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¿Cómo afrontar el chantaje emocional?

A todos nos ha pasado escuchar en más de una vez “Si me quisieras, lo harías”, “me harás mucho daño si me dejas”, “que sí… que lo hago todo mal yo siempre, ¡ay, que desgraciada soy!” y demás frases de por el estilo, dichas por familiares, amigos y pareja.

Si cuando un ser querido quiere que hagamos algo que no queremos pero nos hace sentirnos culpables por no hacerlo quizás estamos ante un caso de chantaje emocional, algo a lo que le debemos poner freno ya.

A continuación vamos a entender un poco más qué es lo que hacen los manipuladores emocionales para, así, saber cómo afrontar el chantaje emocional.

¿Cómo afrontar el chantaje emocional?

El chantaje emocional se puede definir como el acto de management más o menos sutil de una persona a otra hecho en forma de violencia psicológica. Normalmente, quien ejerce este tipo de violencia emocional es un ser querido, como una madre, un hermano, la novia, el marido o incluso amigos de confianza. El chantajista emocional se vale de diferentes acciones para tratar de controlar el comportamiento de su víctima, sin permitirle elegir una opción que beneficie a los dos y, si no le hace caso, habrá consecuencias.

Amenazas, intimidación, hacerse la víctima o criticar duramente a la persona a la cual trata de manipular son solo algunas de las técnicas de las que se valen los chantajistas emocionales para conseguir sus propósitos, siempre a costa de la salud psychological y estabilidad emocional de sus víctimas. Afortunadamente, existe todo tipo de estrategias que nos permiten hacer frente a este tipo de situaciones.

¿Cómo detectar a un chantajista emocional?

El chantajista emocional se vale de todo tipo de artimañas para conseguir lo que se propone en su víctima. Intenta e insiste en hacer que su víctima, sea la pareja, un amigo o un acquainted cualquiera, haga lo que él o ella desea, aunque esto ponga en un compromiso a la víctima. No le deja otra opción y, en un ejercicio de profundo egoísmo y falta de empatía, el manipulador solo se centra en conseguir lo que se propone, sin ver el maltrato psicológico que está ejerciendo.

No podemos enfrentarnos a un chantajista emocional sin antes detectarlo, y a continuación veremos algunas de las conductas y situaciones propias que se dan en un episodio de chantaje emocional.

1. Exigencias injustas e insaciables

Como comentábamos, los chantajistas emocionales suelen tener exigencias que atentan contra las necesidades, deseos y derechos de su víctima. No les importa cuántas veces la víctima haya satisfecho sus egoístas demandas: no se dan por satisfechos.

2. Pesados e insistentes

Si quiere que le hagamos algún favor, el chantajista no va a dejar de insistir. Se mantiene firme en sus deseos, aunque nos haga perder el tiempo y la salud y, si le decimos que no pensamos como él o ella o que no queremos hacer lo que nos cube, nos dará auténtica guerra hasta que nos cansemos y cedamos en sus deseos.

Si no obedecemos lo que nos cube son varias las respuestas emocionales que puede manifestar, aunque la mayoría serán de decepción y enfado. Se pondrá a llorar, discutirá, reclamará y hará todo tipo de acciones desagradables para que seamos nosotros quienes nos bajemos del burro.

3. Tergiversan las palabras

El manipulador es un especialista en tergiversar las palabras cuando no quiere asumir la responsabilidad. Si queremos defender nuestros derechos y le decimos que no nos parece justo lo que nos pide asumirá, automáticamente, el rol de víctima“ (¡las víctimas somos nosotros!) e intentará hacernos recordar todo lo malo que le hemos hecho. Puede ser cierto lo que nos recrimine, pero desde luego no es argumento como para que vulneremos nuestros propios derechos para satisfacerle.

4. Amenaza con consecuencias

Aunque no siempre son amenazas directas, todo chantajista emocional advierte con que van a darse consecuencias negativas si no le obedecemos. Pueden exagerar las consecuencias de una decisión exagerada, amenazando con todo el dolor y sufrimiento que sentirá o que nosotros mismos también viviremos. Puede amenazar incluso con no dirigirnos la palabra por una auténtica banalidad.

5. Subestiman los problemas de los demás

Al manipulador no le interesan los problemas de su víctima, por muy graves que sean. Como se considera el centro del mundo sus problemas están por delante de los nuestros. Si intentamos compartir con ella algún mal trago por el que estemos pasando nos hará caso omiso e intentará desviar la atención hacia sus supuestos problemas, por muy banales y estúpidos que sean. Sus problemas se añaden a los nuestros.

6. Conocen nuestros puntos débiles

El chantajista es un hábil lector emocional, conoce los puntos débiles de su víctima y mete el dedo en la llaga. No es empático pero desde luego sabe usar muy bien nuestras emociones, usándolas en su propio beneficio y tratando de manipularnos.

Puede decirnos cosas como que somos sus salvadores y que, si no le hacemos caso, le estará condenando a sufrir mucho. También puede hacer lo contrario, decirnos que somos unos inútiles y malas personas y que ya se esperaba que no le ayudaríamos. Cualquier punto débil le vale para manipularnos.

7. Prepotentes y rígidos

Siempre quieren llevar la razón y se molestan mucho cuando les aconsejan o les llevan la contraria: se lo toman como un ataque private. En su mundo psychological ellos son siempre los que están en lo cierto y a la mínima que alguien los contradiga lo interpretan como que insultan a su inteligencia.

Como contraataque se esfuerzan en anular la opinión del otro o, incluso, pueden hacernos comentarios insinuando que somos nosotros los equivocados, por ejemplo “que sí, que lo hago todo mal, que no soy capaz de hacer nada, tú en cambio eres el perfecto” aunque solo le hayamos criticado de forma respetuosa y educada.

8. Cambian de humor con facilidad

Los manipuladores emocionales cambian de humor con extrema rapidez, dado que utilizan esta expresión de emociones según el contexto, de acuerdo con sus intereses. En un momento pueden mostrarse felices y satisfechos y, en absolutamente anda de tiempo, empiezan a llorar, se enfadan o gritan. Si las cosas no salen como quieren, se aseguran de ser lo más irruptivos posibles para que puedan lograr tener el management de la situación.

9. Te hacen sentirte culpable

Si nos resistimos a las demandas del chantajista es muy possible que haga todo lo posible para hacer sentirnos culpables. Nos dirá que nunca le ayudamos, que somos malas personas, que por una cosa que nos pide le decimos que no y demás falsedades. Son mentiras todas ellas porque no es la primera vez que nos pide algo y, nosotros, como manipulados que somos hemos caído en su trampa.

¿Cómo protegernos de este tipo de manipulación?

Cuando entramos en un círculo de chantaje emocional nos va a costar mucho salir de él, pero no debemos rendirnos porque sí se puede. Eso sí, vamos a necesitar tener las cosas claras y esforzarnos en caer en las egoístas y absurdas demandas de nuestro manipulador. Solo teniendo la cabeza fría y bien centrada en nuestro objetivo de priorizar nuestros derechos por delante de los caprichos de quien cube ser un ser querido podremos liberarnos de su insistencia tirana.

Antes de aprender a cómo protegernos del chantaje emocional debemos tener claro que la persona que lo ejerce normalmente lo hace porque tiene miedo a perdernos algo que, irónicamente, está estropeando la relación. La manipulación emocional suele esconder temor al abandono, expresión de inseguridad private y poca confianza en uno mismo. Teniendo en cuenta esto no nos debemos ablandar: por muy mal que lo haya pasado esto no justifica el daño que nos está haciendo.

Debemos evitar culparnos, puesto que es el arma principal del manipulador. El chantajista emocional hace que sintamos culpa para explotar nuestras debilidades y conseguir lo que quiere. Es en cierta manera comprensible que nos sintamos culpables al no satisfacer sus deseos, pero antes de darle más vueltas debemos hacer una reflexión: si satisfacemos sus demandas, ¿vulneramos nuestros derechos? ¿Es injustificado lo que pide? Si la respuesta a esto es sí entonces no tenemos ningún motivo para sentirnos mal por no hacerle caso.

Otra forma de hacerle frente es centrar la atención en el manipulador. Puede parecer contraproducente y, de hecho, da la sensación de que estamos cayendo en su chantaje, pero es el arma ideally suited para hacer que la situación se vuelva en su contra. Escuchando lo que nos pide y, poco a poco, desplazando el foco de atención hacia su persona podremos hacer que reflexione acerca lo justas que son sus demandas. Si comprende que se está pasando es possible que recapacite y nos deje en paz.

Podemos usar el tiempo a nuestro favor cuando el chantajista emocional nos haga peticiones poco razonables. Es común que nos pida un compromiso inmediato porque sabe que, si reflexionamos con la mente fría y con tiempo, no cederemos en su petición. Por eso una buena estrategia es desconcertarle diciéndo que nos lo pensaremos. Tomémonos nuestro tiempo para evaluar los professionals y los contras y, si podemos, confiar en que se olvidará de su absurda petición.

Es elementary aprender es ser asertivo y adquirir la sana habilidad de decir claramente “No”. Uno de nuestros derechos fundamentales es ponernos a nosotros mismos por delante de los demás, siempre y cuando eso no implique hacerles daño. Si nos pide algo y no lo queremos hacer diciéndole educada, amable pero claramente “No” es la mejor manera. Naturalmente, al principio nos hará todo lo que un chantajista emocional hace en esta situación pero, de repetírselo en otras ocasiones habrá un momento en que se cansará y dejaremos de ser su víctima.

Por último, si es de los que nos amenaza con “no lo hagas, tú mismo, atente a las consecuencias” vamos a desconcertarlo diciéndole que las esperamos. Debemos demostrarle que no le tenemos miedo a lo que pueda pasar y que, si tiene que pasar algo, siempre y cuando no sea terriblemente grave, que suceda y ya.

También, si nos insiste con las supuestas consecuencias negativas de no obedecerle basta con preguntarle cuáles son esas consecuencias. En muchas ocasiones ni ellos mismos las saben y, cuando los ponemos contra la espada y la pared, ven que han perdido su poder.

Resumen

El chantaje emocional, por muy leve que sea, es maltrato psicológico. No deberíamos hacerlo ni tampoco deberíamos tolerar que nos lo hagan. Si nuestra pareja, amigos o familiares nos piden cosas que, en caso de no querer hacerlas, nos hacen sentirnos culpables, nos amenazan con unas supuestas terribles consecuencias o destacan lo malo que hemos hecho otras veces nos están haciendo daño. Somos víctimas de un maltrato psicológico al que debemos ponerle fin.

Es por medio de las diferentes estrategias que hemos comentado que podremos romper el círculo vicioso del chantaje emocional. Con determinación, teniendo las cosas claras y sabiendo decir “no” podemos hacer que la persona que tan insistentemente nos ha hablado de sus problemas y ha ignorado los nuestros se dé cuenta de lo abusadora que ha sido. Otras, lamentablemente, nunca se darán cuenta, ya sea por tener un trastorno psychological que se lo impide o porque realmente son malas personas. En ese caso lo mejor será romper la relación y salvarse de su tóxica influencia.

Referencias bibliográficas:

  • DeGue, S. y DiLillo, D. (2005). “You’d should you cherished me”: Towards an improved conceptual and etiological understanding of nonphysical male sexual coercion. Aggression and Violent Conduct, 10, 513-532.
  • Muñoz-Rivas, M.J., Graña, J.L., O’Leary, Ok.D., y González, P. (2007). Bodily and psychological aggression in relationship relationships in Spanish college college students. Psicothema, 19, 102-107.

— Nahum Montagud Rubio to psicologiaymente.com

¿Cómo conquistar a alguien? – Escuela de Nutrición Emocional

Muchos nos hemos hecho la pregunta de cómo poder conquistar a otros, e incluso hemos probado muchísimos trucos «mágicos» que finalmente no sirven de nada…

Esta vez me encantaría que probaras algo nuevo, algo que probé hace tiempo y ha sido lo que mejor me ha funcionado.

Te invito a que pienses en un bebé que conozcas (en caso de que tengas uno en frente, puedes observarlo) y descubrirás como esos pequeños seres se maravillan con cada descubrimiento de algo nuevo, tanto de su entorno como de ellos mismos…¡Cuando se descubren las manos! ¡Y que además se mueven! ¡Cuando se descubren los pies y hacen lo imposible por poder tocarlos!… Quiero que recuerdes( u observes) las emociones que transmiten de sorpresa, alegría, plenitud, entre muchas otras…

Ahora quiero que recuerdes que una vez, todos fuimos bebés y que, a medida que íbamos descubriendo el mundo y a nosotros mismos, nos maravillábamos con nuestras capacidades, con lo que podíamos hacer, que cuando quisimos aprender a caminar, nos caímos mi veces, pero siempre volvíamos a intentarlo, poniéndonos de pie una vez tras otra, y sumando fuerzas hasta que al fin conseguimos dar nuestros primeros pasos…Descubríamos nuestro entorno,a nuestro ritmo, metiéndonos en la boca todo lo que encontrábamos y divirtiéndonos hasta con lo más mínimo…

¿Qué lindos recuerdos verdad?

Ahora me gustaría realizarte otra pregunta, y que te tomes un par de minutos para pensar: ¿En qué momento de tu vida dejaste de maravillarte contigo mismo? ¿En qué momento de tu vida perdiste la curiosidad por lo que te rodea y dejaste de disfrutar de los detalles? ¿En qué momento de tu vida olvidaste la plenitud de cuando eras pequeño por el easy hecho de existir?

