Los mejores de 2014 (IV): Nairo Quintana

Nairo Quintana (Movistar) es, a sus 24 años, presente y futuro de las grandes vueltas. Ganador del Giro en su primera participación, ha necesitado sólo cuatro temporadas para instalarse en la élite. Una desgraciada caída le alejó de la lucha por la victoria en la Vuelta cuando era líder, pero ni el abandono un día después emborronó una temporada para enmarcar. Su exhibición camino de Val Martello es suficiente para recordarle como uno de los mejores de 2014.

Nairo se destapó el año pasado como una de las revelaciones del pelotón internacional. El segundo puesto en el Tour 2013 disparó las expectativas, pero el equipo Movistar le apartó de la carrera francesa en 2014 y anunció su presencia en el Giro. La decisión sorprendió al propio ciclista: “Eusebio (Unzué) es el que manda”, reconoció a regañadientes en la presentación oficial del equipo. El tiempo le dio la razón al mánager.

Quintana comenzó la temporada en el Tour de San Luis, donde logró su primera victoria en la subida al Cerro el Amago, final más duro de la prueba. Un día después, se vistió con el maillot de líder en la contrarreloj y ya no lo soltó. El colombiano asumió un papel clave en los triunfos de Alejandro Valverde en la Vuelta a Murcia y la Roma Máxima. Fue el que dinamitó la carrera con ataques que sirvieron de lanzadera para su compañero.

El primer test serio llegó en la Tirreno-Adriático y con el duelo ante Alberto Contador (Tinkoff – Saxo). La llegada a Cittareale, primer final en alto, sonrió al español y Nairo entró justo detrás, a sólo un segundo. Un día después, el lejano ataque de Contador en Passo Lanciano encendió al colombiano, que respondió, pero acabó fundido y perdió todas sus opciones al triunfo final. Quintana recuperó buenas sensaciones en la contrarreloj y acabó segundo en la general.

Sin apenas tiempo para el descanso, La Volta a Catalunya deparó a Nairo una gran oportunidad de revancha ante Contador y para dar un golpe encima de la mesa contra rivales de primer nivel como Joaquim Rodríguez (Katusha) o Chris Froome (Sky). Pero no fue así. En la misma línea que en la Tirreno, el colombiano estuvo un escalón por debajo de los más fuertes y sólo pudo terminar quinto en la clasificación.

Como en casa, en ningún sitio

Tras un discreto primer bloque de temporada, Quintana se concentró en su tierra durante el mes previo al Giro. Los entrenamientos en altura acompañado por su compañero Jonathan Castroviejo y el tiempo de reposo junto a su familia y amigos fueron clave en su preparación para la Corsa Rosa. Su anunciada participación en la Vuelta a Asturias se truncó por la repentina suspensión de la carrera, un nuevo golpe al ciclismo español.

Nairo llegó a la salida del Giro, en Belfast (Irlanda del Norte), señalado como uno de los grandes favoritos para alzarse con el trofeo Senza Fine de ganador. Pero no el único. Joaquim Rodríguez, Cadel Evans (BMC), Rigoberto Urán (Omega Pharma – Quick Step) y Dan Martin (Garmin – Sharp), entre otros, estaban todas las quinielas para suceder a Vincenzo Nibali (Astana), último vencedor. La lluvia y las caídas endurecieron una primera semana de locos que acabó con las aspiraciones de Martin y Purito.

La montonera en las faldas de Montecassino dejó tocado a Quintana, pero no hundido. El tiempo perdido y un catarro le persiguieron hasta la contrarreloj de Barolo. El colombiano cedió ante su compatriota Urán y la mayoría de los favoritos. Fue un golpe inesperado que le alejó a 3:29 de la maglia rosa, una distancia insalvable de no ser por la temible última semana de carrera, ideal para las características de Nairo.

La remontada se empezó a fraguar en Oropa, cumbre mítica del imaginario ciclista, recordada por la exhibición de Marco Pantani en 1999 y el mal trago que pasó Miguel Indurain en 1993. Quintana aprovechó el ataque de Domenico Pozzovivo (Ag2r – La Mondiale) para enjugar su diferencia con Evans y Urán en medio minuto. Un día después, en Montecampione, Nairo recortó otros 20 segundos con Urán y casi 50 con Evans. Sólo era el principio.

Épica y polémica en Val Martello

Nieve, Gavia y Stelvio, una combinación ya mítica en la historia del Giro. Entre la épica y el despropósito, la dirección de carrera no suspendió la etapa reina a pesar de las condiciones meteorológicas, extremas. Paredes de hielo, ciclistas con varias capas de ropa y una intensa nevada protagonizaron un espectáculo dantesco. Un espectáculo que acabó en la victoria más importante de Quintana en su carrera.

La polémica surgió tras coronar el Stelvio con un aviso: el descenso sería neutralizado. Eso entendieron algunos. Nairo aprovechó el desconcierto y un arriesgado movimiento de los Europcar para marcharse cuesta abajo. Y con él Gorka Izagirre, que con su indispensable trabajo de gregario –sin olvidar a Romain Sicard (Europcar)– mantuvo la ventaja con el grupo de Urán, Evans y compañía en el llano entre el Stelvio y Val Martello, final de etapa.

Quintana se encargó del resto. Marcó el ritmo desde las primeras rampas con Pierre Rolland (Europcar) y Ryder Hesjedal (Garmin – Sharp) soldados a su rueda. El Cóndor voló a por su primera victoria parcial en el Giro y, de paso, se vistió la maglia rosa. Sus rivales, atenazados por el frío, se quedaron sin respuesta. Fue una jugada maestra para unos, un golpe bajo para otros. Un movimiento que cambió la carrera.

