to obsessive-compulsive dysfunction. The Psychiatric Clinics of North America. 23(3): pp. 605 – 616.

— Cribecca to psicologiaymente.com

Por qué las dietas para perder peso no funcionan

Por qué las dietas para perder peso no funcionan

Las dietas para perder peso no funcionan. Eso es algo que seguramente ya sepas. 

Y lo sabes porque llevas años haciendo dieta y sí, a veces bajas de peso, pero en cuanto te descuidas, recuperas el peso perdido mucho más rápido de lo que te costó bajarlo. 

Lo que no sabes es realmente por qué no funcionan. Es frustrante, pero aun así siempre vuelves a probar con otra. Y después con otra. 

En realidad las únicas dietas para perder peso que funcionan no son en sí una dieta. 

Si quieres bajar de peso de manera continuada, sin efecto rebote y mantener el peso supreme para siempre, hay otro camino. 

Quédate que te lo cuento. 

  

A qué llamamos hacer dieta

 

En primer lugar, vamos a definir a qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de dieta, y lo definiremos como “un plan de alimentación temporal y restrictivo con el objetivo de perder peso”.

Dieta es una palabra muy amplia que outline la comida y bebida recurring de una cultura, una persona o un animal. Pero decidir “ponerse a dieta” implica llenar de prohibiciones nuestro día a día: cero azúcares, cero grasas, prohibida la fruta, adiós al pan y ni hablar del chocolate. 

Cualquier tipo de norma es válida en nuestra dieta, muchas veces sin cuestionarnos realmente en qué se basa. 

Seguramente sepas de lo que te hablo si te digo: “Cómo perder 5 kg en eight días con la dieta de la alcachofa”, ¿verdad?

Las dietas para perder peso no son dietas, son un estilo de vida

 

El 95% de las personas que han perdido peso “haciendo dieta” lo recuperan en menos de 5 años. El tan temido efecto rebote. Pero, ¿por qué sucede esto?

  1. Tu cuerpo es sabio y no quiere que mueras de hambre por lo que ante una restricción drástica de la ingesta alimentaria reacciona desacelerando el metabolismo, lo que dificulta claramente la pérdida de peso.
  2. Las dietas muy restrictivas eliminan el placer de comer. Si tu plan de alimentación resulta un sacrificio, una imposición, o un castigo, hará que tu relación con la comida siga igual o empeore. Al closing volverás a tus patrones alimentarios anteriores y que fueron los causantes de tu aumento de peso. Este es el inicio del “efecto yo-yo” que puede derivar en serios problemas de salud.
  3. Un efecto adverso muy frecuente en las dietas es el hambre emocional y los “atracones”. Nos hemos autolimitado tanto que nos hemos generado una ansiedad incontrolable por ingerir alimentos, en gran cantidad y por supuesto de la peor calidad. ¿Te suena verdad?
  4. El engaño de los productos “milagro”, un lucrativo negocio que mueve millones de euros en la purple. La Agencia Española del Medicamento recomienda no comprar por web pastillas para adelgazar y otros sucedáneos.

 

 

Entonces, ¿cómo puedo perder peso? 

 

Si quieres perder peso, deja de hacer dieta y cambia tu estilo de vida. 

La mejor dieta es aprender a comer bien, cambiar tus malos hábitos y abrazar una alimentación sana, basada en más vegetales crudos y menos procesados.

Pero sobre todo, la clave es desarrollar una relación saludable con la comida. ¿Qué significa esto? 

  • Aprende a tomar decisiones inteligentes que promuevan la buena relación con la comida. Por ejemplo, en lugar de restringir o prohibirte comer algo, elige conscientemente empezar a priorizar alimentos que tienen un alto valor nutricional y que son limpios, y deja para ocasiones especiales los no tan saludables. No se trata de una prohibición: recuerda que estarán ahí siempre que quieras. 
  • Mantén un estilo de vida activo. Haz ejercicio al menos tres veces por semana, camina todo lo que puedas, abandona el sedentarismo. Bajarás de peso y además mejorarás tu salud y tu estado de ánimo.
  • Disfruta de la vida, y no le des más poder a la comida del que tiene. De verdad. Comer no tiene por qué ser el centro de tu vida, es más, con pequeños cambios puedes ir encontrando el disfrute en pequeños placeres como ver un atardecer, jugar con tus hijos o ver una película. 

 

 

Antes de despedirme, tengo un regalo para ti

 

Tengo una súper sorpresa para ti: ¿quieres empezar a cambiar ya?

Entonces descarga mi NUEVA Guía Gratuita Come Sano y Quiérete  y consigue los cambios que te harán sentir más very important, aumentarán tu energía y mejorarán tu aspecto y tu salud.

En ella encontrarás consejos, herramientas, listas de la compra y recetas para iniciar este nuevo estilo de vida que te acompañe hacia tu mejor versión. 

Puedes descargarla gratis aquí. 

 

Cuéntame, si tuvieras que poner un número, ¿cuántas dietas has comenzado a lo largo de tu vida? 

 

 

 

 

— to www.begreenchica.com