¿Sabes qué es lo mejor de todo? Es que todas esas cualidades, emociones y sensaciones ¡están en ti! Si en algún momento las sentiste, es porque ya te pertenecen. Aunque las enterremos en lo más hondo, si queremos podemos sentirlas de nuevo. ¿Cómo? Con un ejercicio muy easy: cierra los ojos e imagina que vuelves a ser un bebé, lo más possible es que no tengas recuerdos conscientes, pero según las fotos de tu infancia que hayas visto y lo que te han contado, lo puedes hacer. Visualiza a ese bebé feliz, descubriendo y maravillándose con él, con su alrededor. Imagínate los sonidos, colores, sensaciones. Conecta con lo más profundo, tómate unos minutos y, cuando lo hayas conseguido conectar, entonces, abre los ojos y comienza a disfrutar de la plenitud y simpleza que te entrega tu lado más bebé, y cada vez que quieras puedes conectar con ella, ya que no se ha perdido, solo estaba olvidada, por eso puedes encontrarla de nuevo siempre que quieras… El primer paso para conquistar a alguien, es que te vuelvas a conquistar a ti mismo. Si cuando eras un bebé estabas enamorado de ti mismo, ahora es decisión de volver a enamorarte de esa maravillosa persona ¡que eres TÚ!

 

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Bueno preciosa, espero que disfrutes mucho de la lectura de este put up y del fragmento gratuito de Nutrición Emocional.
Por favor déjanos tus comentarios bajo este put up y también tus sugerencias de qué temas te gustaría que tratáramos.

Estaremos encantadas de saber de ti y apoyarte en todo lo que podamos.

Un abrazo,

Fran Sabal.

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— Fran Sabal to escueladenutricionemocional.com

Cómo Discutir Bien Y Convertir Conflictos En Oportunidades

Siempre me han llamado mucho la atención las investigaciones del profesor John Gottman, pionero en el estudio de las causas de divorcio. Su principal trabajo consiste en haber grabado durante años a far de parejas relacionándose entre sí para encontrar qué señales son capaces de predecir una separación inminente.

como discutir bien

¿Y sabes cuál ha identificado como el mayor indicador de que una relación está a punto de terminar?

Cuando aparece la mueca de desprecio en uno o ambos miembros. Sí, esta:

desprecio

Básicamente el Dr. Gottman concluye que una relación ya está sentenciada en el momento en que este gesto empieza a aparecer. ¿Pero cómo es posible que una pareja de enamorados llegue a mostrar esta señal de desprecio con el paso del tiempo?

La respuesta es discutiendo.

Pero no por el hecho de discutir. Sería utópico creer que podemos convivir con alguien sin que a veces nuestras opiniones sean distintas. Lo que realmente hace daño es cómo discutimos.

La concept más extendida es que las relaciones fracasan cuando las discusiones son frecuentes, pero no es así. No es la cantidad de conflictos, sino cómo nos comportamos durante los mismos.

Y es que a veces las emociones nos dominan y empezamos a usar un lenguaje acusatorio. Perdemos los nervios y decimos cosas sin pensar de las que luego nos arrepentimos.

Pero ya las hemos dicho.

Por eso es sumamente importante aprender a resolver conflictos sin hacernos daño. Quizás no sea posible llegar a un acuerdo en ese momento, pero por lo menos no comprometamos el futuro de una relación.

Los médicos tienen un dicho para eso, Primum non nocere, que literalmente significa Lo primero es no hacer daño.

En una discusión o conflicto de opiniones tu objetivo inicial debería ser el mismo: no empeorar la situación. Y luego intentar llegar a un acuerdo.

Hoy te traigo un artículo de invitado de la psicóloga y coach Miriam Martin, autora del weblog Psicorumbo, donde te ayudará a encontrar el camino para discutir de forma sana y no comprometer el futuro de tus relaciones.

Sin más, ¡te dejo con Miriam!

¿Qué aprenderás en este artículo?

·····

¿Cuándo fue la última vez que discutiste con alguien?

Hace unas semanas envié un correo a mis lectores haciéndoles esta misma pregunta y recibí decenas de correos de personas cuya rutina ordinary period discutir con otras personas varias veces al día.

Estos emails estaban llenos de quejas y lamentaciones:

• “Estoy discutiendo todos los días por lo mismo con mi pareja”
• “Ya no sé qué hacer para que mi hijo me haga caso”
• “Acabo todo el día de mal humor por las discusiones en el trabajo”
• “Siento que pierdo el management cuando discuto con alguien”
• “No suelo discutir, me callo a menudo pero cuando exploto arraso con todo”

Creo que la conclusión es clara: no sabemos discutir.

pelearse

Lejos de tomar las discusiones como algo pure, sacar provecho de ellas y convertirlas en oportunidades, nos enredamos con nosotros mismos y nuestras propias emociones, reflejamos nuestras frustraciones en los demás, nos cerramos como los mejillones, no escuchamos, contraatacamos y acabamos convirtiéndolas en fuentes de frustración, angustia y malestar.

Pero tranquilo, esto tiene solución y se puede aprender a discutir de una manera productiva.

Un ejemplo actual: Ana y Raúl

Quiero contarte un caso muy interesante de una terapia de pareja que llevé hace unos meses (los nombres son ficticios).

Ana y Raúl llegaron a mi consulta al borde de la ruptura, no eran capaces de estar más de una hora juntos sin discutir.
Ana se quejaba de que Raúl gritaba a la primera de cambio y Raúl se quejaba de que Ana estaba continuamente reprochándole cosas del pasado.

Cuando llegaron estaban pensando en separase, estaban tan centrados en atacarse el uno al otro cada vez que había alguna contradicción entre ellos que llevaban años sin escucharse.

En cuanto había un desacuerdo Ana empezaba con su retahíla de que nunca se había sentido comprendida y Raúl empezaba a alzar el tono de voz diciendo que ya estaba otra vez con lo mismo, a lo que Ana reprochaba que ya estaba gritando como siempre y Raúl se desesperaba y gritaba más todavía.

No veían solución a su problema.

ser independiente en pareja
Sin embargo en el momento en el que se dieron cuenta de que nunca se habían escuchado el uno al otro (ni siquiera sabían por qué discutían, solo que Ana period una pesada y Raúl un gritón), y que el fin no period tener razón sino poder hablar con el otro, escucharse y llegar a un acuerdo común, se fueron de segunda luna de miel.

¿Qué nos pasa? ¿Por qué nos cuesta tanto salir de nosotros mismos y de nuestra propia visión del mundo?

Sabemos que hay miles de realidades diferentes, respetamos las diferentes religiones y culturas, y sin embargo nos cuesta mucho tolerar que las personas más cercanas tengan concepts distintas a las nuestras.

Voy a darte una mala noticia: las discusiones son inevitables.

Estar todo el día discutiendo es tan malo como no discutir nunca. Por supuesto entendiendo discutir como debatir acerca de diferentes opciones y opiniones, no como tirarse platos a la cabeza.

Somos seres sociales por naturaleza

Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza.

seres sociales

¿Te imaginas un solo humano saliendo a cazar de su caverna? Lo más possible es que en vez de volver con algo para comer, acabara convertido en el rico aperitivo de algún depredador.

El hecho de organizarnos en grupos y de estar en relación los unos con los otros ha garantizado la supervivencia de la especie durante años.

Es cierto que ahora no necesitamos a los demás para sobrevivir pero sigue habiendo una necesidad primaria de afecto que satisfacemos relacionándonos con los demás.

Sin embargo, los seres humanos somos tan parecidos los unos a los otros como diferentes.

Cada persona ve el mundo a través de sus propias gafas. Si tú ves el mundo a través de unas gafas de colour azul por mucho que otra persona se empeñe en hacerte ver que es verde, tú vas a seguir viéndolo azul. La única manera de que veas el mundo verde será cambiándote de gafas.

Además estás gafas están hechas de un materials muy resistente:

  • Creencias (quizás el materials más resistente que conozco)
  • Valores
  • Expectativas
  • Experiencias

Por lo tanto es regular que entre tantas personas que hay en el mundo con tantas gafas diferentes surjan conflictos.

Los conflictos no son malos, discutir no es malo ¡Qué aburrido sería el mundo si todos pensáramos igual! La diversidad es riqueza y los problemas solo aparecen cuando no somos capaces de entender que el mundo tiene tantas gafas como personas y nos encerramos detrás de las nuestras chocando contra nuestro propio ego.

¿Qué es el ego?

El ego es la imagen que a lo largo de tu vida has creado de ti mismo y de lo que es correcto.

Cuando alguien lo confronta se disparan las señales de alerta en tu organismo, tu supervivencia psicológica se ve amenazada y se disparan algunas respuestas para garantizar esta supervivencia ¡Contra atacar!

Ese es el momento en el que te vuelves totalmente emocional, tu mente se nubla, y se te olvida el objetivo inicial de la discusión siendo suplantado por un objetivo que a ti en ese momento te parece supremo: llevar razón.

Muestra de esto es la cantidad de discusiones que se establecen de manera cotidiana por temas de política, fútbol o religión.

A ti no te influye en nada si esa persona es de derechas de izquierdas, del Barça, del Madrid, cree en Dios, en Buda o es ateo, sin embargo se dispara tu ira y tu necesidad de hacerle entender a esa persona que tiene que ver el mundo bajo tus gafas.

Es regular que te enfades de vez en cuando ¡Todos nos enfadamos! La ira es una emoción pure, primaria. Tiene su función de autoprotección, regulación interna y comunicación social, la ira es necesaria.

Sin embargo el problema entra en juego cuando esa ira nubla tu capacidad de razonar y solo te deja interpretar la realidad bajo su prisma.

Que tengas todo el derecho del mundo a enfadarte no significa que cada vez que te enfades tenga razón.

Three pautas para frenar la necesidad de hablar y atacar

Voy a hablarte sobre tres estrategias que pueden serte muy útiles para salir de esa nube emocional y poder comunicarte de una manera que va a aumentar muchísimo la probabilidad de obtener mejores resultados en tus discusiones.

1# Scale back tu nivel de activación

Cuando tu nivel de activación es muy alto va a ser imposible que pienses con claridad, así que te recomiendo que antes de hablar y decir cualquier cosa de la que puedas arrepentirte utilices alguna técnica de management de la activación para disipar un poco la nube emocional.

Como bono adicional a este artículo voy a regalarte una meditación guiada que te va ayudar a aprender a controlar tu activación en cualquier momento y en cualquier lugar.

Con esta meditación vamos a crear un anclaje, una anclaje es una asociación, en este caso entre una sensación de relajación profunda y un gesto, de manera que cada vez que ejecutes ese gesto puedas evocar esa sensación de relajación, pudiendo por tanto controlar tu nivel de estrés dónde y cuándo quieras.

¿Pinta bien verdad?

Haz click aquí para descargar esta meditación.

2# Antes de hablar pregúntate Para qué

Antes de decir cualquier cosa pregúntate a ti mismo ¿Para qué voy a decir esto? ¿Va ayudarme al objetivo que pretendo conseguir?

Si no encuentras una respuesta convincente a esa pregunta o si eso que vas a decir no va a ayudarte a conseguir el objetivo que pretendes lograr es mejor que te mantengas en silencio hasta que pienses otra frase más adecuada que pueda tener cabida dentro de una discusión constructiva.

Es importante que te preguntes Para qué en vez de Por qué. Ya que de esta manera eliminarás de tu mente el repertorio de respuestas tipo “Porque me apetece”, “Porque se lo está buscando”, “Porque estoy enfadado”, and so on.

3# Presta atención a tus sensaciones corporales

Normalmente estamos más acostumbrados a prestar atención a lo que ocurre a nuestro alrededor que a lo que está pasando dentro de nosotros mismos. Sin embargo para aprender a conocernos y a autorregularnos en importante que prestemos atención a aquello que está ocurriendo por debajo de nuestra piel.

Para frenar esa necesidad de hablar compulsivamente y de contra-atacar es importante que observes tus manifestaciones emocionales a nivel físico.

¿Empiezas a sentir algunas sensaciones desagradables? ¿Tu corazón se acelera? ¿Tus músculos comienzan a tensarse?

El estar pendiente de ello va a hacer que aprendas a detectar cuando tus emociones comienzan a dominarte y que puedas ponerle remedio.

Eight claves más para discutir mejor y convertir los conflictos en oportunidades

Sin embargo no es suficiente con no contra-atacar. Si ha surgido una discusión es porque hay un conflicto, una diferencia de intereses u opiniones entre dos o más personas que tiene que ser resuelta para que esa relación no se deteriore.

Pautas para discutir en pareja

Así que vamos ver algunas pautas para aumentar la probabilidad de convertir esa discusión en una oportunidad de mejorar esa relación.

1# Recuerda tu objetivo

Recuerda que el objetivo de la discusión no es tener razón, quedar por encima del otro o ver quién gana.

El objetivo de la discusión debe ser llegar a un acuerdo o a un punto en común con la otra persona, por lo tanto cada vez que detectes que te estás alejando de ese objetivo vuelve a él.

Da igual quien tenga más o menos razón, lo importante es llegar a un acuerdo. Recuérdalo.

También te recomiendo ignorar cualquier tipo de reproche o comentario de la otra persona que se desvíe de ese objetivo y redirigirlo con un easy “No quiero discutir, creo que lo importante es que solucionemos esto y lleguemos a un acuerdo” o “Entiendo que estés molesto pero creo que tenemos que buscar una solución”.

Es muy importante que no entres en el círculo vicioso de reproches y por tanto en la competición con el otro. Una discusión no es una competición sino un trabajo en equipo en el que se trata de que los dos terminéis ganando.

2# Escucha lo que la otra persona te está diciendo

Sí, por supuesto que parece algo obvio pero puedo asegurarte que muchas veces estamos tan encerrados en nosotros mismos que no escuchamos lo que nos está diciendo la otra persona (o lo percibimos de manera errónea).

Para asegurarte de que estás escuchando al que tienes delante (básico si quieres sacar algo de provecho a cualquier discusión e incluso a cualquier conversación) te recomiendo expresarle alguna pregunta cuya respuesta pueda confirmarte si estás entendiendo bien lo que te está queriendo decir.