Nairo se ató la prenda de líder en Val Martello y no la soltó más. Controló la llegada al Rifugio Panarotta y logró su segundo triunfo de etapa en la cronoescalada al Monte Grappa, donde dejó sentenciada la carrera. Fabio Aru (Astana) fue el único que discutió el dominio de Quintana cuesta arriba, pero sucumbió en el Monte Zoncolan. El joven escalador italiano se erigió en la gran revelación de la temporada y ocupó el tercer cajón en el podio del Giro, por detrás de Nairo y Urán

El destino se cruzó con Nairo

El primer triunfo colombiano en la Corsa Rosa revalorizó la figura de Quintana en su país. Apartado de las carreras por diversos compromisos y una planificación más desahogada tras el cargado inicio de año, volvió a la competición en la Vuelta a Burgos. Y repitió el éxito de 2013, apoyado en su victoria en las Lagunas de Neila y una gran contrarreloj final por las calles de Aranda de Duero.

Uno de los grandes favoritos en la salida de la Vuelta con la mejor participación en años, Nairo no pudo redondear su excepcional temporada en tierras españolas. Tuvo tiempo para vestir el maillot rojo de líder tras la llegada a Valdelinares. Un premio efímero. La brutal caída que sufrió en la contrarreloj de Borja le despojó de la prenda y eliminó de la lucha por la victoria. El destino se cruzó en su camino con con otra caída, un día después, que le obligó a abandonar.

De revelación a confirmación, Quintana es una de las sensaciones del ciclismo internacional. De un sorprendente 2013 con podio en el Tour a un 2014 en el que ha ratificado su progresión con la victoria en el Giro. Hay quien dice que ya es el mejor ciclista colombiano de la historia. Y eso es mucho decir en la tierra de los ‘escarabajos’. Don Nairo tiene el futuro en sus manos (o en sus piernas).

Los mejores de 2014 (III): Alejandro Valverde

No es el mejor escalador, tampoco el hombre más rápido en las llegadas ni el más fuerte en la contrarreloj. Alejandro Valverde (Movistar) es un ganador, el más completo, capaz de pelear por una victoria al sprint, en un puerto de categoría especial o en una crono. Ciclista amado y odiado a partes iguales y siempre cuestionado por su falta de sentido táctico –las críticas y la antipatía se acentuaron tras la resolución del Mundial 2013–, ha terminado el año como número uno del ránking UCI. Once triunfos y numerosos puestos de honor le sitúan entre los mejores de 2014. Pese a quien le pese.

La facilidad para rematar que tiene Valverde ha jugado muchas veces en su contra durante la temporada. Eternamente vigilado, se ha quedado con la miel en los labios en la Lieja, el Mundial y Lombardía, sus podios más ilustres. Pero también ha ganado. Y mucho. Desde Andalucía hasta La Zubia, en la Vuelta, pasando por la Flecha Valona y la Clásica de San Sebastián. El murciano se ha movido en cabeza de carrera desde febrero hasta septiembre y (casi) siempre que se pone un dorsal a la espalda es para luchar por la victoria. Pocos ciclistas puedan decir eso. El Bala dignifica este deporte.

Un debut sin grandes alardes en Dubai dio paso a la primera exhibición del año, en la Vuelta a Andalucía. Valverde conquistó las tres primeras etapas –un prólogo ante especialistas como Bradley Wiggins (Sky) o Tom Dumoulin (Giant – Shimano)  y las llegadas en alto a Jaén y Cabra– y la clasificación general. No dejó ni las migajas. Fue su tercer triunfo en la Ruta del Sol, récord histórico de la prueba. La inercia ganadora y la motivación de correr en casa, en la Vuelta a Murcia, se tradujeron en una nueva victoria, la quinta en once días de competición.

Trece temporadas como profesional ha tenido que esperar Valverde para celebrar su primer éxito en territorio italiano. No fue en la Strade Bianche y su famoso sterrato –acabó tercero detrás de Michal Kwiatkowski (Omega Pharma – Quick Step) y Peter Sagan (Cannondale)– sino un día después, en la Roma Máxima. El murciano saltó del pelotón a unos 30km de meta en la parte más dura de la última subida. Con él se fue Domenico Pozzovivo (Ag2r – La Mondiale), el aliado perfecto para Valverde, que se impuso en la llegada junto al mítico Coliseo. Y de Italia a Bélgica, a probar suerte en A Través de Flandes y Harelbeke, con buenas sensaciones, pero sin resultados remarcables.

En un momento de forma envidiable, el Bala logró un incontestable triunfo en el GP Miguel Indurain, en Estella (Navarra), un día antes de comenzar la Vuelta al País Vasco, su primera carrera World Tour del año. Una prueba de fuego, un golpe de bruces con la realidad. Y esa realidad se llamaba Alberto Contador (Tinkoff – Saxo),  que aguantó el ataque del murciano en Gaintza –el inédito repecho de la primera etapa– y lo remató en las rampas más duras.  Valverde no se rindió y llegó con opciones a la contrarreloj final, pero falló y se quedó sin podio.

Segunda pica en la Flecha

Las dudas que Valverde generó en Euskadi desaparecieron en el tríptico de las Ardenas. Cuarto clasificado en la Amstel Gold Race –sólo el brutal ataque de Philippe Gilbert (BMC) en el Cauberg le apartó de la lucha por la victoria–, resurgió en la Flecha Valona. Cabeza fría y piernas calientes, fue el más listo en el Muro de Huy. Esperó su momento, aceleró a unos 150 metros de la meta y tuvo tiempo para saborear las mieles del triunfo. Fue su segunda pica en la Flecha –ocho años después de su victoria en 2006–, un aviso para la Lieja.

