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¿Cómo afrontar el chantaje emocional?

A todos nos ha pasado escuchar en más de una vez “Si me quisieras, lo harías”, “me harás mucho daño si me dejas”, “que sí… que lo hago todo mal yo siempre, ¡ay, que desgraciada soy!” y demás frases de por el estilo, dichas por familiares, amigos y pareja.

Si cuando un ser querido quiere que hagamos algo que no queremos pero nos hace sentirnos culpables por no hacerlo quizás estamos ante un caso de chantaje emocional, algo a lo que le debemos poner freno ya.

A continuación vamos a entender un poco más qué es lo que hacen los manipuladores emocionales para, así, saber cómo afrontar el chantaje emocional.

¿Cómo afrontar el chantaje emocional?

El chantaje emocional se puede definir como el acto de management más o menos sutil de una persona a otra hecho en forma de violencia psicológica. Normalmente, quien ejerce este tipo de violencia emocional es un ser querido, como una madre, un hermano, la novia, el marido o incluso amigos de confianza. El chantajista emocional se vale de diferentes acciones para tratar de controlar el comportamiento de su víctima, sin permitirle elegir una opción que beneficie a los dos y, si no le hace caso, habrá consecuencias.

Amenazas, intimidación, hacerse la víctima o criticar duramente a la persona a la cual trata de manipular son solo algunas de las técnicas de las que se valen los chantajistas emocionales para conseguir sus propósitos, siempre a costa de la salud psychological y estabilidad emocional de sus víctimas. Afortunadamente, existe todo tipo de estrategias que nos permiten hacer frente a este tipo de situaciones.

¿Cómo detectar a un chantajista emocional?

El chantajista emocional se vale de todo tipo de artimañas para conseguir lo que se propone en su víctima. Intenta e insiste en hacer que su víctima, sea la pareja, un amigo o un acquainted cualquiera, haga lo que él o ella desea, aunque esto ponga en un compromiso a la víctima. No le deja otra opción y, en un ejercicio de profundo egoísmo y falta de empatía, el manipulador solo se centra en conseguir lo que se propone, sin ver el maltrato psicológico que está ejerciendo.

No podemos enfrentarnos a un chantajista emocional sin antes detectarlo, y a continuación veremos algunas de las conductas y situaciones propias que se dan en un episodio de chantaje emocional.

1. Exigencias injustas e insaciables

Como comentábamos, los chantajistas emocionales suelen tener exigencias que atentan contra las necesidades, deseos y derechos de su víctima. No les importa cuántas veces la víctima haya satisfecho sus egoístas demandas: no se dan por satisfechos.

2. Pesados e insistentes

Si quiere que le hagamos algún favor, el chantajista no va a dejar de insistir. Se mantiene firme en sus deseos, aunque nos haga perder el tiempo y la salud y, si le decimos que no pensamos como él o ella o que no queremos hacer lo que nos cube, nos dará auténtica guerra hasta que nos cansemos y cedamos en sus deseos.

Si no obedecemos lo que nos cube son varias las respuestas emocionales que puede manifestar, aunque la mayoría serán de decepción y enfado. Se pondrá a llorar, discutirá, reclamará y hará todo tipo de acciones desagradables para que seamos nosotros quienes nos bajemos del burro.

3. Tergiversan las palabras

El manipulador es un especialista en tergiversar las palabras cuando no quiere asumir la responsabilidad. Si queremos defender nuestros derechos y le decimos que no nos parece justo lo que nos pide asumirá, automáticamente, el rol de víctima“ (¡las víctimas somos nosotros!) e intentará hacernos recordar todo lo malo que le hemos hecho. Puede ser cierto lo que nos recrimine, pero desde luego no es argumento como para que vulneremos nuestros propios derechos para satisfacerle.

4. Amenaza con consecuencias

Aunque no siempre son amenazas directas, todo chantajista emocional advierte con que van a darse consecuencias negativas si no le obedecemos. Pueden exagerar las consecuencias de una decisión exagerada, amenazando con todo el dolor y sufrimiento que sentirá o que nosotros mismos también viviremos. Puede amenazar incluso con no dirigirnos la palabra por una auténtica banalidad.