Por ejemplo “¿Lo que quieres decir es que te has sentido desplazada cuando no te he preguntado antes de hacer estos planes?” o “Por lo que entiendo me estás queriendo decir que no te gusta que llegue tarde del trabajo sin avisarte”.

De esta manera no solo vas a recibir suggestions sobre si lo que estás entendiendo es correcto sino que la otra persona se va a sentir escuchada y por lo tanto va a reducir su nivel de alarma.

3 #Habla desde ti, no desde el otro

Cuando quieras hacerle ver a otro que te has sentido mal por un comportamiento suyo habla siempre desde ti, des lo que tú has sentido y no desde el campo de las intenciones del otro.

Por ejemplo: ”Me he sentido desplazado o decepcionado” y no “Tu actitud o tú me has hecho sentir así”

Habla desde ti

Esta estrategia va aumentar tus probabilidades de éxito por dos razones:

  • El ego del otro va a sentirse menos atacado por lo cual su respuesta va a ser menos agresiva.
  • Que te hayas sentido mal no es discutible, puede que el otro no haya tenido malas intenciones en absoluto y tú te hayas montado una película de miedo. Pero lo cierte es que te has sentido mal.

Si no entras a acusar ni a buscar culpables y simplemente expresas tus sentimientos frente a una determinada situación tienes muchas más probabilidades de ganar.

4# No abras otro melón hasta que no termines el que te estás comiendo

Cuando period pequeña (y no tan pequeña) mi madre solía regañarme cuando abría un paquete de leche, de queso o de lo que fuera y ya había otro abierto en el frigorífico.

Llevaba razón, primero hay terminar lo que está abierto ya que si no se estropea.

Déjame decirte que algo parecido nos ocurre a la mayoría de nosotros cuando discutimos.

¿Cuántas veces has comenzado a discutir sobre un tema concreto y has acabado sacando mil temas más sin haber zanjado ninguno?

Recuerda que tu objetivo es llegar a una conclusión sobre un tema, no abrir el cajón de mierda y empezar a tirar calcetines sucios.

Así que por favor ¡discute solo un tema por vez! Cuando lleguéis a un acuerdo sobre ese tema ya puedes discutir otro si quieres.

Cuando detectes que tu o la otra persona está abriendo demasiados melones a la vez una frase del tipo “Vamos a terminar primero de hablar sobre este tema y cuando lleguemos a algún acuerdo si quieres hablamos sobre esto otro” será suficiente para redirigir el tema.

5# Ponte las gafas del otro

Es possible que lo que te esté diciendo la otra persona te parezca una soberana tontería y no entiendas por qué está molesta contigo.

Este es el momento de ponerte sus gafas y entender que lo que para ti no es importante para otros puede ser algo trascendental, ya que ellos han tenido una historia de aprendizaje important diferente a la tuya y por lo tanto ven el mundo de una manera diferente a ti.

Por ejemplo es possible que a ti te encante el chuletón, sin embargo en la India consideran las vacas como un animal sagrado y lo último que se les ocurre es convertirlos en una cena. ¿Qué gafas son más correctas? ¿Quién tiene razón?

No hay una respuesta… Simplemente son gafas diferentes.

Así que cuando no entiendas su comportamiento o sentimientos, antes de responder sitúate en su contexto: probablemente si tú hubieras vivido sus mismas experiencias actuarías de la misma manera.

Pregúntate ¿Por qué puede esa persona estar actuando así? ¿Cómo estará viendo la situación? Trata por un momento de meterte en su mente e interpretar la situación desde su punto de vista.

Una vez hecho esto puedes volver a tu cerebro y a tu punto de vista, pero estoy segura de que serás mucho más versatile.

6#Elige el momento adecuado

Es muy importante que cuando quieras discutir algún tema con alguien, elijas el lugar y el momento adecuado.Momento justo

Imagina que quieres expresarle algo a tu pareja que sabes que puede dar lugar a debate (una buena bronca).

¿Cómo crees que es más possible que obtengas buenos resultados? ¿Si se lo dices según llega cansada de un largo día de trabajo o si le invitas a cenar y planteas el tema relajadamente mientras cenáis?

Si, también puede ocurrir que se os comience a indigestar la cena, pero te aseguro que las probabilidades de éxito son mayores.

También es importante que evites discutir cuando estés muy alterado, si estás absorbido en una nube emocional negativa va a ser bastante difícil que digas cosas lógicas.

Por lo tanto si ves que la discusión se te está yendo de las manos lo mejor va a ser que la dejes para otro momento alegando un easy “Creo que es mejor que hablemos sobre esto más tarde, ahora estoy muy enfadado y no estoy en condiciones de hablar”. Si la otra persona insiste puedes repetir la frase tantas veces como sea necesario e incluso abandonar físicamente el lugar hasta que tu nivel de activación haya bajado.

7# No te lo tomes a lo private

Es possible que cuando estás discutiendo con otra persona, esta comience a criticarte, a reprocharte o a decirte determinadas cosas que te gustaría no estar oyendo.

¡No te lo tomes a lo private! Como la otra persona te está viendo es más un reflejo de sí misma que de cómo realmente eres tú.

Que una persona te vea verde no significa que tú necesariamente seas verde, sino que el prisma de las gafas de la persona que te está juzgando es de ese colour.

Te recomiendo que no entres en su juego. Aparte de que en el juego de los reproches no hay ganadores si entras en él estarás olvidando cuál period el objetivo de esa discusión.

Para mantener la calma y salir airoso de la situación puedes hacerte las siguientes preguntas.

  • ¿Qué es le molesta a esta persona de tu actitud? Probablemente le esté molestando tu serenidad, tu seguridad, tu independencia o cualquier otro issue que no tiene nada que ver con el objetivo de la discusión.
  • ¿Eso que tanto está criticando la otra persona es realmente algo negativo? Si la respuesta es que no, o que para ti no, está claro que el tema no va contigo.
  • ¿Qué vivencias personales de esta persona pueden explicar (que no justificar) que se esté comportando así?

8# Utiliza la técnica del sándwich

Está técnica va aumentar muchísimo las probabilidades de que la otra persona responda bien ante una crítica o petición de cambio.

Es una técnica muy fácil de aprender y supone una gran diferencia en cómo va a ser recibido tu comentario.

Técnica del sandwich

La manera de utilizar esta estrategia sería la siguiente:

  1. Comenzar mencionando aspectos positivos de la otra persona y compresión hacia ella (“sabes que una de las cosas que me enamoró de ti fue tu alegría y que fueras una persona tan sociable”)
  2. Emitir la crítica o la petición de cambio (“sin embargo creo que has tenido muchos compromisos últimamente y yo me he sentido un poco desplazado. Me gustaría que a partir de ahora pasáramos más tiempo juntos e hiciéramos más planes a solas”)
  3. Finalizar diciendo otra cosa positivas (“sabes que disfruto mucho de tu compañía y se me ocurren muchas cosas interesantes que hacer juntos”)

Suena bien ¿Verdad?

¿Cómo cerrar una discusión y comprometerse para los próximos pasos?

Un paso importante tras la discusión es que ambas partas sigan adelante con lo acordado. Si no la discusión habrá sido en vano y en poco tiempo volverán a aparecer los mismos problemas.

Para ello es importante que antes de cerrar la discusión agradezcas a la otra persona su actitud y su tiempo en escucharte, emitas alguna ventaja que estos cambios van a tener en la relación y te impliques tú también en ese cambio.

Por ejemplo: “Me alegro mucho de me hayas escuchado y hayamos podido llegar a un acuerdo, yo también voy a intentar ser más compresivo contigo, estoy seguro de que a partir de ahora nuestra relación va a mejorar mucho”.

Si por las razones que sea la otra persona no cumple con su parte del acuerdo, te recomiendo hacérselo ver sin reproches cada vez que lo detectes y sin entrar de nuevo a discutir sobre las mismas cuestiones.

Una frase tipo “El otro día hablamos sobre esto y quedamos en que (lo que sea), espero que a partir de ahora cumplamos con lo acordado” debería ser suficiente.

Sin embargo, seamos realistas, estas estrategias de la que estamos hablando no van a garantizar el 100% tu éxito, hay veces que por más asertivos que seamos la otra persona no va a querer o no va a ser capaz de ponerse nuestras gafas.

Al igual que tú tienes todo el derecho a expresar tu desacuerdo con ciertos temas la otra personas tiene derecho a decidir si quiere hacer ciertos cambios al respecto o no.

En el caso de la otra persona no quiera, no sepa o no seas capaz de cambiar tienes dos opciones:

  1. Aprender a tolerar ese comportamiento de manera que te moleste lo menos posible. Es decir, aceptar que la situación no va a cambiar, pero que a pesar de ello te compense.
  2. Distanciarte de esa relación o romperla su concluyes que no eres capaz o no quieres tolerar la situación.

¡Hasta aquí hemos llegado! Espero que este artículo te haya sido útil y que a partir de hoy comiences a aplicar todas estas estrategias en tus discusiones. Así verás como rápidamente:

  • Tu nivel de estrés disminuye
  • Tus relaciones mejoran
  • La gente te escucha más y te entiende mejor.

Cualquier duda, sugerencia o experiencia que quieras compartir estaré encantada de leerla en los comentarios. Respondo personalmente a todos ellos 🙂

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— Pau Forner Navarro to habilidadsocial.com

Cómo hacer del Engaño un Aprendizaje

Hace unos meses atrás si hubiese vivido esto mismo me lo hubiese tomado de una manera completamente distinta. Son en situaciones como estas donde confirmo el gran poder que tiene el Teaching, la PNL y la Inteligencia Emocional a la hora de enfrentar situaciones.

Hace unos días tuve una experiencia con una persona, en donde me sentí súper engañada (y eso que me lo habían advertido)… ¿Te has sentido alguna vez engañada/o? y no me refiero sólo a infidelidad de pareja, sino también a que ¿Confiaste en alguien y luego te jugo mal?

¿Para qué quiero compartirte mi experiencia?  Por lo siguiente…

Últimamente he estado leyendo que cada vez que vivimos una situación que nos genera cierto estrés se altera nuestra biología. Claramente según el grado de estrés esa alteración será mayor o menor, pudiendo ser incluso evidente físicamente. Lo importante es que algo pasa en tu inside.

Muchas veces cuando algo nos pasa y no nos gusta lo evadimos, nos ponemos a pensar o a hacer algo distinto para llevar nuestra atención a otro lado.

Yo pensaba que esto period bueno, pero aprendí que si algo realmente te ha generado cierto malestar es mejor detenerse aunque sea unos minutos para ser consciente de que es lo que estás sintiendo y reflexionar al respecto.

¿Cuál es la importancia de esto? Si ese estrés que sentiste no lo enfrentas tu cuerpo en algún lugar lo va a acumular, por lo tanto no es que desaparezca por arte de magia, sino que más bien se focaliza en algún lugar (órgano).

Con el paso del tiempo quizás ese estrés termine desapareciendo, que sería lo superb, pero por lo common ¿qué nos pasa? Que comenzamos a acumular y acumular situaciones y de repente nos pasa algo y esto explota e incluso llegamos a pensar ¡Pero como! Si no period para tanto… ¿Pero te has preguntado cuántas situaciones más habías acumulado?

¿Te cuento que hice yo? Quizás te pueda servir para experiencias similares…

Estaba en la situación con esta persona, donde realmente me sentí engañada, lo cual me originó principalmente las siguientes emociones y pensamientos: Me sentí ingenua, ilusa, inocente, con rabia, impotente y muy molesta.

No quise entrar en discusiones, ya que en el mismo momento me pregunte: ¿Vale la pena discutir con esta persona? Y pese a que no estaba cumpliendo con el compromiso acordado pensé inmediatamente: “Aquí hay algo que debo aprender, estoy segura que esto me está pasando para algo mucho mejor”. Gracias a este pensamiento logré mantener la calma y no entrar en discusión.

Cuando esta persona se fue claramente seguía sintiendo mucha rabia, enojo y todas las emociones que te nombre anteriormente.

Pensé:

1. Dejo que esta situación me eché a perder todo el día, ó

2. Me siento y reflexiono a ver qué es lo que realmente me está generando este malestar

Con la opción 1 le hubiese dado un poder a esa persona que no se lo merecía para nada y quitándome ese poder a mi, es decir, ¿iba a poner a esta persona por sobre mi bienestar? No no…

Así que me senté y reflexioné (tardé unas 2 horas la verdad…) Y quiero compartirte a las conclusiones que llegué:

1. Por muy pequeña que parezca una situación, si te genera algún grado de incomodidad detente un momento y piensa que es lo que está pasando dentro de ti, qué es realmente lo que te molesta, qué hay en esa situación o persona. De este modo el “estrés biológico” que estás pasando lo enfrentas inmediatamente y no lo guardas en algún lugar de tu cuerpo.

2. Al momento de reflexionar pregúntate ¿Para qué estoy viviendo esto? ¿Qué tengo que aprender de esta situación? Y aquí es cuando aparece el sentido, los motivos y el aprendizaje de lo que estás viviendo.

3. ¿Qué pasa con la intuición? Mi intuición me decía que no confiara, algo había…

Hay que tener cuidado con la intuición, ya que tenemos que entender que es algo nuestro, que podemos equivocarnos o bien no, pero tener siempre claro que la intuición es sobre ti, no sobre la otra persona.

¿Qué es lo peor que podría pasar con tu intuición? Que hayas estado equivocada/o en lo que creías y tiempo para disculparse hay y siempre es bienvenido.

¿Qué es lo mejor que te podría pasar? Cuidarte y protegerte a ti. Así que si vuelvo a tener esta intuición le haré caso e indagaré más antes de confiar.