Y en la ‘decana’ más aburrida de las últimas temporadas rozó la gloria Valverde. Rival a batir, no quiso o no pudo atacar. Aguantó en cabeza hasta la cota de Ans, la última antes de la recta final. Y con él un pelotón de unas 40 unidades, demasiadas. Entre ellos estaba Simon Gerrans (Orica – GreenEdge), favorito en un hipotético sprint. Dicho y hecho. El australiano batió a Valverde, que se tuvo que conformar con la segunda posición en el monumento de los monumentos.

De la primavera en Bélgica al verano en los Pirineos, pasando por Sierra Nevada. El Bala eludió la confrontación con sus principales rivales en Dauphiné y se decidió por la Ruta del Sur. La jugada acabó en podio, otro segundo puesto, esta vez detrás de Nicolas Roche (Tinkoff – Saxo), escudero de Contador. Y de la alta montaña francesa a Ponferrada, para capitanear la exhibición de su equipo en los Campeonatos de España. Valverde logró el título nacional contrarreloj, el primero de su carrera, y cedió la victoria en ruta a su compañero Ion Izagirre.

Jefe de filas indiscutible del Movistar para el Tour ante la ausencia de Nairo Quintana, Valverde se encontró ante la oportunidad de su vida para lograr un podio en París. Más aún tras los abandonos de Chris Froome (Sky) y Contador por las caídas. Un escalón por debajo de Vincenzo Nibali (Astana), dominador absoluto de la Grande Boucle, el murciano se jugó su presencia en el cajón con los franceses Romain Bardet, Jean-Christophe Péraud (Ag2r – La Mondiale) y Thibaut Pinot (FDJ.fr).

Pero Valverde falló. Sólo estuvo a la altura en La Planche des Belles Filles (tercero) y Chamrousse (cuarto). Segundo en la general desde los Alpes, perdió su lugar en el podio por sólo dos segundos en la última jornada pirenaica, con llegada en Hautacam. La contrarreloj final remató al murciano, que partía con opciones de recuperar su sitio entre los tres primeros. No fue así. Valverde se derrumbó en la crono y acabó cuarto, su mejor clasificación en la Grande Boucle, pero con la sensación de haber perdido el último tren camino del cajón en París.

Más victorias y más palos

Sin tiempo para lamentarse y aprovechando el pico de forma que alcanzó en el Tour, el Bala llegó a la Clásica de San Sebastián como gran favorito. Y no falló. Coronó la última dificultad del día, el duro e inédito Bordako Tontorra, junto a Joaquim Rodríguez (Katusha), Bauke Mollema (Belkin), Mikel Nieve (Sky) y Adam Yates (Orica – GreenEdge). Este último se fue al suelo en la bajada camino de meta y Valverde, lanzado en el descenso, se encontró con un hueco que le bastó para llegar en solitario y vestirse la segunda ‘txapela’ de ganador en su carrera.

Tras dos semanas de descanso empezó la Vuelta como segunda opción del Movistar tras Nairo Quintana. Valverde llegó pletórico a la primera semana, se vistió el maillot rojo en la segunda etapa gracias al ‘puestómetro’ y no falló a su cita con el triunfo. Ganó en la inédita llegada a La Zubia, donde recuperó el liderato, que perdió dos días después en Valdelinares. La caída de Quintana en la contrarreloj de Borja le devolvió los galones en su equipo. Y no los desaprovechó. Acabó tercero, su sexto podio en la Vuelta, por detrás de Contador y Froome.

Con 75 días de competición en sus piernas, Valverde se presentó en el Mundial de Ponferrada como la baza principal de la selección española. Un recorrido no demasiado exigente y el impecable planteamiento de Polonia, rematado por un excepcional Kwiatkowski, le privaron de luchar por la victoria. El Bala fue tercero detrás de Gerrans y batió el récord de podios en la historia de los Mundiales de ruta. Seis medallas, ninguna de oro.

Valverde acudió al Giro de Lombardía en busca de un monumento para redondear el año y el número uno del ránking. Bien posicionado y con piernas para la victoria, remató otra vez al palo y terminó segundo por detrás de Dan Martin (Garmin – Sharp). Once victorias –cifra que sólo superan los sprinters más laureados– y su omnipresencia en las citas más importantes del calendario le sitúan entre los nombres de 2014. “Ha sido mi mejor temporada”, reconoció Valverde hace unas semanas. Nadie lo puede negar.

Los mejores de 2014 (II): Vincenzo Nibali

Entre los mejores de 2014 no puede faltar el sexto ciclista que ha inscrito su nombre como ganador de las tres grandes. Vincenzo Nibali (Astana) cerró el círculo con una exhibición en el pasado Tour después de las victorias que logró en el Giro 2013 y la Vuelta 2010. Hay quien pretende restar mérito a su triunfo en la Grande Boucle por los abandonos de Chris Froome (Sky) y Alberto Contador (Tinkoff – Saxo). Pero Nibali ya se ha hecho un sitio en el olimpo ciclista junto a Jaques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Contador, los otros poseedores de la Triple Corona.

Lo Squalo hipotecó la temporada a una exhaustiva preparación para el Tour, su única carta. Y la jugada le salió redonda. Las prestaciones que ofreció de enero a junio no invitaban al optimismo. Ni los ataques a la desesperada, marca de la casa, que protagonizó en Milán-San Remo o Romandía. Tampoco el pobre rendimiento que ofreció en los duelos directos ante sus grandes rivales o el primer triunfo del año en el Campeonato de Italia de ruta. Nada hacia presagiar una victoria tan contundente en París. Pero todo era parte del plan.