5. Subestiman los problemas de los demás

Al manipulador no le interesan los problemas de su víctima, por muy graves que sean. Como se considera el centro del mundo sus problemas están por delante de los nuestros. Si intentamos compartir con ella algún mal trago por el que estemos pasando nos hará caso omiso e intentará desviar la atención hacia sus supuestos problemas, por muy banales y estúpidos que sean. Sus problemas se añaden a los nuestros.

6. Conocen nuestros puntos débiles

El chantajista es un hábil lector emocional, conoce los puntos débiles de su víctima y mete el dedo en la llaga. No es empático pero desde luego sabe usar muy bien nuestras emociones, usándolas en su propio beneficio y tratando de manipularnos.

Puede decirnos cosas como que somos sus salvadores y que, si no le hacemos caso, le estará condenando a sufrir mucho. También puede hacer lo contrario, decirnos que somos unos inútiles y malas personas y que ya se esperaba que no le ayudaríamos. Cualquier punto débil le vale para manipularnos.

7. Prepotentes y rígidos

Siempre quieren llevar la razón y se molestan mucho cuando les aconsejan o les llevan la contraria: se lo toman como un ataque private. En su mundo psychological ellos son siempre los que están en lo cierto y a la mínima que alguien los contradiga lo interpretan como que insultan a su inteligencia.

Como contraataque se esfuerzan en anular la opinión del otro o, incluso, pueden hacernos comentarios insinuando que somos nosotros los equivocados, por ejemplo “que sí, que lo hago todo mal, que no soy capaz de hacer nada, tú en cambio eres el perfecto” aunque solo le hayamos criticado de forma respetuosa y educada.

8. Cambian de humor con facilidad

Los manipuladores emocionales cambian de humor con extrema rapidez, dado que utilizan esta expresión de emociones según el contexto, de acuerdo con sus intereses. En un momento pueden mostrarse felices y satisfechos y, en absolutamente anda de tiempo, empiezan a llorar, se enfadan o gritan. Si las cosas no salen como quieren, se aseguran de ser lo más irruptivos posibles para que puedan lograr tener el management de la situación.

9. Te hacen sentirte culpable

Si nos resistimos a las demandas del chantajista es muy possible que haga todo lo posible para hacer sentirnos culpables. Nos dirá que nunca le ayudamos, que somos malas personas, que por una cosa que nos pide le decimos que no y demás falsedades. Son mentiras todas ellas porque no es la primera vez que nos pide algo y, nosotros, como manipulados que somos hemos caído en su trampa.

¿Cómo protegernos de este tipo de manipulación?

Cuando entramos en un círculo de chantaje emocional nos va a costar mucho salir de él, pero no debemos rendirnos porque sí se puede. Eso sí, vamos a necesitar tener las cosas claras y esforzarnos en caer en las egoístas y absurdas demandas de nuestro manipulador. Solo teniendo la cabeza fría y bien centrada en nuestro objetivo de priorizar nuestros derechos por delante de los caprichos de quien cube ser un ser querido podremos liberarnos de su insistencia tirana.

Antes de aprender a cómo protegernos del chantaje emocional debemos tener claro que la persona que lo ejerce normalmente lo hace porque tiene miedo a perdernos algo que, irónicamente, está estropeando la relación. La manipulación emocional suele esconder temor al abandono, expresión de inseguridad private y poca confianza en uno mismo. Teniendo en cuenta esto no nos debemos ablandar: por muy mal que lo haya pasado esto no justifica el daño que nos está haciendo.

Debemos evitar culparnos, puesto que es el arma principal del manipulador. El chantajista emocional hace que sintamos culpa para explotar nuestras debilidades y conseguir lo que quiere. Es en cierta manera comprensible que nos sintamos culpables al no satisfacer sus deseos, pero antes de darle más vueltas debemos hacer una reflexión: si satisfacemos sus demandas, ¿vulneramos nuestros derechos? ¿Es injustificado lo que pide? Si la respuesta a esto es sí entonces no tenemos ningún motivo para sentirnos mal por no hacerle caso.