4. No dejaré de confiar en las personas, claro que no, pero lo que sí haré es cuidarme y protegerme más yo, incluso explicándole a otras personas: “No estoy (o estoy) haciendo esto porque desconfíe de ti, sino que lo hago por protegerme a mí, ya que tuve una experiencia en donde me sentí engañada e ingenua y me generó mucha rabia e impotencia y me prometí que no volvería a generar situaciones que me hicieran volver a sentirme así…” De este modo hago ver a la otra persona que no tiene nada que ver con ella, sino más bien es un gesto de autocuidado y respeto conmigo.

Mientras te escribo este put up me siento tranquila y con la convicción de, como decía Steve Jobs, confía en que todos los puntos se van a unir, eso no lo puedes saber ahora, pero si miras en retrospectiva te darás cuenta que tu vida y las situaciones que has pasado son una malla perfecta.

Así que simplemente dar gracias a la vida por este nuevo aprendizaje, ya que estoy segura que es muchísimo más lo aprendido que lo perdido, que me servirá en mi presente y futuro y que además lo puedo compartir contigo y quizás te puede ayudar.

¿Qué piensas? Estaré encantada de conocer tu opinión.

 

Si quieres conocer más acerca el gran poder que tiene el Teaching, la PNL y la Inteligencia Emocional a la hora de enfrentar situaciones. , te invito a que adquieras mi libro Nutrición Emocional. Dentro del enlace, por si quieres comprender mejor en qué consiste mi libro, encontrarás un botón para descargarte un pequeño fragmento del libro free of charge.

Bueno preciosa, espero que disfrutes mucho de la lectura de este put up y del fragmento gratuito de Nutrición Emocional.

 

Por favor déjanos tus comentarios bajo este put up y también tus sugerencias de qué temas te gustaría que tratáramos.

 

Estaremos encantadas de saber de ti y apoyarte en todo lo que podamos.

 

Un abrazo,

Fran Sabal.

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— Escuela de Nutrición Emocional to escueladenutricionemocional.com

¿Cómo afecta la depresión al contexto familiar?

Aquellas personas que han visto de cerca la depresión saben que este es un trastorno psicológico que, en muchas ocasiones, no limita sus daños únicamente a la persona que lo desarrolla en sus propias carnes.

Es cierto que algunas personas tienden a intentar ocultar que están muy mal anímicamente, pero normalmente la depresión se plasma en hechos objetivos que llaman la atención de quienes forman parte de su círculo cercano, sobre todo si la conocen desde hace tiempo. Y frecuentemente, el modo en el que esta psicopatología no solo supone una señal de alerta para estas personas, sino que también las daña a ellas, de un modo más indirecto.

En este artículo nos vamos a centrar en quienes más tiempo pasan en compañía de las personas deprimidas, y que son también, normalmente, quienes sienten un vínculo emocional más fuerte con ellas: sus familiares.

¿Cómo afecta a una familia el hecho de tener a alguien con depresión?

Está claro que no existe un único modelo de familia y que si cada persona es un mundo, las características únicas de cada unidad acquainted se multiplican, ya que entran en juego muchas más características propias e irrepetibles.

Es por eso que tanto en la teoría como en la práctica, ningún hogar vive la depresión de la misma manera.

Sin embargo, la gran cantidad de investigaciones que se han realizado acerca de los efectos de este trastorno del estado de ánimo hace que hoy por hoy conozcamos una serie de patrones psicológicos que, estadísticamente, son relativamente frecuentes en las familias en cuyo seno hay alguien que ha desarrollado depresión.

Basándonos en eso, aquí encontrarás un resumen acerca del modo en el que esta psicopatología afecta al contexto acquainted de la persona; pero tengamos en cuenta que no en todos los casos ocurrirá esto, y que el mejor modo de conocer el impacto de la depresión en un grupo de personas concreto es ir a un psicólogo, para que este profesional analice el caso de forma específica y personalizada.

1. Genera una mayor propensión a las discusiones

La depresión produce, con frecuencia, problemas de convivencia en el ámbito acquainted, dado que la persona que expresa estos síntomas se siente decaída y con poca energía, no demasiado dispuesta a involucrarse en tareas que no son consideradas imprescindibles.

Esto lleva fácilmente a la frustración por parte de los miembros de la familia, que observan en la otra persona una pasividad que no siempre son capaces de comprender, y por otro genera irritabilidad en la persona deprimida, que siente que no puede aislarse todo lo que querría. La mezcla de ambos elementos se traduce en situaciones de enfrentamiento, que a veces pasa a ser hostilidad por ambas partes.

2. Da pie a sentir culpa

La culpa es un sentimiento relativamente routine en los miembros de la familia a los que tradicionalmente se les asigna un rol protector con respecto a la persona con depresión: específicamente los padres y madres, y los hermanos y hermanas de edad related o superior.

Esto ocurre en menor medida en casos en los que estas personas están bien informadas acerca de las características de la depresión y saben que se trata de una psicopatología cuyas causas en la mayoría de los casos escapan al management de la familia en un principio. De todos modos, allí donde ha aparecido este sentimiento de culpa, es importante que se transforme en voluntad de ayudar colaborando en el proceso terapéutico en la medida de lo posible, en vez de llevar al auto-sabotaje y a los intentos por evitar pensar en el problema.

3. Mayor propensión en desarrollar depresión

Está claro que la depresión no se contagia tal y como lo hacen algunas enfermedades médicas, pero sí es cierto que cuando se plasma a través de acciones, puede contribuir a crear contextos que facilitan la aparición de trastornos psicológicos en quienes se exponen a ellos de manera routine.

Así, por ejemplo, se ha visto que los hijos e hijas jóvenes de personas con depresión también tienen un mayor riesgo de desarrollarla, incluso teniendo en cuenta los factores de tipo genético.

4. Favorece el aislamiento

Muchas familias sienten vergüenza a causa del sufrimiento que ven en la persona con depresión, y adoptan un estilo de vida en el que se valora más la privacidad y se tiende a la reclusión, ya sea complete o parcial. Por ejemplo, las familias en las que alguien sufre depresión tienen menores probabilidades de ir a eventos sociales todos juntos.

Esto, a su vez, suele dificultar la recuperación de la persona deprimida, dado que pasa a tener acceso a una cantidad de estímulos y de actividades mucho menor, y con menos capacidad de plantear situaciones novedosas con las que conectar emocionalmente.

¿Buscas ayuda psicoterapéutica?

Avance Psicólogos

Si crees que tú y/o alguna persona de tu familia cercana sufrís malestar que podría estar causado por la depresión o por algún otro trastorno psicológico, ponte en contacto con nosotros. En Avance Psicólogos llevamos más de 20 años ayudando a pacientes con esta clase de problemas, y en la actualidad además de psicoterapia para personas de todas las edades también ofrecemos terapia acquainted y de pareja, asesoramiento para padres y madres, asistencia psiquiátrica y de rehabilitación neuropsicológica, y servicios de sexología. Además, puedes contar con nosotros tanto de manera presencial en nuestro centro ubicado en Madrid, como a través de la terapia on-line. Para ver nuestros datos de contacto, haz clic en este enlace.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Affiliation -APA- (2014). DSM-5. Handbook diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.
  • Balaban, C.D.; Thayer, J.F. (2001). Neurological bases for balance-anxiety hyperlinks. J Nervousness Disord. 15 (1–2): pp. 53 – 79.
  • Bettis, A.H.; Forehand, R.; Sterba, S.Okay.; Preacher, Okay.J. & Compas, B.E. (2018). Nervousness and Despair in Kids of Depressed Mother and father: Dynamics of Change in a Preventive Intervention. Journal of Scientific Baby & Adolescent Psychology, 47(4): pp. 581 – 594.
  • Nationwide Analysis Council (US) and Institute of Medication (US) Committee on Despair, Parenting Practices, and the Wholesome Improvement of Kids; England, M.J. & Sim, L.J. (eds) (2009). Associations Between Despair in Mother and father and Parenting, Baby Well being, and Baby Psychological Functioning. Washington (DC): Nationwide Academies Press.
  • Sander, J.B. & McCarty, C.A. (2006). Youth Despair within the Household Context: Familial Danger Elements and Fashions of Therapy. Scientific Baby and Household Psychology Evaluate, 8(3): pp. 203 – 219.

— Avance Psicólogos to psicologiaymente.com

Cómo identificar y gestionar el hambre emocional

Cómo identificar y gestionar el hambre emocional

¿Alguna vez ha habido momentos en los que has abierto el refrigerador y has devorado (casi) todo lo que lo que había dentro? En este artículo te voy a proporcionar algunas estrategias a adoptar para evitar comportamiento que perjudiquen tu salud y te acaban haciendo sentir culpable.

¿Qué es el hambre emocional?

El hambre emocional, un concepto muy de moda en los últimos tiempos, se desencadena por un deseo o una necesidad de comer, que es difícil de controlar. Normalmente, aparece de repente. Se acompaña de la sensación de que debe satisfacerse inmediatamente y normalmente sólo se satisface comiendo alimentos calóricos, ricos en azúcar y/o grasa.

Además, desencadena un comportamiento alimenticio que continúa incluso después de la sensación de estar lleno.

A su vez, el hambre fisiológica (no emocional) se produce de forma gradual, puede ser satisfecha por una amplia variedad de alimentos y desencadena un comportamiento alimentario que cesa con la sensación de saciedad.

El hambre emocional puede desencadenarse, consciente o inconscientemente, como medio para evitar emociones dolorosas y/o obtener un refugio, un tranquilizante, un sedante, un consuelo y/o ser una forma de obtener calma. También permite descargar la tensión, la ira o la frustración. Dicho de otro modo, es una inadecuada regulación emocional.

Este trastorno conduce a un comportamiento alimentario disfuncional que suele estar asociado a otros problemas psicológicos, como los trastornos alimentarios impulsivo-compulsivo, pero también a situaciones de depresión, trastornos de ansiedad, problemas de baja autoestima e insatisfacción corporal, entre otros.

Estrategias para combatir el hambre emocional

A continuación, te voy a describir una serie de pautas, consejos o medidas que puedes llevar a cabo para combatir el hambre emocional, aunque recuerda, estos nunca pueden ser sustitutos de la terapia brindada por un profesional.

– Intenta comprender qué es lo que desencadena tu hambre emocional (el estrés y la ansiedad, por ejemplo). Este es el primer paso para entender el problema y encontrar las formas más apropiadas para tratar las dificultades emocionales que están en su raíz

– Cuando anticipes o te enfrentes a la inminencia de un episodio de hambre emocional, intenta desviar tu mente de los pensamientos sobre la comida. Ocúpate en alguna tarea o actividad que te permita alejarte de la comida, como dar un paseo, llamar a un amigo, leer un libro… ¡Hay muchas concepts!

– Desarrollar una pink social para tener a alguien con quien hablar y/o desahogarte en los momentos críticos es algo important para cualquier persona. Unirse a un membership o grupo de actividades puede ayudarte a hacer nuevos amigos y así, pensar en otras cosas que no sea el problema y la comida.

– Evita ir a la compra cuando te sienta más irritado, estresado o deprimido, para evitar que estas emociones desencadenen la compra de alimentos reconfortantes

– Evita hacer dietas restrictivas, ya que éstas conducen a déficits calóricos que a menudo desencadenan una mayor respuesta emocional y un mayor deseo de alimentos calóricos

Otras estrategias para implementar en su vida diaria:

– Intenta dormir y descansar lo suficiente, ya que el cansancio y la fatiga pueden dificultar el management de las conductas alimenticias disfuncionales y hacer que coma más para obtener energía.

– Haz ejercicio con regularidad y disfruta de sus beneficios físicos y psicológicos

– Practica ejercicios de relajación. La meditación y el yoga pueden ayudarte a manejar mejor el estrés y las preocupaciones de la vida diaria

¿Cuándo buscar la ayuda de un experto?

Si has hecho varios intentos para frenar el hambre emocional y no ha funcionado, y este problema está interfiriendo con tu funcionamiento y el desempeño en tu vida diaria, te recomiendo solicitar la ayuda de un profesional. Esto no es sinónimo ni de debilidad ni nada que se le parezca, al revés, es un intento por solucionar las cosas y mejorar.

Además, es basic coger este tipo de problemas “a tiempo”, ya que cuando más tiempo pasa y el problema empeora, después, más complicado es hacer la madeja.

Publish invitado de Alejandro Vera

Un abrazote

Could

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PD.1. Si te estás planteando un cambio de hábitos de verdad, para empezar un estilo de vida saludable, sin fecha de fin y me dejas acompañarte en tu viaje de transformación private, hablemos. Soy una «copiloto» experimentada en este tipo de viajes de transformación. No es una dieta, es un programa de teaching nutriemocional. Primero tu mente y luego tu cuerpo.

Te invito a un café digital, dónde veremos qué necesitas y si yo soy esa persona que puede ayudarte.

Sí May, estoy interesada y quiero hacer que las cosas sucedan>>

PD.2. Y también puedes hacerte con mi libro: ¿De qué tienes que desprenderte para adelgazar? Que podrás adquirir aquí:

La entrada Cómo identificar y gestionar el hambre emocional se publicó primero en May Moron.

— Could Moron to maymoron.com

Cómo Controlar las Emociones: 10 Técnicas que Funcionan

Ya dijo Nietzsche que los pensamientos vienen cuando ellos quieren, y no cuando nosotros desearíamos.

Del mismo modo, tus emociones tampoco aparecen o desaparecen cuando tú lo decides. Pero, ¿es posible tener algún management sobre las emociones o debes resignarte a que dominen tus actos?

¿Alguna vez te has preguntado porque alguien es capaz de hablar en público sin aparentar nervios mientras que otra persona se viene abajo? ¿Por qué hay gente que en una discusión sucumbe a la ira mientras otros mantienen la calma?

como controlar las emociones

Si bien tiene sentido que te sientas triste cuando te dan malas noticias, eso no significa que tu única opción sea quedarte llorando en un rincón (esa actitud probablemente te mantenga afligido durante más tiempo). Reconocer que estás triste a la vez que te fuerzas a ti mismo a hacer algo productivo te ayudará a sentirte mejor antes.