Nibali dio sus primeras pedaladas en San Luis, Dubai y Omán, tres carreras condensadas en un mes de competición. En tierras argentinas se mantuvo al margen de la exhibición de Nairo Quintana (Movistar) –que se impuso en la clasificación general– y Julián Arredondo (Trek Factory Racing) –ganador de dos etapas– y acabó a casi 23 minutos del vencedor. En Dubai, más de lo mismo, Nibali entró en el top 20 gracias a una buena contrarreloj inicial, pero apenas se dejó ver, si bien el recorrido no era el mejor para sus características.

Cansado de mantenerse en un perfil bajo o, quizá, con la intención de probar su estado de forma, el italiano ofreció uno de sus ataques suicidas en Omán. Fue en la tercera etapa, que encadenaba cuatro subidas en la parte final, la última a unos 13km de meta. Nibali puso en jaque al pelotón, pero se llevó consigo a Peter Sagan (Cannondale) y su excompañero no falló en la llegada. Nibali fue tercero y un día después volvió al anonimato en la Green Mountain, final más duro de la carrera. Se dejó llevar y perdió 1:45 con Froome, a la postre ganador.

Las habituales concentraciones en el Teide que tantos éxitos le han reportado a lo Squalo durante su carrera –visita  la isla de Tenerife desde hace ocho años– se repitieron en los periodos de descanso. Descanso activo, eso sí, porque el italiano se preparaba a conciencia con un solo objetivo, el Tour. Y así lo demostró en la París-Niza, prueba que no corría desde 2006 y en la que se presentó renunciando al duelo con Quintana y Contador en Tirreno-Adriático. Nibali era uno de los favoritos en la Carrera del sol, pero pasó completamente desapercibido.

Épica sin recompensa

El 23 de marzo estaba señalado en rojo en el calendario del italiano. La Milán-San Remo, primer monumento de la temporada, es su debilidad. Y Nibali no falló a la cita. Saltó del pelotón en las rampas de La Cipressa, a unos 25km de meta, y se fue en solitario en busca de la gloria. Abrió hueco cuesta arriba y en un vertiginoso descenso. Llegó a contar con un minuto de ventaja, pero la escasa dureza en el recorrido y el acuerdo en el gran grupo tiraron abajo la escapada. Fue un día triste para el ciclismo épico, que no encontró su recompensa.

Del inconformismo en la Classicissima a la resignación en el tríptico de las Ardenas, Nibali llegó justo de forma a las carreras de cotas por excelencia y no fue protagonista. Amstel Gold Race, Flecha Valona y Lieja-Bastoña-Lieja asistieron a la versión más gris del italiano. Otra decepción, una más, que enfadó a su jefe, el exciclista Akexander Vinokourov, quien le escribió una carta expresando su descontento por los malos resultados. Un detalle ya olvidado.

En mayo, Lo Squalo se presentó en el Tour de Romandía con muchas dudas. Dudas que intentó despejar con un movimiento en la primera etapa, en el descenso camino de Sion, que de nuevo –como en la Milán-San Remo– cayó en saco roto. Representante de un ciclismo de ataque, Nibali no se rindió. Lo intentó en la etapa reina, en Villars-sur-Ollon, la subida más dura del día y en una jornada de perros. Demarró a 10km de la cima y sólo Froome pudo seguirle. El italiano se quedó sin fuerzas, perdió la rueda del más fuerte y se camufló en un segundo grupo. Hasta ahí llegaron sus aventuras en territorio suizo.

Nibali llegó al Criterium du Dauphiné alejado de las quinielas por el triunfo, eclipsado por el previsible duelo entre Froome y Contador. Y las previsiones no fallaron. Cedió casi medio minuto con los dos gallos en el primer final en alto, en el Col du Béal. Mejoró en Finaut-Émosson y Courchevel, pero siempre se mantuvo en un segundo plano. Acabó séptimo en la general, superado por hombres teóricamente inferiores como Jurgen Van den Broeck (Lotto – Belisol) o Romain Bardet (Ag2r – La Mondiale).

No parecía su mejor temporada. Pero Nibali empezó a revertir esa dinámica en el el Campeonato de Italia de ruta con la primera victoria del año –no ganaba desde el Giro 2013–, un triunfo incontestable. Un soplo de aire fresco en el momento más oportuno, cuando sólo faltaba una semana para el comienzo del Tour, el momento que el italiano llevaba preparando desde hacía meses.

Un Tour a mordiscos

Ni con la tricolore estampada en el maillot de Astana era un rival temido para luchar por el amarillo. Lo Squalo estaba entre los candidatos a ocupar el tercer cajón del podio en París pero, como en Dauphiné, la carrera se reducía al duelo Froome-Contador, hasta que los dos favoritos tuvieron que abandonar. Nibali se encontró el triunfo servido en bandeja de plata. Y no falló. Conquistó cuatro etapas y brilló en todos los terrenos. Fue líder desde la segunda etapa hasta la última, salvo en la décima, cuando su equipo la regaló el amarillo a Tony Gallopin (Lotto – Belisol).

Nibali aprovechó las ausencias de Froome y Contador, sí, pero se vistió de amarillo en Sheffield, cuando sorprendió a todos los favoritos con un ataque ganador en la ‘Lieja inglesa’. Y destrozó al español y al resto de hombres fuertes en la etapa del pavés, apoyado en una gran labor de equipo. La hazaña camino de Arenberg es uno de los momentos de la temporada. Inapelables fueron sus victorias en La Planche des Belles Filles (Vosgos), Chamrousse (Alpes) y Hautacam (Pirineos) e incontestable su actuación en la contrarreloj final, sólo superada por los especialistas Tony Martin (Omega Pharma – Quick Step), Tom Dumoulin (Giant – Shimano) y Jan Bárta (NettApp – Endura).