Otra forma de hacerle frente es centrar la atención en el manipulador. Puede parecer contraproducente y, de hecho, da la sensación de que estamos cayendo en su chantaje, pero es el arma ideally suited para hacer que la situación se vuelva en su contra. Escuchando lo que nos pide y, poco a poco, desplazando el foco de atención hacia su persona podremos hacer que reflexione acerca lo justas que son sus demandas. Si comprende que se está pasando es possible que recapacite y nos deje en paz.

Podemos usar el tiempo a nuestro favor cuando el chantajista emocional nos haga peticiones poco razonables. Es común que nos pida un compromiso inmediato porque sabe que, si reflexionamos con la mente fría y con tiempo, no cederemos en su petición. Por eso una buena estrategia es desconcertarle diciéndo que nos lo pensaremos. Tomémonos nuestro tiempo para evaluar los professionals y los contras y, si podemos, confiar en que se olvidará de su absurda petición.

Es elementary aprender es ser asertivo y adquirir la sana habilidad de decir claramente “No”. Uno de nuestros derechos fundamentales es ponernos a nosotros mismos por delante de los demás, siempre y cuando eso no implique hacerles daño. Si nos pide algo y no lo queremos hacer diciéndole educada, amable pero claramente “No” es la mejor manera. Naturalmente, al principio nos hará todo lo que un chantajista emocional hace en esta situación pero, de repetírselo en otras ocasiones habrá un momento en que se cansará y dejaremos de ser su víctima.

Por último, si es de los que nos amenaza con “no lo hagas, tú mismo, atente a las consecuencias” vamos a desconcertarlo diciéndole que las esperamos. Debemos demostrarle que no le tenemos miedo a lo que pueda pasar y que, si tiene que pasar algo, siempre y cuando no sea terriblemente grave, que suceda y ya.

También, si nos insiste con las supuestas consecuencias negativas de no obedecerle basta con preguntarle cuáles son esas consecuencias. En muchas ocasiones ni ellos mismos las saben y, cuando los ponemos contra la espada y la pared, ven que han perdido su poder.

Resumen

El chantaje emocional, por muy leve que sea, es maltrato psicológico. No deberíamos hacerlo ni tampoco deberíamos tolerar que nos lo hagan. Si nuestra pareja, amigos o familiares nos piden cosas que, en caso de no querer hacerlas, nos hacen sentirnos culpables, nos amenazan con unas supuestas terribles consecuencias o destacan lo malo que hemos hecho otras veces nos están haciendo daño. Somos víctimas de un maltrato psicológico al que debemos ponerle fin.

Es por medio de las diferentes estrategias que hemos comentado que podremos romper el círculo vicioso del chantaje emocional. Con determinación, teniendo las cosas claras y sabiendo decir “no” podemos hacer que la persona que tan insistentemente nos ha hablado de sus problemas y ha ignorado los nuestros se dé cuenta de lo abusadora que ha sido. Otras, lamentablemente, nunca se darán cuenta, ya sea por tener un trastorno psychological que se lo impide o porque realmente son malas personas. En ese caso lo mejor será romper la relación y salvarse de su tóxica influencia.

Referencias bibliográficas:

  • DeGue, S. y DiLillo, D. (2005). «You’d should you cherished me»: Towards an improved conceptual and etiological understanding of nonphysical male sexual coercion. Aggression and Violent Conduct, 10, 513-532.
  • Muñoz-Rivas, M.J., Graña, J.L., O’Leary, Ok.D., y González, P. (2007). Bodily and psychological aggression in relationship relationships in Spanish college college students. Psicothema, 19, 102-107.

— Nahum Montagud Rubio to psicologiaymente.com

¿Cómo conquistar a alguien? – Escuela de Nutrición Emocional

Muchos nos hemos hecho la pregunta de cómo poder conquistar a otros, e incluso hemos probado muchísimos trucos «mágicos» que finalmente no sirven de nada…

Esta vez me encantaría que probaras algo nuevo, algo que probé hace tiempo y ha sido lo que mejor me ha funcionado.