En este artículo voy a intentar desmitificar varias falsas creencias sobre la gestión de las emociones y darte las técnicas que se han demostrado realmente útiles para conseguirlo. Permanece atento porque alguna probablemente te sorprenda.

  1. ¿Decides tú cómo controlar las emociones?
  2. Lo que ocurre cuando tus emociones se descontrolan
  3. La verdad sobre las emociones negativas
  4. Lo que no funciona para controlar tus emociones
  5. Lo que sí funciona

¿Decides tú cómo controlar las emociones?

Hay muchas teorías al respecto. Algunos psicólogos creen que tenemos el management whole sobre nuestras emociones y otros creen que no existe ninguna posibilidad de controlarlas.

Sin embargo hay investigaciones que concluyen que la forma en que interpretas tus emociones puede cambiar la forma como las vives. La forma en que reacciones frente una emoción en concreto condicionará cómo actúa sobre ti.

  • El orador que sufre frente la thought de hablar en público lo hace porque interpreta sus nervios como algo negativo, como una señal que le está enviado su cuerpo para que salga corriendo de allí.
  • Por otro lado, alguien que interprete esos mismos nervios como excitación y ganas de hacerlo bien probablemente tenga más éxito en su conferencia.

La moraleja es que tu cuerpo te proporciona la energía para hacer algo, pero cómo usar esa energía lo decides tú. Hay gente que paga dinero y hace horas de cola para subirse a una montaña rusa, mientras que otros no se subirían ni en sueños. Ambos sienten los mismos nervios, pero los interpretan de forma diferente: diversión frente terror.

Lo que ocurre cuando tus emociones se descontrolan

No puedes evitar sentir emociones. Las emociones están ahí porque tienen una función evolutiva, un sentido biológico de supervivencia. Si nuestros antepasados no hubieran sentido miedo delante de una manada de tigres, probablemente el ser humano no hubiera llegado hasta hoy en día.

La amígdala es la parte de tu cerebro encargada de disparar las emociones, como si fuera una respuesta automática en forma de agresión o huida frente una amenaza. Por eso es tan difícil controlar mediante la fuerza de voluntad el origen de tus emociones: significaría anular esta respuesta para la que estás programado genéticamente.

Este tipo de respuesta emocional es por lo tanto, necesaria. Sin embargo, en algunas personas no está correctamente regulada y puede ocurrir que:

  • Se dispare en situaciones donde no existe una amenaza actual (provocando la ansiedad)
  • Sea incapaz de desactivarse con el paso del tiempo (como en la depresión). Por algún motivo, el cerebro entra en modo de supervivencia y se queda anclado ahí.

Cuando estás en fase de lucha-huida y la amígdala ha tomado el mando de tus actos, normalmente ya es demasiado tarde. Por eso debes aprender a actuar antes. Tienes que acostumbrarte a detectar aquellas señales que te indican que vas camino de no poder dominar tus emociones.

Esta es la única forma en que serás capaz de detener el proceso (o retrasarlo) antes de que sea demasiado tarde. Una vez las emociones te dominan, eres poco más que una bestia acorralada.

La verdad sobre las emociones negativas

La teoría más reciente es que existen Four tipos de emociones básicas que han evolucionado hacia el resto de sentimientos más complejos. Estas emociones son enfado, miedo, alegría y tristeza.

Existen algunas situaciones a las que nunca podrás acostumbrarte. Si todo te va mal, difícilmente podrás dejar atrás la sensación de miedo o ansiedad. Sin embargo, las emociones positivas suelen desaparecer a lo largo del tiempo. No importa cuanto dinero te toque en la lotería o cuán enamorado estés: las emociones positivas como el placer siempre terminan disminuyendo.

De hecho, en un estudio se determinó que la emoción que dura más es la tristeza. En concreto, dura hasta Four veces más que la alegría.

emociones negativas

En base a este panorama parece realmente necesario poder gestionar la intensidad de tus emociones para no sufrir tanto. A continuación encontrarás una lista de las técnicas que no han demostrado ninguna eficacia y las que sí.

Lo que no funciona para controlar tus emociones

Estas técnicas se han popularizado a través del boca a boca y mediante autores que no se han molestado en comprobar su base científica actual. La utilidad de cada una de ellas para gestionar tus emociones es, cuanto menos, dudosa.

1. Intentar no pensar en lo que te preocupa

De la misma forma que intentar no pensar en un oso polar blanco provocará que termines pensando en él por un efecto rebote, en estudios como este se ha demostrado que es muy difícil apartar las emociones de nuestra cabeza.

En el caso de las personas deprimidas, a las que constantemente les asaltan pensamientos negativos, se ha comprobado que es totalmente contraproducente intentar suprimir esas concepts porque terminan regresando con más fuerza todavía.

2. Relajarte y respirar hondo…

Es routine que nos recomienden relajarnos y respirar hondo cuando estamos enfadados o muy ansiosos. Proviene de una tradición casi ancestral, como la de respirar dentro de una bolsa de plástico en un ataque de pánico.

Pero hay un inconveniente. Respirar hondo e intentar modular el diafragma no suele funcionar porque el componente fisiológico de las emociones suele ser poco importante.

Piensa en ello. En la mayoría de las ocasiones en que te has enfadado mucho, por ejemplo, estabas tranquilo antes de volverte irascible. Probablemente tenías un buen día hasta que alguien te lo ha chafado, ¿me equivoco?

Si un estado previo de relajación no ha podido evitar que te enfadaras, ¿por qué la gente cree que puede conseguirlo una vez ya estés enojado?

¿Has recomendado alguna vez a alguien que se relajara cuando estaba enfadado? Te habrás dado cuenta de que no suele funcionar demasiado bien. Es como si en lugar de escuchar a quien cree que ha sufrido una injusticia le recomendases que se callara y se tomase un tranquilizante.

Con esto no quiero decir que emplear habitualmente técnicas de relajación sea malo. De hecho meditar es bastante útil (lo verás más abajo). Pero intentar relajarse una vez te han invadido las emociones es ir a tratar el síntoma y no la causa.

3. Liberar la tensión por otras vías

Hubo un tiempo en que se pusieron de moda las actividades para liberar emociones. Talleres donde la gente se reunía para llorar o eventos donde directivos agresivos se ponían a romper platos.

Liberar estres

Pues bien, resulta que los estudios psicológicos más recientes sugieren que este tipo de catarsis no funciona. Incluso puede ser negativa: sucumbir a la tentación de destrozarlo todo puede incrementar tu agresividad a corto plazo. Lo mismo ocurre con hacer ejercicio físico: aunque es bueno para tu corazón, no es capaz de tranquilizar tus emociones.

Las emociones no están contenidas dentro de nuestro cuerpo y necesitan salir como si fuéramos ollas a presión. Lo que necesitan es ser comprendidas para evitar que nos hagan daño.

4. Presionarte para tener pensamientos positivos

Hay un poco de controversia respecto el efecto de los pensamientos optimistas para common las emociones. Si bien yo no diría que son capaces de hacerte pasar de un estado negativo a otro positivo, sí que pueden llegar a reducir la intensidad de una emoción negativa.

Las emociones se procesan casi en su totalidad a nivel inconsciente para luego pasar al terreno consciente, donde las percibes. Por este motivo, cuando eres consciente de ellas a menudo ya es demasiado tarde.

Sin embargo, buscar la parte positiva de cada situación sí que puede evitar que sigas auto-saboteándote. Si en lugar de pensar “No voy a poder con esto” empiezas a creer “Está complicado, pero lo puedo manejar” evitarás que tus emociones negativas se agraven.

Lo que sí funciona

La verdadera inteligencia emocional requiere que identifiques y entiendas tus propios estados de ánimo. Implica reconocer cuando y porqué estás enfadado, nervioso o triste, y actuar sobre las causas y no sólo los síntomas.

Sin embargo, en aquellas ocasiones en las que veas que irremediablemente te diriges hacia un estado emocional negativo, las siguientes técnicas pueden ser eficaces para detener o frenar esa reacción en cadena.

1. Intenta recordar tus virtudes y éxitos

La reafirmación en tus virtudes y puntos fuertes es una de las mejores estrategias para gestionar tus sentimientos. Consiste en pensar en lo que te ha provocado esa emoción pero reduciendo su significado negativo.

Ejemplo: en lugar de enfadarte porque has llegado tarde al trabajo puedes pensar que, dado que siempre llegas a tiempo, no es tan grave.

La gente con mayor management emocional utiliza la autoafirmación cuando la intensidad de sus emociones todavía es baja y tienen tiempo para buscar otro punto de vista de la situación. Curiosamente, se ha demostrado que esta estrategia funciona especialmente bien en las mujeres.

La próxima vez que sientas que pierdes el management sobre tus emociones, recuérdate a ti mismo aquellas cosas de las que te enorgulleces en tu vida.

2. Distrae tu atención hacia un asunto concreto

Las personas que mejor gestionan sus emociones también han aprendido a usar la distracción para bloquear sus estados emocionales antes de que sea demasiado tarde. Y parece que resulta muy eficaz cuando prevén que van a experimentar emociones intensas y no tienen suficiente tiempo para usar otras estrategias.

Como sabrás, una forma muy efectiva para calmar a un niño pequeño que no deja de llorar es desviar su atención. “¿Has visto el muñeco?” o “¿Qué tengo en la mano?” suelen disminuir su nivel de excitación si mantenemos su atención durante el tiempo suficiente.

desviar la atencion

La técnica de la distracción consiste en desvincularte de la emoción negativa centrando tu atención en pensamientos neutrales. De esta forma evitarás que la emoción coja demasiada intensidad.

Por ejemplo, si tu jefe cuestiona tu profesionalidad, en lugar de pensar que quizás termine despidiéndote podrías pensar en la celebración de cumpleaños que tienes el sábado. Es easy pero eficaz, tal y como se ha demostrado en varios estudios científicos.

Aunque a largo plazo probablemente no sea la mejor estrategia, la distracción funciona, especialmente si centras tu atención en algo concreto en lugar de dejar que tu mente imprecise.

3. Piensa en tu futuro más inmediato

Las emociones muy intensas pueden provocar que te olvides de que hay un futuro y que tus acciones van a tener consecuencias. Aunque en ese momento tan sólo seas capaz de vivir el presente y tu frustración, enfado o nervios te parezcan tan importantes, ¿seguirás sintiendo eso dentro de una semana?

Pensar en el futuro más inmediato es muy eficaz para mantener el autocontrol, tal y como se demostró en el experimento popularizado a través del libro Inteligencia Emocional. En él, los niños que resistieron la tentación de comer una golosina a cambio de recibir otra obtuvieron mejores resultados en los take a look at escolares y mejores trabajos en los años venideros.

4. Medita habitualmente

La meditación ha demostrado científicamente su eficacia para prevenir los pensamientos negativos repetitivos y no sólo mientras meditas, sino también a largo plazo: es capaz de diminuir el nivel de activación de la amígdala de forma duradera.

La meditación también tiene estudios en la reducción de la ansiedad. En uno de ellos, cuatro clases de meditación de 20 minutos de duración fueron suficientes para reducir la ansiedad en un 39%.

Intentar relajarte sólo cuando te asaltan las emociones no es muy eficaz. Sin embargo, meditar de forma common y respirar correctamente sí que pueden reducir la intensidad de las emociones negativas cuando estas aparecen.

5. Date permiso para preocuparte más tarde

Antes te he explicado que intentar suprimir una emoción o pensamiento provoca que vuelva de nuevo con más fuerza. Sin embargo, ¡posponerla para más tarde puede funcionar!

En un estudio se pidió a los participantes con pensamientos ansiosos que pospusieran su preocupación durante 30 minutos. A pesar de ser una forma alternativa de evitar pensar en algo, lo que se ha demostrado es que tras ese período de pausa las emociones regresan con una intensidad mucho menor.

Así pues, date permiso para preocuparte después de un tiempo de espera. Te preocuparás menos.

6. Piensa en lo peor que te puede pasar

¿Recuerdas la película Sin Perdón (Unforgiven) de Clint Eastwood?

En ella, el personaje de William Munny, pese a estar viejo y acabado, es el mejor pistolero del oeste. Y no lo es por su velocidad ni su puntería. Como él mismo cube, lo es porque cuando las balas empiezan a volar, él controla sus emociones y mantiene la calma.

Pero ¿cómo mantener la calma? Los samuráis y los estoicos se mantenían tranquilos incluso en las situaciones más dramáticas, ¿cómo lo conseguían?

meditar

Pues pensando en la muerte. Y mucho.

No quiero que te pongas dramático ni te vuelvas un gótico, pero pensar en lo peor que te puede pasar te ayudará a relativizar tus problemas y mantener el management.

7. Escribe un diario de tus emociones

La escritura expresiva consiste en escribir sobre tus pensamientos y sentimientos más profundos y ha demostrado ser eficaz tanto a nivel psicológico como físico (¡es capaz de acelerar la cicatrización de las heridas!)

Mantener una especie de diario emocional sobre lo que has sentido en algunas situaciones te ayudará a reducir la recurrencia de pensamientos negativos.

8. Tómate un respiro (y un refresco) para recuperar el autocontrol

Tu autocontrol no es infinito. De hecho varias investigaciones indican que conforme te expones a situaciones y emociones, se va consumiendo.

Piensa en ello como hacer un dash. Tras la carrera estás exhausto y necesitas tiempo para poder recuperarte antes de volver a correr. De la misma manera, si logras dominar tus emociones, evita volver a exponerte de nuevo a una situación tensa o será más possible que sucumbas.

Lo más sorprendente es que se ha demostrado que mantener el management eat glucosa, como si literalmente estuvieras haciendo ejercicio. Por lo tanto, para recuperar tu autocontrol tienes dos estrategias:

  1. Tomar una bebida rica en azúcares (no es broma).
  1. Usar la reafirmación positiva para poder gestionar de nuevo tus emociones (fuente).