Nibali ventajó al segundo clasificado, Jean-Christophe Péraud, en 7:37, la máxima renta de un ganador desde 1999, cuando Lance Armstrong logró su primera victoria en el Tour con idéntica ventaja sobre Alex Zülle. Fue el primer mordisco del Tiburón en la Grande Boucle. Una dentellada que ya forma parte de la historia. Nibali solo hay uno. Y que dure.

Los mejores de 2014 (I): Alberto Contador

Alberto Contador (Tinkoff – Saxo) está de vuelta. Aquellos que en 2013 pronosticaban el ocaso de su carrera han desaparecido un año después. Segundo en el ranking UCI y galardonado con el Vélo d’Or, el escalador de Pinto ha recuperado su versión ganadora. Nueve victorias, ocho de ellas en pruebas World Tour, dan brillo a una temporada sobresaliente. Sólo la caída en el descenso del Petit Ballon que le echó del Tour en la décima etapa le ha privado de la matrícula de honor. Contador se ha ganado a pulso inscribir su nombre entre los mejores de 2014.

El vueltómano más regular del momento, participó en siete carreras por etapas desde febrero a septiembre. Y siempre terminó entre los dos primeros, salvo en el Tour que dejó por abandono. Vencedor en Tirreno-Adriático, Vuelta al País Vasco y Vuelta a España, acabó segundo en Algarve, Catalunya y Dauphiné. Contador dominó a sus rivales cuesta arriba y contra el crono, especialidad en la que sólo cedió ante los Tony Martin, Michal Kwiatkowski (Omega Pharma – Quick Step), Adriano Malori (Movistar) o Fabian Cancellara (Trek Factory Racing).

Contador retomó el calendario que otrora le hizo triunfar y, con él, sus mejores sensaciones. Una preparación exhaustiva y los nuevos métodos de entrenamiento junto a Steven de Jongh, ex del Sky, marcaron la diferencia. Un año después de su última victoria –en San Luis, febrero de 2013–, sacó sus pistolas en el final más duro de la Volta ao Algarve, el Alto do Malhao. Era su primera carrera de la temporada y acabó segundo en la general, sólo superado por un excepcional Kwiatkowski.

Tirreno, amor a primera vista

Entre el Algarve y la Tirreno-Adriático, Contador pasó dos semanas concentrado en altura, en el Teide. Y la experiencia le sentó de maravilla, como su estreno profesional en la corsa dei due mari. Ante la baja de Chris Froome, lesionado, y la ausencia de Vincenzo Nibali (Astana), en la París-Niza, la carrera se redujo al duelo con Nairo Quintana (Movistar). Contador no dio opción al colombiano, se impuso en el primer final exigente, en Cittareale, y protagonizó uno de los momentos de la temporada camino del muro de Guardagriele. Necesitado de un colchón de tiempo para alejar a Kwiatkowski antes de la contrarreloj final, atacó de lejos en el Passo Lanciano, a unos 40km de meta. Nadie pudo seguirle y Contador celebró su segunda victoria parcial a la vez que sentenciaba la clasificación general.

Sin apenas descanso, Contador se citó en la Volta a Catalunya, calificado de ‘mini-Tour’ ante la presencia de Quintana, Froome, Joaquim Rodríguez (Katusha) y una larga nómina de outsiders: Tejay Van Garderen (BMC), Romain Bardet (Ag2r – La Mondiale), Thibaut Pinot (FDJ.fr) o Andrew Talan (Garmin – Sharp), entre otros. Y fue Purito el que se llevó el gato al agua. Su victoria en La Molina bastó al catalán para frustrar el triunfo de Contador, que lo intentó en la llegada a Vallter 2000 y en las rampas más duras de Montjuic, en la última etapa. El pinteño acabó segundo, sólo cuatro segundos por detrás de Rodríguez, pero ganó la primera batalla con Froome y volvió a castigar a Quintana.

Otro de los momentos de 2014 fue el mano a mano entre Contador y Alejandro Valverde (Movistar) en la  Vuelta al País Vasco. Valverde llegaba como la alternativa y dinamitó la carrera en el duro e inédito muro de Gaintza, en la primera etapa. Contador, el único capaz de aguantar el ataque, remachó a su rival en las rampas más exigentes y llegó en solitario a la meta de Ordizia. Nadie le discutió el maillot amarillo hasta la contrarreloj final en Markina-Xemein, en la que amenazó con lograr el triunfo parcial ante el triple campeón mundial de la especialidad, Tony Martin, y sentenció la carrera.

Contador cerró el primer bloque de la temporada con la vitola de gran favorito al Tour. Y así lo ratificó en el Criterium du Dauphiné, antesala de la Grande Boucle. Dos meses después de su última aparición y tras un largo periodo de concentración, de nuevo en el Teide, Contador regresó a la competición en el mejor escenario posible y ante sus principales adversarios en la lucha por el maillot amarillo.

Fatalismo en el Tour

El keniano con pasaporte británico golpeó por partida doble: ganó en la crono de Lyon y en la primera llegada en alto, en el Col du Béal. Segundo en ambas etapas, Contador perdió sólo 12 segundos con su máximo rival y reaccionó en Finaut-Émosson, meta Hors catégorie. Desbancó a Froome y se colocó líder. Pero la última jornada, camino de Courchevel, evidenció los problemas de su equipo para controlar la carrera. Una fuga numerosa y de calidad coronó a Talansky y Contador se tuvo que conformar con el segundo puesto. Una vez más.