Te invito a que pienses en un bebé que conozcas (en caso de que tengas uno en frente, puedes observarlo) y descubrirás como esos pequeños seres se maravillan con cada descubrimiento de algo nuevo, tanto de su entorno como de ellos mismos…¡Cuando se descubren las manos! ¡Y que además se mueven! ¡Cuando se descubren los pies y hacen lo imposible por poder tocarlos!… Quiero que recuerdes( u observes) las emociones que transmiten de sorpresa, alegría, plenitud, entre muchas otras…

Ahora quiero que recuerdes que una vez, todos fuimos bebés y que, a medida que íbamos descubriendo el mundo y a nosotros mismos, nos maravillábamos con nuestras capacidades, con lo que podíamos hacer, que cuando quisimos aprender a caminar, nos caímos mi veces, pero siempre volvíamos a intentarlo, poniéndonos de pie una vez tras otra, y sumando fuerzas hasta que al fin conseguimos dar nuestros primeros pasos…Descubríamos nuestro entorno,a nuestro ritmo, metiéndonos en la boca todo lo que encontrábamos y divirtiéndonos hasta con lo más mínimo…

¿Qué lindos recuerdos verdad?

Ahora me gustaría realizarte otra pregunta, y que te tomes un par de minutos para pensar: ¿En qué momento de tu vida dejaste de maravillarte contigo mismo? ¿En qué momento de tu vida perdiste la curiosidad por lo que te rodea y dejaste de disfrutar de los detalles? ¿En qué momento de tu vida olvidaste la plenitud de cuando eras pequeño por el easy hecho de existir?

¿Sabes qué es lo mejor de todo? Es que todas esas cualidades, emociones y sensaciones ¡están en ti! Si en algún momento las sentiste, es porque ya te pertenecen. Aunque las enterremos en lo más hondo, si queremos podemos sentirlas de nuevo. ¿Cómo? Con un ejercicio muy easy: cierra los ojos e imagina que vuelves a ser un bebé, lo más possible es que no tengas recuerdos conscientes, pero según las fotos de tu infancia que hayas visto y lo que te han contado, lo puedes hacer. Visualiza a ese bebé feliz, descubriendo y maravillándose con él, con su alrededor. Imagínate los sonidos, colores, sensaciones. Conecta con lo más profundo, tómate unos minutos y, cuando lo hayas conseguido conectar, entonces, abre los ojos y comienza a disfrutar de la plenitud y simpleza que te entrega tu lado más bebé, y cada vez que quieras puedes conectar con ella, ya que no se ha perdido, solo estaba olvidada, por eso puedes encontrarla de nuevo siempre que quieras… El primer paso para conquistar a alguien, es que te vuelvas a conquistar a ti mismo. Si cuando eras un bebé estabas enamorado de ti mismo, ahora es decisión de volver a enamorarte de esa maravillosa persona ¡que eres TÚ!

 

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Por favor déjanos tus comentarios bajo este put up y también tus sugerencias de qué temas te gustaría que tratáramos.

Estaremos encantadas de saber de ti y apoyarte en todo lo que podamos.

Un abrazo,

Fran Sabal.

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— Fran Sabal to escueladenutricionemocional.com

Cómo identificar y gestionar el hambre emocional

Cómo identificar y gestionar el hambre emocional

¿Alguna vez ha habido momentos en los que has abierto el refrigerador y has devorado (casi) todo lo que lo que había dentro? En este artículo te voy a proporcionar algunas estrategias a adoptar para evitar comportamiento que perjudiquen tu salud y te acaban haciendo sentir culpable.

¿Qué es el hambre emocional?

El hambre emocional, un concepto muy de moda en los últimos tiempos, se desencadena por un deseo o una necesidad de comer, que es difícil de controlar. Normalmente, aparece de repente. Se acompaña de la sensación de que debe satisfacerse inmediatamente y normalmente sólo se satisface comiendo alimentos calóricos, ricos en azúcar y/o grasa.

Además, desencadena un comportamiento alimenticio que continúa incluso después de la sensación de estar lleno.

A su vez, el hambre fisiológica (no emocional) se produce de forma gradual, puede ser satisfecha por una amplia variedad de alimentos y desencadena un comportamiento alimentario que cesa con la sensación de saciedad.

El hambre emocional puede desencadenarse, consciente o inconscientemente, como medio para evitar emociones dolorosas y/o obtener un refugio, un tranquilizante, un sedante, un consuelo y/o ser una forma de obtener calma. También permite descargar la tensión, la ira o la frustración. Dicho de otro modo, es una inadecuada regulación emocional.