La clave está en identificar cuándo tus niveles de autocontrol están bajos y evitar más situaciones emocionales mientas te recuperas.

9. Cuando todo falle, busca un espejo

¿Perdón? ¿Mirarse en un espejo? Sí, por muy sorprendente que parezca esta estrategia puede ser útil para aplacarte cuando estés furibundo.

Varios estudios han demostrado que cuando te ves a ti mismo reflejado eres capaz de observarte desde una perspectiva más objetiva y por lo tanto separarte durante unos instantes de tu emocionalidad.

Cuanto más consciente seas de lo que estás haciendo, más capacidad de controlar tus emociones tendrás. Y observarte en un espejo incrementará tus niveles de autoconsciencia y te ayudará a comportarte de forma más sociable.

10. Lo más importante: encuentra el motivo de tus emociones

A largo plazo la clave no está en luchar contra tus emociones, sino en reconocerlas y saber por qué te ocurren. Por ejemplo:

“Vale, no me gusta sentirme así pero ahora mismo tengo mucha envidia (reconoces la emoción) porque a Andrés le han felicitado por su trabajo y a mí no (reconoces el por qué).”

Lo importante es ser honesto contigo mismo sobre el por qué. No hagas como la mayoría e intentes engañarte. A menudo nos mentimos haciéndonos creer que estamos enfadados con alguien por su comportamiento y no porque le han dado el ascenso al que aspirábamos y eso ha afectado nuestra autoestima.

Conocer la verdad actual de tus sentimientos te ayudará a tratar la causa.

¿La conclusión?

Si quieres aprender realmente cómo controlar tus emociones debes saber que no hay una solución única. Aunque también se ha demostrado que tu propio lenguaje corporal es capaz de influir sobre tus emociones, encontrar la estrategia más adecuada para common los sentimientos negativos y entender su origen para tratar la causa es la única forma de evitar que tomen el management de nuestra mente.

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Cómo liberarte de las normas internas que te perjudican: Debes comer todo lo del plato

Que levante la mano quien creciera con la norma: «Tienes que terminar toda la comida del plato»

Somos unas cuantas y unos cuantos los que tuvimos que escucharla y acatarla.

En mi caso, la tenía grabada a fuego.

Hace tiempo me hice consciente de que no me ayudaba en absoluto a cuidarme y a sentir bienestar. Seguir comiendo cuando ya mi estómago está lo suficientemente lleno y mi cuerpo nutrido, va en contra de mi deseo de cuidar mi salud y mantener un peso adecuado para mi. Pero el darme cuenta de todo esto no fue suficiente para que esa norma dejara de arrastrarme.

 

 

Me seguía sintiendo mal si dejaba comida en el plato. Y por más que intentase ajustar las cantidades que me ponía, había muchas ocasiones en que mi cuerpo y mi estómago me decían que ya period suficiente cuando aún quedaba comida.

Así que me puse manos a la obra para debilitarla, y a día de hoy ya estoy libre de ella. ¡Y qué bien me sienta el ir dando pasos hacia poder dar a mi cuerpo y a mi estómago lo que realmente necesitan!

¿Por qué se mantiene una norma que nos hace daño?

Piensa en cualquier norma que tengas y que no te resulte beneficiosa. Puede ser esta de terminar todo lo del plato u otra, como:

  • tener que ser amable con las personas mayores
  • ayudar a alguien cuando está en apuros
  • no ser egoísta.

El caso es que todas ellas pueden sonar muy bien. Pero cuando son inflexibles, rígidas, sin excepción ( y esa es una de las características de las normas ), deja de sonar así de bien.

Y es que la norma te obliga a:

  •  comer todo lo del plato incluso cuando ya estás llena
  • a ser amable con personas que tal vez no te están respetando
  • a ayudar incluso cuando no eres responsable de algo ni te viene bien hacerlo
  • a no poder cubrir tus necesidades y deseos a poco que entren en conflicto con los de los demás.

Estando claro que determinadas normas no nos hacen bien, ¿qué hace que se mantengan y sigan dirigiendo nuestra conducta?

Pues algo tan easy como el no haberlas cuestionado.

La mayoría de las normas nos las transmiten en la infancia y la adolescencia. Y durante la propia adolescencia y primera juventud, hay que hacer un trabajo muy importante y que a las mamás y los papás muchas veces les trae de cabeza: el cuestionamiento de esas normas.

Cuestionarlas no significa rechazar seguirlas solo porque me las están intentando imponer. Cuando hacemos esto, la norma nos está dirigiendo tanto como si la seguimos a ciegas.

Cuestionar una norma es:

  • analizarla
  •  comprobar si esa norma va conmigo, con mis valores y metas
  •  darme cuenta de si estoy de acuerdo con ella o no
  •  ver si el camino por el que me lleva es el que prefiero o me conviene.

Y entonces, decidir si me quedo con la norma o la deshecho.

Esto puede no ser fácil de hacer, y es que las normas nos dan seguridad, nos conectan con las personas que nos cuidaron, lo más cómodo es seguirlas…

Pero cuando una norma está siendo realmente dañina, vale la pena pasar por este proceso de cuestionamiento.

¿Cómo debilitar una norma que nos está haciendo daño?

Voy a darte algunas concepts sobre cómo eliminar normas que te perjudican pero, en primer lugar, no luches con tu inconsciente: las normas dan seguridad, y la sola thought de perderlas produce miedo. El cambio siempre produce resistencia, por eso vamos a hablar de debilitar o flexibilizar las normas, nunca de eliminarlas (aunque en realidad, cuando flexibilizas una norma, cuando realmente consigues hacerlo, la norma ha desaparecido).

Más abajo te mostraré en concreto cómo logré flexibilizar ( quitar ) mi norma de tener que comer todo lo del plato, pero antes de daré algunas concepts que se suelen utilizar en common para los «Debo», «Debería», «Tengo que», ….

Sugerencias para el cuestionamiento de las normas:

  • Resulta útil darse cuenta de que en el terreno de lo private, hay opiniones muy variadas sobre lo que es correcto y lo que es incorrecto. Lo que está mal para mi, puede estar bien para otras personas. El percibir esto ayuda a darse cuenta de que esa norma que tenemos puede estar equivocada.
  • Ayuda a debilitar las normas el darse cuenta de la diferencia que hay entre sentir algo como una obligación, y sentirlo como algo que prefiero, elijo, me conviene, decido hacerlo.
  • Muchas veces seguimos normas sin sentido como intentando agradar a una imaginaria figura de autoridad. Pregúntate, ¿a quién intento agradar cuando sigo esta norma?
  • Nos podemos preguntar: ¿Quiero hacerlo? ¿Lo deseo de verdad? ¿Lo hago movida por el sentimiento de obligación, o porque de verdad he decidido hacerlo?
  • Reflexiona sobre el engaño emocional que producen las normas. Si consigues cumplirlas sientes gratificación y relajación (momentáneas). Si no, sientes culpa, frustración , abatimiento. Esto te mantiene enganchada a las normas, no el verdadero beneficio que te traen.
  • ¿De dónde proviene esta norma? ¿Qué sentido tiene? ¿Para quién es o fue beneficiosa? Si las normas existen, es porque son útiles. En el día a día tomamos cientos de decisiones, y pararnos a tomar conscientemente cada una de ellas sería inviable. Por eso son tan útiles los automatismos. Las normas son un automatismo que nos indica que hagamos algo porque nos conviene. Pero a veces los automatismos fallan, y entonces es cuando hay que salir del piloto automático, que es justo lo que estamos haciendo ahora.

 

cómo debilité mi norma de tener que  comer todo lo del plato

Lo expreso en primera persona, «Cómo debilité…», y no «Cómo debilitar…», con toda la intención.

Y es que en esto de modificar los pensamientos hay algo basic: tienes que encontrar tu propia manera. Existen desde luego unas directrices básicas, y un procedimiento, pero tan importante como saber aplicar todo eso es que la persona se escuche y vaya comprobando si la nueva forma de pensar le llega, le convence, le es útil.

Así que te voy a contar cómo lo hice yo, y tal vez alguno de los pensamientos alternativos a los que yo llegué te sean útiles tal cuál, o tal vez simplemente te sirvan de inspiración para explorar tu propia forma de cambiar.

Vamos a ello:

  • En primer lugar estuve abierta a escuchar a personas que no tienen esta norma. Pregunté un poco por aquí y por allá, y me encontré con algunas personas que cuando están llenas, o no quieren comer más, simplemente no comen más, quede lo que quede en el plato. Escuchar esto me hizo bien, y experimenté eso de que las normas personales no son verdades universales.
  • Después contesté a la pregunta de: ¿De dónde viene esta norma? ¿Qué sentido tiene? ¿Para quién es o fue beneficiosa?En mi caso, está claro que esta norma fue muy útil para generaciones anteriores a la mía. Mis padres no llegaron a pasar hambre, pero sí mucha escasez, y los que fueron un poco más mayores que ellos sí pasaron auténtica hambre. En esas circunstancias esta norma es muy útil. Nunca sabes si la siguiente comida va a ser suficiente, o cuándo volverá a haber algo de comer. Vale la pena acumular en el cuerpo lo que se pueda. En etapas de escasez incluso aunque no sea grave, es importante no tirar comida. Y cuando se deja comida en el plato, no hay porqué tirarla, pero es muy posible que acabe en la basura. Así pues, esta norma ayudaba a prevenir el riesgo del infrapeso, y period favorable a la economía.
  • Esto que yo percibo como una obligación, ¿es algo que me conviene, que elijo o prefiero?Es claro que en mis circunstancias actuales, esta norma no me conviene. Dada la abundancia precise de comida, y el acceso fácil a alimentos muy calóricos, me conviene comer hasta que mi cuerpo esté saciado, y (en common) nada más. Lo que antes period bueno para prevenir problemas de salud (comer de más, ignorando si estabas lleno o no), si ahora lo sigo, me puede traer problemas de sobrepeso y salud. La comida que me sobre, no tengo porqué tirarla, pero aunque lo haga, el perjuicio económico de ello no es nada comparado con el perjuicio económico (por no hablar a otros niveles) de tener sobrepeso o mala salud. Así que no es algo que yo prefiera, o elija, o me convenga.

Al ir haciendo este trabajo, pude percibir que el mayor conflicto provenía de la posibilidad de acabar tirando comida. El reflexionar sobre ello, y darme cuenta de que el perjuicio económico de tener mala salud o sobrepeso es superior, fue lo que más ayudó a derruir la norma.

Y entonces, decido si me quedo con la norma o la deshecho.

Claramente, deshecho la norma.

En los siguientes días, fui probando a seguir mis sensaciones de saciedad, aunque quedara comida en el plato. En ese momento, si aparecía malestar, me iba recordando todo lo dicho anteriormente, hasta que dejaba de sentirme mal con ello.

Y ahora lo tengo ya bastante automatizado.

Y por último:

No hagas caso a nada de lo que te contado en este artículo,

y a esto que te estoy diciendo ahora, tampoco.

(Esta es otra forma de decir que hagas lo que te de la gana vaya)

 

Y ahora es tu turno, que me pongo a hablar y me quedo sola (espero que no literalmente ;D ).

¿Cuál es esa norma que te está perjudicando y aún así no eres capaz de quitarte de encima?

¿Qué te lleva a hacer?

¿De dónde proviene? ¿Qué sentido tiene?

— beaalvarez to beaalvarez.com

¿Qué estoy necesitando cuando como sin hambre?

¿Eres consciente de la relación tan estrecha que hay entre las emociones y el alimento en sí?

Esa relación viene desde nuestra infancia, desde bebés (aunque no es el tema hoy).

El modo en que te sientes emocionalmente puede hacer que tengas un hambre devoradora o que seas capaz de no comer en absoluto. Puedes estar tan distraída que se te olvide comer o estar todo el tiempo pensando en comida, totalmente obsesionada. El ser humano va en búsqueda de satisfacción constantemente.

Hay montones de cosas que pueden «llenarte» aparte de la comida, aunque la gran mayoría, tenemos asociada la comida con muchas emociones (comemos por alegría y por tristeza, por estrés, por soledad, por aburrimiento…) y comemos aunque no tengamos realmente hambre física.

El deseo viene de NECESIDADES no cubiertas, empezando por las más básicas (fisiológicas):

  • Puedes necesitar SEGURIDAD, sentirte a salvo, mantener lo que tienes y conservar lo conseguido.
  • Sentirte ALIMENTADA-NUTRIDA (comida, agua…)
  • Sentirte QUERIDA y VALORADA (pertenencia y reconocimiento)
  • Sentir que tu vida tiene un sentido, UN PROPÓSITO DE VIDA.

Si tienes satisfechas tus necesidades, la comida es, una necesidad fisiológica y además un placer, entre otros muchos. El problema es cuando acudes a la comida sin hambre física, o para consolarte o calmarte (es decir, para cambiar el estado emocional en el que te encuentras)

Cuando te sientes con ese vacío-interior- hay que más allá, mirar adentro de ti, darle sentido a eso que pasa en este momento de tu vida, en tu momento presente.

Pregúntate que estás necesitando realmente: «¿qué necesito ahora, en este instante? «. Deja de comer por las razones equivocadas. Por mucho que comas ese vacío va a seguir estando. Por eso, cuando nos sentimos mal y tapamos con comida, no nos sentimos llenos.

¿De qué tienes HAMBRE realmente?

Si te paras unos minutos, la verás, hay una parte de ti, que quiere «alimentarse de lo que sea»  (no me refiero a comida física). Busca esa parte de ti, que se «siente ese hambre». Si no te paras y haces esa toma de consciencia, seguirás con ese vacío inside.

¿Qué te hace ir en búsqueda de COMIDA?