Y llegó julio. Y con él el Tour. Anunciada como la batalla del siglo entre Froome y Contador, la carrera terminó como el rosario de la aurora. El ganador de 2013 abandonó, víctima de las caídas, en la etapa de los adoquines; y el doble vencedor (2007 y 2009) se bajó de la bici en la décima jornada tras la caída en el descenso del Petit Ballon. Contador  era noveno en la general tras naugrafar en el pavés y ya perdía más de dos minutos respecto a Nibali, que dominó el Tour con mano de hierro ante la baja de los dos grandes favoritos.

Contador dejó la Grande Boucle entre la épica y el masoquismo. Ensangrentado y castigado por el dolor tras la brutal caída a más de 70km/h, se obcecó en continuar. La ascensión del español al Platzerwasel retorciéndose sobre la bici, escoltado por sus compañeros y luchando por no perder tiempo con el pelotón, pasará a la historia. Contador es un ciclista perseguido por el fatalismo y desde que se dio a conocer ha intentado ofrecer una imagen de superación a veces exagerada, incluso teatral.

A vueltas con la Vuelta

Su maltrecha rodilla derecha y la preparación para la Vuelta ofrecieron un nuevo capítulo en su amplio repertorio de hazañas. En pleno proceso de recuperación de la fractura de la meseta tibial que sufrió tras la caída durante el Tour, Contador renunció a la ronda española. Días después su equipo lo confirmó en la lista previa y finalmente se presentó en la salida de Jerez. No para ganar, anunció, o eso intentó vender con un aparatoso vendaje siempre al descubierto. Pero nadie le compró la idea. Contador no engaña.

En una primera semana muy nerviosa, el Tinkoff – Saxo lo intentó en todos los terrenos y su líder se mostró en posiciones cabeceras. Estaba en la Vuelta para ganar. No había duda. Y así lo confirmó en Valdelinares y en la contrarreloj de Borja, que eliminó a Quintana. Contador fue el mejor de los favoritos en las dos primeras jornadas exigentes y se vistió el maillot rojo, prenda que le acompañó hasta el final.

Contador cedió tiempo en La Camperona y los Lagos de Covadonga, pero sentenció con dos victorias inapelables en La Farrapona y Ancares. Ataviado con la capa, el sombrero y el bastón de peregrino, llegó al final del camino, en Santiago de Compostela, como el mejor de la carrera y uno de los mejores de 2014. Contador está de vuelta. Y eso es siempre una buena noticia.

Análisis del Mundial Ponferrada 2014: Recorrido y Participantes

El Recorrido

 Los problemas en la organización ya son pasado para el Mundial de Ponferrada, que acoge con toda la ilusión un Campeonato del Mundo de Ciclismo que promete ser un gran escaparate internacional para la capital berciana. Con 18,2 kilómetros, en ésta ocasión la jornada transitará íntegramente por el circuito a lo largo de 14 vueltas, sin un acercamiento previo desde otra localidad como venía siendo común en las anteriores ediciones, con lo que la distancia total alcanza los 254,8 kilómetros. Con una primera parte llana por las avenidas de la parte nueva de Ponferrada, con giros de 90º y algunas rotondas, el paso por el puente sobre el río Sil marca el inicio del repecho del Castillo de los Templarios, con 240 metros al 7,1% con una parte central que alcanza el 10% de desnivel máximo.

 Después de otro callejeo sin mucha complicación comienza la ascensión al Alto de Montearenas, nombrado aquí como Confederación. Una ascensión muy tendida, de 5,1 kilómetros al 3,5% de media con sólo un par de repechos al 6% al inicio, aún en las calles de Ponferrada, y al 7% al final, con lo que se trata de una subida que irá mermando las fuerzas del pelotón pero que debería hacerse a un ritmo intenso si algún equipo quiere endurecer para eliminar a los velocistas más puros.

 Tras coronar Confederación, descenso rápido y corto entre pinares hasta el Embalse de Bárcena (atención con la curva de entrada a la presa, donde son ya incontables las caídas que se han podido ver en las competiciones anteriores) y tras superar un pequeño túnel, unos “toboganes” dan comienzo al Alto de Compostilla, también llamado del Pantano, aunque para el Mundial se ha llamado solo como Mirador. Son 1.100 metros al 5,5% de desnivel con varias rampas al 10% pero separadas por un descanso, lo que hace de ésta subida un punto menos decisivo de lo que fue Via Salvati (600 metros al 10% de media con rampas del 16%) en Florencia 2013.

 Una vez coronado, descenso no muy técnico pero, eso sí, con bastante pendiente y que con lluvia puede ser un verdadero peligro, que finaliza cerca de una última curva de 90º que deja en la recta de meta.

 Se puede decir, como resumen, que no se trata de un circuito de excesiva dureza, pero sí con la suficiente como para que un equipo que desee buscar las opciones de un corredor que aguante bien las subidas y sea veloz en un pequeño grupo se alce con la victoria. Hablamos de la llegada de un pequeño grupo pero para nada se puede descartar una llegada en solitario. Un rodador potente y hábil en la bajada puede plantarse en solitario en meta ya que las dificultades para perseguir y la vigilancia entre favoritos en las últimas vueltas puede resultar crucial.

 Equipos y Favoritos

 Portugal

Rui Costa, André Cardoso, Tiago Machado, Sergio Paulinho, Nelson Oliveira y José Joao Pimienta.