Este trastorno conduce a un comportamiento alimentario disfuncional que suele estar asociado a otros problemas psicológicos, como los trastornos alimentarios impulsivo-compulsivo, pero también a situaciones de depresión, trastornos de ansiedad, problemas de baja autoestima e insatisfacción corporal, entre otros.

Estrategias para combatir el hambre emocional

A continuación, te voy a describir una serie de pautas, consejos o medidas que puedes llevar a cabo para combatir el hambre emocional, aunque recuerda, estos nunca pueden ser sustitutos de la terapia brindada por un profesional.

– Intenta comprender qué es lo que desencadena tu hambre emocional (el estrés y la ansiedad, por ejemplo). Este es el primer paso para entender el problema y encontrar las formas más apropiadas para tratar las dificultades emocionales que están en su raíz

– Cuando anticipes o te enfrentes a la inminencia de un episodio de hambre emocional, intenta desviar tu mente de los pensamientos sobre la comida. Ocúpate en alguna tarea o actividad que te permita alejarte de la comida, como dar un paseo, llamar a un amigo, leer un libro… ¡Hay muchas concepts!

– Desarrollar una pink social para tener a alguien con quien hablar y/o desahogarte en los momentos críticos es algo important para cualquier persona. Unirse a un membership o grupo de actividades puede ayudarte a hacer nuevos amigos y así, pensar en otras cosas que no sea el problema y la comida.

– Evita ir a la compra cuando te sienta más irritado, estresado o deprimido, para evitar que estas emociones desencadenen la compra de alimentos reconfortantes

– Evita hacer dietas restrictivas, ya que éstas conducen a déficits calóricos que a menudo desencadenan una mayor respuesta emocional y un mayor deseo de alimentos calóricos

Otras estrategias para implementar en su vida diaria:

– Intenta dormir y descansar lo suficiente, ya que el cansancio y la fatiga pueden dificultar el management de las conductas alimenticias disfuncionales y hacer que coma más para obtener energía.

– Haz ejercicio con regularidad y disfruta de sus beneficios físicos y psicológicos

– Practica ejercicios de relajación. La meditación y el yoga pueden ayudarte a manejar mejor el estrés y las preocupaciones de la vida diaria

¿Cuándo buscar la ayuda de un experto?

Si has hecho varios intentos para frenar el hambre emocional y no ha funcionado, y este problema está interfiriendo con tu funcionamiento y el desempeño en tu vida diaria, te recomiendo solicitar la ayuda de un profesional. Esto no es sinónimo ni de debilidad ni nada que se le parezca, al revés, es un intento por solucionar las cosas y mejorar.

Además, es basic coger este tipo de problemas “a tiempo”, ya que cuando más tiempo pasa y el problema empeora, después, más complicado es hacer la madeja.

Publish invitado de Alejandro Vera

Un abrazote

Could

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PD.1. Si te estás planteando un cambio de hábitos de verdad, para empezar un estilo de vida saludable, sin fecha de fin y me dejas acompañarte en tu viaje de transformación private, hablemos. Soy una «copiloto» experimentada en este tipo de viajes de transformación. No es una dieta, es un programa de teaching nutriemocional. Primero tu mente y luego tu cuerpo.

Te invito a un café digital, dónde veremos qué necesitas y si yo soy esa persona que puede ayudarte.

Sí May, estoy interesada y quiero hacer que las cosas sucedan>>

PD.2. Y también puedes hacerte con mi libro: ¿De qué tienes que desprenderte para adelgazar? Que podrás adquirir aquí:

La entrada Cómo identificar y gestionar el hambre emocional se publicó primero en May Moron.

— Could Moron to maymoron.com

Cómo gestionar el hambre emocional

Cómo gestionar el hambre emocional

¿Cómo gestionar el hambre emocional? ¿Por qué a veces creemos que comer nos ayudará a sentirnos mejor?

Seguro que te ha pasado. Has tenido un día estresante en el trabajo, has discutido con tu pareja y te sientes triste.

Lo primero que haces al llegar a casa es atracar el frigorífico o la despensa. 

Y además vas a elegir chocolate, pizza, helado, comida rápida o cualquier tipo de alimento con el que tratar de evadirte.  

Pues verás, tengo una buena y una mala noticia para ti. 