  • ¿Tienes hambre física y necesitas comer? … Adelante, tu cuerpo necesita energía. Dale comida, eso sí,  «comida actual» y en la cantidades que necesitas.
  • ¿O tratas de llenar un vacío y la comida se convierte en ese medio? … ¡No lo hagas! por más que comas, no te vas a llenar, ya que no es hambre física. Puede ser hambre de cambio, hambre de vida, de amor, de conocimiento, de comunicarte, de poner límites, de diversión, de cariño, contacto, de sentido…

No llenes tus insatisfacciones internas con comida física (o tabaco, alcohol, compras compulsivas, exceso de RRSS…) solo te aportará un placer efímero y cortoplacista que no te va a compensar ni a solucionar tu problema (al menos a medio y largo plazo).

¿Y si tomas consciencia de tu conflicto interno? ¿O te paras y lo miras o sigues y no lo miras? ¿o te enfrentas o no lo haces? ¿quieres verlo o no?…hasta que no lo hagas, seguirás con el conflicto y buscando soluciones en otro lado.

Cube Deepak Chopra: «Cuando éramos bebés, llorábamos porque teníamos hambre y ahora comemos porque tenemos ganas de llorar». Y ahora, despiertas ese vacío, ese «hambre», cuando te sientes con malestar, .

La clave es buscar el desencadenante que activa ese “IMPULSO DE COMER”:

El desencadenante puede ser: sentir tristeza, estrés, dolor físico o emocional, enfado, soledad, pérdida de algo o alguien, aburrimiento…

No sueles ser consciente de cuando se te dispara, porque estos desencadenantes suelen ser inconscientes. Sueles reaccionar automáticamente, sin pensar. Por eso es tan importante esa toma de consciencia. Ese análisis de la situación, a priori o a posteriori, para ver que te llevó ahí, y si son situaciones que se repiten.

¿Qué hace que te lances a comer en exceso o comida que sabe que no te conviene?

  • Distracción, cansancio, television, tener comida delante… SON HÁBITOS. Si pones conciencia, puedes deshacerte de ellos. Quitar el automatismo. Poner atención en otra cosa (da un paseo, baño, música, leer, llama a un amigo, deporte, baile…). Esto hay que entrenarlo, mirar qué hábitos tienes y cambiarlos por otros más productivos.
  • Estoy depre, me siento sol@, preocupad@, siento angustia, estrés, tengo mi cabecita que no para con pensamientos negativos hacia mi cuerpo y vida en normal…SON EMOCIONALES, estás llenando vacío emocional. Buscar satisfacción fuera de la comida.

¿Qué pasa en tu vida en este momento para que te sientas así? ¿Qué puedes hacer para sentirte mejor ahora, en este instante (sin acudir a comida)? ya sabes, que si acudes a la comida, buscando satisfacción inmediata, no hará que te sientas mejor, el vacío seguirá después de comer.

Presta atención a tu/s desencadenante/s antes de empezar a comer. Encuentra ese momento mágico, ese instante, antes de lanzarte a comer. Eso solo te lo da la PRESENCIA, el estar en conexión con el presente.

Hay una técnica que te comparto, de Elsa Punset, que puede ayudarte a romper ese patrón emocional: 1/four DE MINUTO MÁGICO:

Cuando repites una respuesta emocional negativa, la estás grabando, asentando dentro de ti. Y cada vez, te costará más cambiar la respuesta. Te vas volviendo prisionera químico de tu vieja respuesta: enfado, tristeza, realizar una actividad como comer, fumar, beber…

¡Rompe con ese patrón emocional! ¿Cómo? si logras hacer una pausa y fijarte en lo que pasa, en ese momento, dentro de ti, podrás romper ese patrón de reacción emocional.

Es ese 1/four de segundo mágico en el que puedes hacerlo y reaccionar para no repetir. La parte del cerebro responsable de hacer un movimiento se activa en un cuarto de segundo antes de que seamos conscientes de que tenemos intención de hacer esa acción. Después hay otro 1/four de segundo antes de que te pongas en acción. ¿Qué significa eso? que antes de decidir algo de forma consciente, tu cerebro ya se ha puesto en marcha. Lo importante es que tienes una brevísima oportunidad de parar tu cerebro. Es lo que los psicólogos llaman el «cuarto de segundo mágico»

Por ejemplo: imagina que estás obsesionada con llegar a casa y comer. Entre el impulso de comer (necesito comer) y la acción de hacerlo (llegar a casa, ir a cocina, abrir frigo o despensa y coger lo que sea y meterlo en la boca…dónde ya estarás perdida) tienes un cuarto de segundo mágico donde eres dueña de tu acción …¡Aprovéchala! por eso la importancia de conectar con el presente. Si logras centrarte en ese brevísimo momento de transición entre desear y hacer, podrás aprender a cambiar tus respuestas automáticas.

Cuando salgas del trabajo, camino de casa, conecta contigo. Párate, detente, piensa si realmente merece la pena.

¡Detente y evita reacciones emocionales automáticas!

Céntrate en tu respiración, acto seguido durante 1 minuto. Durante ese minuto, solo RESPIRA. Si te distraes con pensamientos, déjalos estar, solo respira. Intenta no dispersarte, ni asociarte a ningún pensamiento, sea cual sea.

Y cuando pase el minuto, pregúntate: ¿cómo te sientes? escribe tu reflexión.

Resumiendo, no hay que pasar hambre, no tienes que luchar contra el hambre, solo hay que tomar conciencia de tus desencadenantes y darle a tu cerebro el tiempo suficiente para tomar una decisión. En lugar de ir a buscar comida como un robotic, una reacción que surge de manera automática, hay que encontrar un medio para elegir lo que realmente quieres, la verdadera necesidad oculta.

Para ello, hay que tomar un momento de ATENCIÓN PLENA O AUTO-CONSCIENCIA y AUTO-RESPONSABILIDAD

Te invito a que esta semana lo pruebes y si es posible escribe tus aprendizajes, es la única manera de tomar consciencia y aprender de la situación. Y si acabas sucumbiendo, o dándote cuenta a posteriori, una vez lo hayas comido, no te sienta mal/culpable, simplemente piensa qué ha pasado y cómo lo puedes hacer diferente para la próxima. Las recaídas son parte del proceso de aprendizaje.

Hasta aquí por hoy. Ya sabes que me encanta que me escribas y comentes. Y si te ha gustado, compártelo.

 

Un abrazote cargado con raudales de energía para toda la semana.

Could

*******

PD. Si tu cuerpo, tu mente y todo tu ser, te piden un cambio, y quieres ir más allá, yo puedo acompañarte a lograr una relación sana con la comida, con tu cuerpo y contigo misma mediante un viaje inside de autoconocimiento, que transformará tu vida .

Tu vida cambiará, cuando tú cambies. Te invito a un café digital para que me cuentes tu historia e inquietudes y yo te cuento cómo podría ayudarte.

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La entrada ¿Qué estoy necesitando cuando como sin hambre? se publicó primero en May Moron.

— Could Moron to maymoron.com

¿Cómo Conocer Gente Nueva? Los Mejores Sitios, Webs y Consejos

Incluso para los más extrovertidos, conocer gente nueva puede ser difícil.

Muchas personas querrían tener más amigos pero no hacen nada para conseguirlo porque creen que eso sería reconocer su fracaso social. Al fin y al cabo se supone que a cierta edad ya debemos tener nuestro grupo de colegas, ¿cierto?

como conocer gente nueva

La realidad no es así. Hay muchos motivos por los que alguien puede sentirse solo: una mudanza a otra ciudad, una relación sentimental que le ha alejado de sus amigos, un trabajo absorbente o unas aficiones excesivamente solitarias.

Por multitud de razones habrá ocasiones en las que sientas la necesidad de conocer más gente. La mayoría preferimos hacerlo en situaciones que no parezcan forzadas. Circunstancias en las que hablar con alguien pueda surgir de forma pure y no haya que hacer demasiado esfuerzo por nuestra parte.

Pero este tipo de situaciones no están siempre a nuestro alcance, y encima, cuanto más envejecemos más nos cuesta conocer gente nueva. Por eso deberás ser valiente, contradecir lo socialmente establecido y salir de tu zona de confort. Todavía resulta imposible conocer a alguien en persona desde el sofá de tu casa.

Para facilitarte la tarea, en este artículo te propondré 7 lugares (virtuales y físicos) donde acudir si quieres ampliar tu círculo social, así como las técnicas de comunicación para conseguirlo.

¿Qué aprenderás en este artículo?

Sitios para conocer gente nueva

Lo ultimate es que sea un lugar en el que exista la posibilidad de volver a ver las mismas personas varias veces como un gimnasio o un membership, así empezarás a resultarles acquainted y será más fácil que termines conociéndoles. Independientemente de dónde, ten en cuenta lo siguiente:

  • Evita situaciones en las que debas causar forzosamente una buena primera impresión para no perder la oportunidad para siempre. Debes poder volver a ver a esas personas.
  • También es buena thought que el sitio te permita conocer personas con aficiones, valores o intereses en común contigo.
  • Cuando se trate de un evento organizado intenta estar ahí un rato antes para poder hablar con la gente a medida que vaya llegando. Si te presentas una vez ya está todo el mundo charlando te va a costar romper el hielo.
  • La familiaridad provoca agrado: se ha demostrado científicamente que cuanto más conozcas a alguien, mejor te caerá. Por eso debes intentar frecuentar los mismos sitios y hablar con la misma gente.

No desistas a las primeras de cambio. Tendrás mejores y peores experiencias, pero si perserveras al ultimate terminarás conociendo gente muy interesante.

1. Apúntate a un curso de idiomas, de baile o de cocina

Apuntarse a una serie de clases tan sólo para hacer amigos puede ser un poco exagerado, pero si hay algo que quieres aprender ¿por qué no hacerlo con más gente en lugar que desde la soledad de tu ordenador?

El único problema que tienen los cursos presenciales es que los asistentes suelen estar más pendientes del temario y del profesor que de socializar. Si ése es el caso, acuérdate de llegar un rato antes para charlar con la gente que haya en ese momento.

2. Empieza por conocer a tus vecinos

Te parecerá una americanada, pero si descubres que tienes vecinos nuevos es buena thought acercarse para presentarte y darles la bienvenida. Empezarás causando buena impresión y probablemente terminen invitándote a tomar algo en su piso.

conocer vecinos

Otra forma un poco más atrevida y unique es cambiarle el nombre a tu purple Wi-Fi con algo como “Soy el del 5º 1ª ¡Pásate y te invito a una cerveza!”. Tus vecinos la verán y les hará gracia, y seguro que alguno se acerca a tomarse esa cerveza contigo. ¡Creatividad al poder!

3. Organiza una fiesta e invita amigos de amigos

Esta estrategia sólo te servirá si ya conoces a alguien del lugar, pero es muy eficaz. Montar una fiesta en tu piso y decirle a tus amigos que traigan un par de colegas más es una excelente forma de ampliar tu círculo social.

4. Apúntate a una organización que comparta tus aficiones

Si tienes una afición apostaría a que hay alguien más que también la tiene y que incluso existe una asociación de gente que la comparte. Es tan fácil como buscarla en web, apuntarte y hacer acto de presencia en su próxima convocatoria.

La gran ventaja de estas asociaciones (ya sean de ajedrez, videojuegos o cupcakes) es que empiezas con algo en común con el resto de asistentes, por lo que debería resultarte mucho más fácil encontrar temas de conversación.

5. Hazte voluntario de una causa

Si tienes inquietudes altruistas, hacerte miembro de una sociedad de voluntariado que se reúna habitualmente para realizar acciones solidarias es una de las mejores formas de conocer gente.

Pasarás mucho tiempo con personas abiertas, amables y probablemente bastante empáticas, con lo que seguro que termináis haciéndoos amigos. Además los lazos que se crean en este tipo de asociaciones son muy profundos.

6. Saca a pasear a tu mascota

Si no tienes mascota y estás pensando en adoptar una, no le des mas vueltas, porque pocas situaciones facilitan tanto las relaciones sociales como sacar de paseo tu animal de compañía.

De entrada ya tienes algo en común con la otra persona, y a partir de ahí puedes empezar conversaciones de mil maneras distintas. Puedes pedir algún consejo (a la gente le encanta dar consejos) sobre el cuidado de tu mascota o interesarte por el nombre o la raza de la suya. Luego simplemente preséntate y utiliza los consejos que encontrarás al ultimate de este artículo para socializar.

7. Estudia algo nuevo

Nunca es tarde para seguir estudiando, así que si tienes los recursos e interés por algún tema en concreto, apuntarte a un máster o postgrado presencial puede ser tanto una forma de aprender como de conocer más gente y hacer networking.

Incluso aunque no sea presencial, a menudo los alumnos crean chats de WhatsApp y proponen quedadas. Y si no surge nada, por lo menos habrás ampliado tu currículum y conocimientos 🙂

¡En cualquier sitio!

Sí, cualquier sitio es bueno para conocer a alguien porque lo realmente importante no es el lugar, sino la actitud. Más abajo te daré las claves para que puedas llegar a conocer a alguien hasta en la cola del cine.

Páginas para conocer gente por web

Si excluimos las páginas para encontrar pareja tipo edarling o badoo y las webs y grupos de singles en Fb parece que quedan pocas opciones de hacer amigos on-line, ¿verdad?

conocer gente online

Ni mucho menos. Hoy en día es muy fácil establecer un primer contacto on-line para luego pasar al terreno private. Pero para evitarte sorpresas vigila con lo que yo llamo el efecto Warcraft (por el famoso videojuego multijugador): es fácil que en web la gente se muestre de una manera que no coincida para nada con su verdadera personalidad en la vida actual.

Esto puede decepcionar a quien esperaba conocer a alguien con un determinado carácter, así que para evitarlo intenta que haya congruencia entre tu forma de comportarte en el mundo digital y en el actual. Especialmente si eres tímido pero derrochas confianza cuando hay un teclado de por medio.