 Salir con el dorsal 1 no debe ser lastre para una selección tan guerrera como la lusa. Rui Costa será sin duda la rueda a vigilar aunque, tras lo visto el año pasado, será quizás más conveniente que los favoritos echen un vistazo atrás para comprobar que el de Lampre-Mérida no esté a su rueda. Machado y Oliveira ya demostraron en la contrarreloj llegar con buen punto de forma, pero lo esperado es que sea Costa el que llegue a la última vuelta con opciones reales.

 España

Alejandro Valverde, Ion Izagirre, Imanol Erviti, Jesús Herrada, Jonathan Castroviejo, Joaquím Rodríguez, Daniel Moreno, Daniel Navarro y Luís León Sánchez.

 Desde su presentación, el circuito siempre ha dado sensación de que se acomodaba más al retirado Óscar Freire que a cualquier otro corredor. Por otra parte, será la gran ocasión para que Alejandro Valverde pueda conseguir por fin el oro y el maillot arcoíris que ha tenido tan cerca hasta en siete ocasiones (2º en 2003, 6º en 2004, 2º en 2005, 3º en 2006, 9º en 2009, 3º en 2012 y 3º en 2013). Purito Rodríguez llega como segunda opción y seguro que es el hombre que ataque primero mientras Valverde hace de freno, pero no podemos olvidar a corredores como Luis León Sánchez o Ion Izagirre, buenos bajadores y que pueden resolver en cualquier fuga. Castroviejo es clave para trabajar en las últimas vueltas igual que lo serán en las primeras Erviti, Herrada o Navarro, mientras que Moreno debería aguantar hasta el final, cuando más dura se ponga la carrera, para intentar poner un ritmo más duro si es necesario.

 Australia

Simon Clarke, Simon Gerrans, Matthew Hayman, Michael Matthews, Rohan Dennis, Cadel Evans, Rory Sutherland, Adam Hansen y Heinrich Haussler.

 Grandes favoritos y con muchas opciones para hacerse con el maillot arcoíris. Podríamos etiquetar como máximos aspirantes a dos corredores con un perfil similar aunque con unas características individuales que les hacen ser favoritos siempre que se llegue en grupo. Para un pelotón más grande la opción es Matthews: más velocista y sin duda con capacidad para pasar muy bien las cotas de éstas características llegando con fuerzas al final. Viene de disputar la Vuelta y lograr una etapa en Arcos de la Frontera, estando siempre delante en las llegadas masivas. Para grupos más pequeños, la capacidad de resolución de Gerrans es innegable, aparte de llegar en un estado de forma óptimo como demuestran sus recientes victorias en los GP de Quebec y Montreal.

 Con éstos dos corredores la opción de Haussler, del perfil de Matthews, se quedará en intentar ser el lanzador de ambos, mientras que Sutherland, Hayman, Dennis y un Evans ya en el cierre de su carrera –se retirará tras el próximo Tour Down Under- trabajarán por intentar que se llegue en grupo al menos hasta la última vuelta al circuito. Clarke, 7º en Florencia el pasado año, y Hansen, reciente vencedor de etapa en la Vuelta (Cangas do Morrazo), tienen una gran capacidad de resistencia y podrían ser las bazas a jugar en caso de un final revuelto con ataques en solitario, pero es una opción que apenas podría contemplarse de ir tanto Gerrans como Matthews, o al menos uno de ellos, bien colocado a rueda del resto de favoritos.

 Italia

Vincenzo Nibali, Fabio Aru, Giovanni Visconti, Sonny Colbrelli, Daniele Bennati, Alessandro De Marchi, Damiano Caruso, Giampaolo Caruso y Manuel Quinziato.

 Sin la baza de Diego Ulissi, que regresa a la competición, sorprende la ausencia de un Pozzato que sí entró en la preselección inicial. Italia presenta una selección para afrontar casi cualquier situación de carrera a priori, pero la experiencia dicta que deberán tener muy claro el papel de cada uno cuando se vayan a afrontar las últimas vueltas del Mundial. Con Visconti y Colbrelli como corredores con más punta de velocidad en caso de llegar en grupo, probablemente al conjunto transalpino le interese más endurecer la carrera para que los velocistas lleguen “maduros” a la última ascensión y sorprender en el descenso con el infalible Nibali, al que se le escapó el podio el pasado año por muy poco. Corredores para trabajar traen a Ponferrada y de mucha calidad: veteranos rodadores como Quinziato o Bennati, dos currantes más escaladores como Damiano y Giampaolo Caruso, el combativo De Marchi que tendrá que hacer un trabajo menos vistoso o la revelación de la temporada Fabio Aru, que tendrá que volver a estar a disposición de Nibali.

 Bélgica

Tom Boonen, Jan Bakelants, Philippe Gilbert, Ben Hermans, Greg Van Avermaet, Johan Vansummeren, Sep Vanmarcke, Jelle Vanendert y Tim Wellens.

 Bélgica es tierra de clásicas y un Mundial de Ciclismo en Ruta no deja de ser una clásica más, sólo que por selecciones nacionales. Mirando el plantel que se presenta en Ponferrada se podría decir que casi todos ellos podrían tener opciones de ganar el maillot arcoíris, pero los belgas, plagados de estrellas, siempre han demostrado estar bien ordenados en las fases más críticas de la carrera. Sus máximas opciones llegarían en caso de una carrera movida, salpicada continuamente de ataques con grupos que intenten marcharse por delante. En ese sentido Gilbert –Campeón del Mundo en 2012- y Van Avermaet, en las últimas vueltas, y Hermans y Bakelants, en las anteriores, son grandes bazas con las que pocos querrían jugarse la victoria en una hipotética llegada en grupo. Si la carrera acaba controlada para llegada “masiva”, Boonen ganará enteros para disputar el sprint.