La mala es que la comida no soluciona los problemas emocionales, los empeora. 

La buena es que el hambre emocional se puede trabajar. ¿Quieres saber cómo? Sigue leyendo 🙂 

El hambre emocional no se puede llenar con comida

Utilizar la comida como una herramienta de consuelo y de evasión es mucho más común de lo que piensas. 

De hecho, yo misma la utilicé para aliviar mis inseguridades. Pensaba que la comida me reconfortaba, que me ayudaba a calmar los miedos, que con ella dejaba de sentirme tan sola y triste. 

Pero no period así. 

Por más que comía y comía, esas sensaciones no desaparecían. Es más, iban en aumento. Cada vez me sentía más sola, más insegura y además gané algunos kilos, lo que me hizo caer en la bulimia. 

De esto han pasado ya unos años, pero sé de primera mano cómo te sientes, y por eso sé que lo primero es asumir que la comida no es la solución a tus problemas. Lo segundo, saber que no estás sola en esto

Habla sobre lo que te ocurre, exteriorízalo, y si no encuentras a nadie con quien hacerlo, recuerda que puedes contar conmigo. 

Reconciliarte contigo misma y con la comida es imprescindible si quieres estar en paz. 

El círculo vicioso del hambre emocional

Ya hemos visto que comer para calmar la angustia, la tristeza, el agotamiento, el estrés, la soledad o el enfado, no es la solución.

Así no conseguirás calmar estas emociones y entraras en el Círculo Vicioso del Hambre Emocional.

Te lo explico con este gráfico: 

Cómo gestionar el hambre emocional - Begreenchica

Fuente: HELPGUIDE ORG INTERNATIONAL

 

¿Cómo saber si es hambre emocional? 

Te propongo un pequeño take a look at para que puedas reconocer algunas rutinas asociadas al hambre emocional:

  1. ¿Comes más cuando tienes estrés o te sientes agobiada?
  2. ¿Comes sin hambre o incluso cuando ya estás saciada?
  3. ¿Comes para sentirte mejor cuando estás triste, con ansiedad, aburrida, enfadada o irritable?
  4. ¿Te recompensas con comida?
  5. ¿La comida te hace sentir segura? 
  6. ¿Te sientes fuera de management con la comida?

 

Si te identificas con alguna de estas situaciones, es posible que ya estés atrapada en el círculo vicioso del hambre emocional.

Puede que comer te siente bien al principio, pero los sentimientos siguen ahíY a menudo te sientes peor que antes debido a la comida innecesaria que acabas de consumir.

Cuáles son las emociones que causan el hambre emocional

El primer paso para poner fin a este círculo vicioso es conocer cuáles son las emociones que causan el hambre emocional para poder así anticiparte.

Toma nota de las causas más comunes del hambre emocional son:

 

Estrés

¿Has notado que el estrés te da hambre? 

Es totalmente regular, ante una situación de estrés se dispara el cortisol y el cuerpo te pida alimentos salados, dulces y fritos, alimentos que te van a dar una falsa explosión de energía y placer.

Así que la ecuación es clara: a mayor estrés más probabilidades de recurrir a la comida para calmarte.

 

Aburrimiento o sensación de vacío

Comer por aburrimiento es otra de las situaciones más comunes.

Intentamos llenar nuestro vacío inside o nuestra insatisfacción con la vida con comida. 

Seguro que te suena, que alguna vez te has dicho:  “no tengo nada que hacer así que voy a picar algo…” 

 

Hábitos de tu infancia

Suele ser routine que los padres premien el buen comportamiento de los hijos, o intenten levantar el ánimo de sus hijos en situaciones difíciles, con un helado, una pizza, una hamburguesa, chucherías. 

Estos hábitos se han quedado grabados en nuestro subconsciente y de adultas los reproducimos para sentirnos mejor cuando no estamos anímicamente bien. 

 

Emociones como la ira, miedo, tristeza, ansiedad, soledad o inseguridad

Comer puede ser una forma de “calmar” las emociones incómodas.

Son emociones difíciles de manejar, y por eso tratamos de buscar un refugio accesible y rápido como la comida (aunque termine convirtiéndose en una trampa). 

Sigue leyendo y te mostraré algunas concepts para poner en práctica como  alternativa a la comida. 

