Nuestro organismo aprovecha mucho, pero no todo…

La capacidad de aprovechar los macronutrientes por parte de nuestro organismo es muy alta. Así, los hidratos de carbono se absorben en un 95% o más (la realidad es que los muy solubles se absorben más y los almidones se absorben menos). Las proteínas de origen animal se absorben en un 97% pero las vegetales menos del 80%. Las grasas sobre un 95%. Por tanto vemos que puede que en una dieta equilibrada estemos desaprovechando entre un 3-7% de los macronutrientes (es muy poco lo desaprovechado). Pero no sólo es esto, hay que tener en cuenta que “ poner a funcionar” el intestino, es decir moverlo y hacer que secrete los enzimas etc.. necesarios tiene un coste energético que algunos autores consideran de un 15%, en realidad es energía también desaprovechada.

Y entonces podemos pensar, ¿por qué no se tiene en cuenta este “desperdicio” a la hora de estimar el gasto energético total de una persona?. Realmente a la hora de realizar los cálculos dietéticos se utilizan los valores propuestos por Atwater, es decir se parte de la premisa de que un gramo de proteína aporta 4 kilocalorías, de que un gramos de hidratos de carbono aporta 4 kilocalorías y de que un gramo de grasa aporta 9 kilocalorías. Pero la realidad es que estos no son los valores de oxidación orgánica que son superiores en los 3 casos. Por tanto, lo comido por lo servido, y más o menos se compensa el desaprovechamiento digestivo.

Tomado de: Ramón de Cangas