1. Asiste a quedadas en Meetup

La net para conocer gente por excelencia. Meetup se basa en la creación de grupos para realizar actividades a las que cualquiera puede unirse. Es free of charge unirte a estos eventos, pero si quieres crear uno deberás pagar.

Hay grupos de toda clase: desde aquellos en que el único objetivo es conocerse hasta encuentros centrados en alguna afición. La gente que acude a los eventos (llamados meetups) es muy variopinta, pero en normal son personas que quieren ampliar su círculo social.

Es regular que te pongas nervioso antes de ir por primera o segunda vez a un meetup, sobre todo si vas solo. También es ordinary experimentar algo de ansiedad anticipatoria e incluso que cambies de opinión en el último momento y no vayas. Pero una vez lo hagas, comprobarás que todo eran miedos infundados.

A muchos también les preocupa no ser capaces de encontrar el sitio del meetup y estar deambulando bastante rato por ahí. Para evitarlo, pide los datos de contacto del organizador para poder llamarle en caso de que no halles el lugar.

Claves prácticas para socializar en un primer meetup:

  • Selecciona meetups pequeños, de entre 5-15 personas, y evita las grandes congregaciones. Allí es más difícil conocer gente, sobretodo si muchos asistentes ya se conocen previamente.
  • Ni se te ocurra llegar tarde. Si llegas cuando todo el mundo ya está charlando te será más difícil empezar a hablar con alguien.
  • Una forma clásica de iniciar una conversación es preguntar por lo que te vincula con la otra persona, en este caso haber asistido al meetup: “Hola, ¿es éste tu primer meetup o ya eres un veterano del tema?”

2. Acude a un evento de Couchsurfing

Couchsurfing no sólo sirve para alojar a gente en tu piso o para tener un lugar donde dormir cuando viajas. También se celebran muchísimas quedadas que son auténticos caramelos para conocer gente nueva.

Conocer gente en couchsurfing

También es posible crear eventos free of charge si prefieres tener el management sobre el tipo de gente que quieres conocer. A modo de anécdota, permíteme contarte cómo logré pasar de 5 asistentes a más de 40 cuando organicé una quedada durante mi viaje a Tokio con unos amigos.

Nuestra intención period hacer nuevos amigos japoneses y por eso antes del viaje creé un evento en la página de Couchsurfing de Tokio. No fui demasiado unique y el asunto decía algo como “Quedada con un grupo de españoles”. En tres o cuatro días se apuntaron 5 personas, pero me parecía insuficiente ya que queríamos tener la posibilidad de conocer cuantos más tokiotas mejor.

Entonces se me ocurrió cambiarle el nombre al evento y llamarlo “Primer Encuentro Internacional 2012 España-Japón en Tokio”. ¡Muy comercial pero en realidad significa lo mismo! Además en la descripción del evento explicaba de qué iba todo.

La cuestión es que durante la semana siguiente se apuntaron casi 40 japoneses más, y logramos celebrar una de las mejores fiestas que recuerdo 🙂

Conocer gente en Tokyo
Con algunos de los asistentes a la quedada. No soy un gran fotógrafo.

La moraleja de esta historia es que si organizas un evento, sé creativo e intenta llamar un poco la atención para que el mayor número de gente posible dedique un minuto a leerlo. De esta forma habrá más asistentes, y eso siempre es bueno.

3. Participa en foros especializados

Si tienes una afición, tienes un tesoro para conocer gente. Nada ayuda tanto a entablar una conversación y caer bien a alguien como compartir una inquietud, así que juégalo a tu favor.

Tan sólo tienes que hacer una búsqueda por web del estilo “Foro + tu afición” y probablemente encuentres alguna opción, a no ser que tengas hobbies realmente extraños. Luego es cuestión de participar, enterarte de dónde se reúnen presencialmente o incluso proponer tú hacer una quedada.

Si tomas la iniciativa y se apunta poca gente no te desanimes: debes terminar de ajustar tu mensaje para hacerlo más atractivo. Todo el mundo está deseando conocer gente pero a veces tienen demasiada vergüenza o se han creado personalidades on-line que no quieren comprometer.

4. Busca en los grupos de Fb

Existen multitud de grupos de Fb según los intereses. Para encontrarlos tan sólo escribe tu interés o afición junto a tu ciudad o región en el buscador de Fb (el espacio con la lupa de arriba a la izquierda), haz clic en “Buscar más resultados para…” y selecciona “Grupos” en el tipo de resultado.

Grupos de facebook
Ejemplo de búsqueda para “Escalada Barcelona”

Ahí te aparecerán los grupos a los que puedes unirte. Algunos son abiertos y otros cerrados, lo que significa que debes solicitar tu admisión y esperar a que la aprueben.

5. Descubre los grupos de Linkedin

Mucha gente desconoce las funcionalidades reales de Linkedin. La mayoría lo usa para estar seen en el mercado laboral, pero también existen muchos grupos que se reúnen presencialmente.

Invierte tiempo en crearte un buen perfil, ve a la pestaña de intereses –> grupos y clica en “encontrar un grupo”. Si crees que sólo sirve para temas profesionales, fíjate qué ocurro cuando busco “Manga”:

Conocer gente en Linkedin

Me aparecen 82 grupos (incluso gente de mi entorno ya está en ellos), algunos a nivel europeo y otros a nivel nacional. ¡Encuentras de todo!

La ventaja de Linkedin a diferencia de los grupos de Facebook es que también te ofrece sugerencias personalizadas según la gente con la que estás conectado, y los asistentes suelen ser bastante formales.

6. Prueba Ingress, el juego de realidad digital

Aquí va la recomendación curiosa del artículo. Ingress es una especie de juego de rol para móviles basado en la realidad digital aumentada. Pero jugar a Ingress no significa quedarte en casa mirando tu teléfono: debes salir a la calle.

Para empezar instala la aplicación y elige uno de los dos bandos. La mecánica del juego es encontrar y capturar “portales” en tu ciudad para tu bando. Cuando lo hagas los miembros de tu facción lo verán, y en una ciudad importante es prácticamente imposible no encontrarte con alguno de ellos.

Conocer gente en Ingress

Es un juego con una mecánica sencilla pero que puede dar mucho de sí. No es infrecuente que haya quedadas entre varios miembros de un bando para defender un punto concreto de la ciudad. Además también hay un sistema interno de mensajería con el que puedes comunicarte con todos los jugadores de tu bando que estén por la zona.

Los datos son concluyentes: en una encuesta reciente realizada a jugadores de Ingress el 74% conoció personalmente otros jugadores y ¡casi el 30% terminó forjando una amistad!

Si le dedicas un poco de tiempo a Ingress, además de salir a caminar y divertirte, terminarás conociendo gente. Pero juega con precaución, es muy adictivo.

7. Encuentra un compañero de viaje

Si lo tuyo es viajar pero no quieres hacerlo solo, existen agencias de viaje que ofrecen tablones de anuncios o servicios para emparejarte con otros viajeros. Sin embargo, también hay aplicaciones como TravBud que se encargan de encontrarte un compañero de viaje según la ruta y días que quieras hacer.

Nada une más que compartir experiencias, y viajar es una forma increíble de vivir emociones de todo tipo. Conozco personalmente gente que ha hecho las mejores amistades de su vida gracias a haber compartido un viaje.

En TravBuddy tan sólo tienes que crearte un perfil, seleccionar tus destinos, fechas y el tipo de acompañante que prefieres para que el sistema te muestre aquellos que cumplan con los requisitos. A partir de ahí tan solo tienes que contactarles para presentarte y ofrecerte a compartir el viaje. Y también verás como ocasionalmente otros viajeros te escriben para lo mismo.

¿Cómo socializar para conocer gente?

Una vez ya sabes los lugares a los que acudir para poder hacer amigos vamos a ver qué actitud deberías tener en tu primer encuentro.

1. Ponte tan nervioso como quieras

La mayoría de consejos que encontrarás por ahí te dirán que para conocer gente debes parecer seguro de ti mismo y mostrarte muy sociable. Pero la única realidad es que si no tienes un trabajo que implique mucho trato con las personas difícilmente serás capaz de comportarte así de forma pure. Es difícil pasar de un extremo al otro si no tienes experiencia, por mucho que te digan que debes aparentar confianza.

¿Pero sabes una cosa? No pasa absolutamente nada por reconocer que estás nervioso. Incluso es recomendable: la gente si identificará más contigo porque todos hemos estado nerviosos en este tipo de situaciones, y demostrarás ser una persona honesta desde el principio.

Por si eso fuera poco, el hecho de reconocer tus nervios tendrá una inesperada y agradable consecuencia. Y es que estudios como este han demostrado que cuando expresas tus emociones en voz alta, estas pierden parte de su efecto sobre ti. Dicho de otra forma, si reconoces que estás nervioso empezarás a sentirte más tranquilo.

Asúmelo. Demostrar tus debilidades no es malo. Eso no quita que debas intentar tener una actitud positiva, esbozar una sonrisa de vez en cuando y no poner cara de muermo 😉

2. ¡Preséntate!

Tan sencillo y tan difícil a la vez. No hacen falta frases memorizadas ni esperar pacientemente a que se te aproxime la gente. Tan sólo acércate, preséntate educadamente y pregunta su nombre. Y ya habéis dejado de ser desconocidos.

Cuando digo que te presentes también me refiero a que des algo de información sobre ti y que intentes responder a la pregunta que todo el mundo se hace sobre los asistentes: ¿por qué estás ahí? Con esto romperás el hielo y ya tendrás mucho terreno ganado.

“Hola, es la primera vez que vengo a este encuentro de aficionados al ajedrez y todavía no conozco a nadie. Me llamo Pau, ¿y tú?”

Intenta no parecer desesperado en hacer amigos. No digas que tienes poca vida social y que quieres conocer gente porque entonces tu interlocutor sentirá que lo estás eligiendo a él como podrías haber elegido a cualquier otro. Aunque está bien que reconozcas que quieres hacer nuevos amigos, explícale qué te ha llevado a querer empezar una conversación con él y no lo dejes a su imaginación. Puede ser algo tan easy como que también está solo o te ha gustado la chaqueta que lleva.

“Encantado Jorge. Te he visto por aquí solo y he pensado que quizás también period tu primera vez. ¿Habías estado antes?”

Así de easy 🙂

3. ¿Cuál es la mejor pregunta para iniciar conversaciones?

Hay muchas conversaciones que empiezan con mal pie porque usan las típicas preguntas cerradas (¿cómo estas?, ¿qué tal todo?) que desencadenan automáticamente las respuestas habituales (bien, gracias). Son preguntas que no exigen una pausa para pensar en la respuesta; en su lugar invitan a responder como si fuera un acto reflejo.

Pregunta para iniciar conversaciones

En una encuesta se concluyó que una de las mejores preguntas para empezar una conversación es preguntar de dónde es alguien porque da pie a muchos hilos de conversación posteriores. Quizás sea del mismo lugar que tú, o conozcas a alguien de allí, o hayas ido de vacaciones, o te gustaría ir en un futuro. Existen miles de posibilidades para encontrar algo que os vincule.

4. No evites la cháchara trivial

Es possible que en algún momento la conversación derive a lo que yo llamo la cháchara de ascensor (“qué mal tiempo que hace”, “qué difícil es aparcar por aquí, and so on”). Pues no la desprecies, porque aunque te pueda resultar muy superficial, a menudo es el único camino para profundizar en otros temas.

Deberías intentar usarla para llegar a dos objetivos: encontrar lo que hace interesante a la otra persona y descubrir puntos en común con ella. Y a partir de ahí empieza a profundizar.

5. Escucha más de lo que hablas

La clave para ser interesante es demostrar interés por tu interlocutor. No hay más secretos. Y tampoco te olvides de reconocer sus méritos, porque la psicología de la persuasión ha demostrado que gustamos más a aquellas personas que saben que nos gustan, así que hacerle de vez en cuando algún cumplido genuino a alguna prenda de vestir o rasgo private no estará de más. ¡Pero no te pases para que no parezca que estás intentando ligar!

“¡Eres muy buen conversador! Suerte de ti porque si no esta conversación no sería ni la mitad de interesante.”

También deberías ser capaz de identificar señales de que no se ha creado buena conexión, como que su cuerpo apunte hacia otro lado o que constantemente esté mirando hacia fuera. Aunque hay factores que no puedes controlar, como que esté esperando a alguien, si crees que es porque estás hablando demasiado lo recomendable es que vuelvas a centrar tu interés en él.

6. Encuentra lo que os vincula

Para mantener una conversación interesante debes intercambiar información haciendo preguntas y respondiendo tú mismo a esas preguntas si tu interlocutor no te las devuelve. Sigue así hasta que encuentres un punto en común, momento en el que deberás profundizar en él.

Tampoco te obsesiones por encontrar vínculos o parecerás un loco. Si por ejemplo descubres que ambos veraneáis en el mismo lugar pregúntale por sus restaurantes favoritos por si coincidís en alguno. Pedir recomendaciones es algo que también halaga mucho a la gente.

PD: Durante tus primeros contactos con alguien deberías intentar no ser demasiado pesimista o agorero para no transmitir negatividad, pero te recuerdo que los odios en común vinculan más que las pasiones. ¡Descubrir que el mismo profesor de Universidad os hizo la vida imposible puede obrar maravillas!

7. Cierra el trato y queda para otra ocasión

Si estáis conectando bien, el resto es muy sencillo. Haz una primera propuesta para quedar en otra ocasión que no demasiado comprometida y donde haya más gente para que sea más fácil de aceptar. Ir a una exposición o simplemente tomarse unas cervezas en una terraza son buenos ejemplos.

También debes dejar claro que no estás proponiendo una cita. Si tienes pareja, una buena forma de evidenciar que sólo buscas amistad es mencionarla.

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— Pau Forner Navarro to habilidadsocial.com