Estas son algunas de las emociones que desencadena el hambre emocional, pero si conoces alguna más, déjame un comentario más abajo. Me encantará conocer tu experiencia.

 

Cómo gestionar el hambre emocional

Puede que hasta ahora hayas sentido que no puedes hacer nada para controlar ese impulso que te lleva a comer compulsivamente.

No importa lo impotente que te sientas, te aseguro que es posible ponerle fin al hambre emocional. 

Prueba comenzando por estos ideas: 

 

  • Lleva un diario, anota tus emociones y las respuestas que tienes ante ellas.

 

Cada vez que tengas un arrebato y quieras comer en exceso, para un momento, y piensa qué desencadenó el impulso. Puede ser una reunión acquainted, una fecha límite, un exceso de trabajo…

Este es uno de los ejercicios que recomiendo a las mujeres que trabajan de manera particular person conmigo, y de verdad que es realmente útil. Anota todo en tu diario y pronto verás aparecer un patrón de conducta.

 

  • Busca alternativas a la comida para alimentar tus emociones.

 

Una vez que has identificado esas emociones que te llevan a comer sin control, el siguiente paso es buscar una respuesta alternativa a la comida. 

Te propongo algunas herramientas:

– Si sientes soledad: llama a esa persona que sabe sacarte una sonrisa. Busca entre tus fotos recuerdos que te animarán. Adopta una mascota, los animales saben muy bien cómo reconfortarnos con su amor.

– Si lo que sientes es ansiedad, para un momento. Haz una pausa. Sal a dar una vuelta, camina, haz ejercicio, o vete al health club. Suelta esa energía que te está paralizando.

– Si es agotamiento, no sigas. Tu cuerpo te está enviando señales claras. Date un respiro, date un baño caliente, tomate una taza de té o de tu infusión favorita.

– Si es aburrimiento, recupera un interest, seguro que lo tienes. La lectura, las manualidades, los pasatiempos, te harán pasar un buen rato.

 

  • Diferencia el impulso de comer y el hambre actual.

Cuando sientas esas ganas de atracar el frigorífico, espera 10 minutos.

Aprende a diferenciar el hambre emocional del hambre física.

La primera diferencia, y la más clara de identificar, es que el hambre emocional tiene urgencia por ser calmada.

El hambre física puede esperar, y la prueba más efectiva es darte una pausa de 10 minutos antes de responder a esta necesidad.

Si pasado este intervalo de tiempo sigues con hambre, intenta calmarla con una manzana, por ejemplo.

El hambre física recibirá con agrado este alimento, pero el hambre emocional lo rechazará, necesitas dulces, fritos, salados… 

Si esta es tu respuesta, ya lo sabes, estás ante hambre emocional, identifica qué te pasa y pon en marcha una alternativa. No alimentes tus emociones con comida.

 

  • Practica una alimentación consciente.

El hambre emocional te lleva a consumir alimentos de poco valor nutricional. 

Comes rápido, sin saborear, tu único fin es llenarte, pero el vacío es emocional, y te llevará a comer en exceso, seguirás comiendo aún cuando estés llena. Siempre quieres más.

Mi consejo es que aprendas a disfrutar de la comida con una alimentación consciente.

Elige tus alimentos con mimo, quiérete. Saboréalos. Pon tu atención en lo que estás haciendo, no comas por comer o mientras estás haciendo otra cosa.

 

  • Apóyate en una comunidad donde compartir cómo te sientes y recibir ese apoyo que tanto te cuesta encontrar, como por ejemplo la Escuela Come Sano y Quiérete.

Así, cuando te sientas sola, o las emociones negativas te invadan, podrás sentir ese apoyo reconfortante que te ayude a tomar mejores decisiones.

 

Si quieres seguir leyendo sobre el hambre emocional, puedes hacerlo en los siguientes artículos: 

 

 

Y si quieres empezar un cambio en tu estilo de vida, te invito a descargarte mi nueva guía Come Sano y Quiérete, y descubrir herramientas básicas para nutrirte y aumentar tu autoestima. 

 

Cuéntame en los comentarios qué plan B vas a diseñar para cuando aparece tu hambre emocional. 

— to www.begreenchica.com