Samitier se confirma: “Me ha llegado el momento de dar el salto”

Sergio Samitier (1995) es la confirmación de la temporada amateur en España y esta semana afronta el Giro Aosta, “seguramente la carrera más dura que he corrido”. El aragonés se ha cocido en el vivero del Lizarte y se ha destapado este 2017.

Samitier ganó la Vuelta al Bidasoa y la Klasika Santikutz de Legazpi, se llevó la Copa de España sub23 y fue subcampeón de España contrarreloj. Él no se conforma.

¿Hubiera firmado esta temporada antes de empezar? Bidasoa, Legazpi, la Copa de España, subcampeón de España…

Por supuesto. Al final, quién no hubiera firmado ganar Bidasoa y la Copa… Yo lo que quería hacer era una buena temporada y seguir mejorando el nivel cada año. Al final los resultados casi que son lo de menos, o por lo menos consecuencia de los años, el trabajo que vas haciendo y el nivel que vas demostrando. Así llegan los resultados, pero no son la prioridad.

Ese paso adelante sí lo ha dado.

Estoy muy contento con lo que he conseguido, pero tampoco hay que pararse aquí. Mucha gente consigue unas cuantas carreras y se conforma. Tengo que seguir pedaleando hasta final de septiembre y luego el año que viene para seguir allí. Pero sí que hemos dado un salto de nivel. El año pasado creo que gané cinco carreras, pero salvo Gorla y alguna más eran algo más inferiores a las del nivel que he conseguido este año. Yo nunca me hubiera imaginado que pudiera disputar Bidasoa con los italianos y con los belgas, y ahora… Ver que viene gente de fuera y les puedes ganar ya demuestra haber dado un paso más adelante y que puedes dar muchos pasos más.

¿Qué representa para ganado carreras referentes como Bidasoa, Legazpi, tan duras y con la historia que tienen?

Sí, además Bidasoa siempre se me había dado mal. Al final, creo que significa que tengo nivel. Y que hasta el año pasado no había ganado ninguna carrera. El año pasado empecé a ganar y pensé ‘a lo mejor valgo para ciclista’. Y este año estás corroborando que quieres ser profesional e igual puedes estar allí.

En la Copa de España, fue el mejor sub23, ¿pero le quedó el sinsabor de no hacerse con la victoria absoluta?

Para nada. A principio de año pensaba en disputar la Copa sub23, y al final, estar a punto de llevarte la absoluta ya es mucho. Y tampoco no queríamos renunciar a Bidasoa, que es una vuelta que a mí y a mis compañeros nos ha aportado muchísimo. Haber disputado Bidasoa y luego viajar, competir al día siguiente… Son experiencias que te aportan mucho, más que los resultados. Aunque claro que me hubiera gustado llevarme la general.

Y en el Campeonato de España también estuvo a un paso, pero que te supere tu compañero de equipo, amigo, también aragonés…

Claro, nada que reprochar ahí. Yo hice la crono lo mejor que pude, y al final me ganó Jaime… Pues mira, como si hubiera ganado yo. Además, aquí en España apenas hay contrarrelojes y por eso pruebas como los campeonatos hay que correrlas, porque al final logras resultados porque tienes nivel, pero si solamente se corren tres cronos hay que aprovecharlas para adaptarte.

Esta semana regresa al Giro Aosta.

Sí, lo corrí el año pasado y esto todavía es un paso más de lo que estamos hablando. Son etapas largas, con puertos muy, muy duros. Espero hacerlo mejor. Al final, son muchos factores: un año más de experiencia y también la preparación, que han sido un poco más a conciencia. De hecho, la semana pasada fuimos con Jaime (Castrillo), con Juanjo (Oroz) y algún otro compañero a entrenar por la zona de Larrau, la Piedra de San Martín… Esfuerzos de una hora para simular un poco los puertos de Italia. Aosta es una carrera muy dura, seguramente la más dura que he corrido.

Hay algo en el ciclismo aragonés, ¿casualidad, ¿trabajo?

Es la eterna pregunta que todo el mundo se hace. Se da la casualidad de que somos de la misma generación, pero creo que es consecuencia de un trabajo en el ciclismo de base. Al final, coincidimos los tres (Jaime Castrillo, Fernando Barceló y él) en Huesca, en cadetes y en el Huesca La Magia. Puede que nuestros directores nos llevaran muy bien. Y luego, a parte, hay eso que a veces he contado. Si a veces Jaime está un poco triste, pues bajas, entrenas con él, le motivas. Y yo, si veo que Jaime anda, intento estar a su nivel para correr con él.  Si ves que Fernando está andando mucho, también. Nos aportamos mucho entre nosotros tres, es algo muy positivo.

¿Qué ha encontrado en Lizarte?

Si no hubiera estado en Lizarte, no tendría este nivel ni mucho menos. A saber dónde estaba, igual no sería ni ciclista. Al final, es un equipo pero trabaja muchas facetas: trabaja mucho el compañerismo, Juanjo (Oroz) hace mucho de psicólogo… Puede que tenga algo que le falte a otros equipos porque no todo es dinero. Ese dinero hay que saber invertirlo en los corredores, y eso Lizarte lo hace muy bien.

Y además, da esa puerta abierta a pasar a profesional.

Sí. Yo espero dar el salto este año. Creo que hay que dar el salto cuando estás preparado, y creo que a mí me ha llegado el momento. Dónde, ya no lo sé, porque aquí el ciclismo está muy mal y hay muy pocos equipos donde se pueda. A ver más adelante si encuentro algún equipo y puedo pasar a profesional.

¿Cómo se definiría como ciclista?

En amateur, tienes que ser un todoterreno. Pero sé que al pasar a profesional va a ser muy difícil, porque los primeros años es normal que trabajes en equipo, que te toque tirar del carro, cosa que a mí me encanta. Pero me he dado cuenta que tengo un poco de rush en las carreras que son exigentes, aún me queda siempre un poco de fuerza para esprintar, preferentemente hacia arriba. Y eso ojalá pudiera sacarlo a relucir en profesionales, pero entiendo que es supercomplicado y tendrán que pasar años hasta que tenga una carrera donde tenga la oportunidad de demostrar eso.

Fuente: RFEC