 Francia

Romain Bardet, Warren Barguil, Nacer Bouhanni, Sylvain Chavanel, Tony Gallopin, Cyril Gautier, Jean-Christophe Péraud, Kevin Reza y Geoffrey Soupe.

 Igual que los belgas, los galos presentan opciones de victoria con más de medio equipo. Bouhanni, con su inseparable Soupe, será la baza al sprint si consigue aguantar, algo que a priori parece complicado. Más opciones tiene Gallopin, con una gran punta de velocidad, o si triunfan los ataques que podrían lanzar Bardet, Barguil o el veterano Chavanel, los tres buenos rodadores, bajadores y muy combativos. Serán animadores del Mundial.

 Holanda

Stef Clement, Tom Dumoulin, Wilco Kelderman, Steven Kruijswijk, Bauke Mollema, Wouter Poels, Tom-Jelte Slagter, Dylan Van Baarle y Pieter Weening.

 Otro equipo al que le interesa “mover el árbol”. Mucho escalador y varios corredores capacitados para entrar en una fuga triunfadora. Slagter, Mollema, Kelderman y Dumoulin –bronce en la contrarreloj del pasado miércoles- son las cuatro bazas a vigilar, por lo que resulta difícil saber qué rueda naranja es la buena a seguir. Igual que Francia, estarán en todas las peleas.

 Gran Bretaña

Stephen Cummings, Christopher Froome, Peter Kennaugh, David Millar, Luke Rowe, Ben Swift, Geraint Thomas, Adam Yates y Simon Yates.

 Cavendish ya logró su arcoíris en un Mundial que le venía como anillo al dedo y sabe que el de Ponferrada no es tan carente de dureza como algunos pretenden vender. La ausencia de ManXman deja a Swift, un buen velocista que ya ha demostrado superar muy bien las cotas, como gran baza británica. Es una incógnita el papel que pueda tener Froome, ya que para sorprender en algún grupo o en solitario parecen más aptos Thomas o los hermanos Yates.

 Colombia

Janier Acevedo, Winner Anacona, Julian Arredondo, Carlos Betancur, Esteban Cháves, Sebastian Henao, Carlos Quintero, Miguel Ángel Rubiano y Rigoberto Urán.

 Impresionante la hornada de buenos corredores colombianos donde se echa de menos la presencia de un Quintana que quizás tampoco hubiese tenido muchas opciones con éste perfil. Urán, privado en 2013 de la lucha por las medallas por una caída cuando rodaba con los favoritos en la última vuelta, será de nuevo el hombre más a tener en cuenta, pero lo normal es que veamos sus uniformes blancos en todas las batallas ya que cualquiera de ellos es capaz de mover por sí solo la carrera.

 Alemania

John Degenkolb, Johannes Fröhlinger, Simon Geschke, André Greipel, Christian Knees, Paul Martens, Tony Martin, Dominik Nerz y Paul Voss.

 John Degenkolb se exhibió en la Vuelta a España con cuatro victorias y el maillot verde y parecía que el Mundial se adaptaba a él como un guante, sin embargo, una inoportuna enfermedad le ha tenido varios días parado y puede haber dado al traste con un estado de forma espectacular. Greipel no debería llegar a la última vuelta, mientras que si la carrera se hace demasiado dura para el teórico jefe de filas, la responsabilidad debería recaer en el escalador Geschke o en el trotón con punta de velocidad Martens. ¿Y Tony Martin? Por lo visto en la contrarreloj no está al máximo, pero si se va por solo delante, cualquiera atrapa a esa locomotora.

 Polonia

Maciej Bodnar, Michal Golas, Bartosz Huzarski, Michal Kwiatkowski, Bartlomiej Matysiak, Przemyslaw Niemiec, Maciej Paterski, Michal Podlanski y Pawel Poljanski.

 Por primera vez Polonia consigue disponer de nueve corredores, pero donde sólo Kwiatkowski parece tener serias opciones. El de Omega Pharma-Quick Step cuenta con todas las cualidades para vencer éste Mundial: resistencia, capacidad de ataque, buen bajador y con punta de velocidad, pero al ser la única rueda a vigilar de los polacos estará más marcado de lo que le gustaría.

 Estados Unidos

Brent Bookwalter, Alex Howes, Eric Marcotte, Kiel Reijnen, Andrew Talansky y Tejay Van Garderen.

 Pocas opciones las de los norteamericanos, que se basan en lo que puedan rascar Talansky y Van Garderen si consiguen meterse en una fuga que acabe triunfando en meta. Quizás Talansky tenga algo más de punta de velocidad para entrar en un sprint de grupo, pero con la inscripción de éste Mundial, sería raro verle levantar los brazos.

 Suiza

Michael Albasini, Fabian Cancellara y Danilo Wyss.

 Rui Costa demostró el pasado año que salir con pocos gregarios no es impedimento para ser Campeón del Mundo si se tienen las piernas necesarias. Cancellara ha preparado con mucho mimo éste Mundial disputando la Vuelta a España como entrenamiento y renunciando a la contrarreloj individual para llegar a punto y sin duda alguna es uno de los máximos favoritos a la victoria. El noruego Bystrøm ya demostró en la carrera Sub23 que es muy difícil cazar a un corredor en solitario que arranque con la suficiente fuerza en el último alto, y probablemente hay pocos con la fuerza de Cancellara en el pelotón internacional. Por si acaso no pudiera marcharse solo, el de Trek ya se probó en los sprints de la Vuelta. El arcoíris entre ceja y ceja.

 Noruega

Edvald Boasson Hagen, Alexander Kristoff y Lars Petter Nordhaug.

 Mucho cuidado tendrán que tener los equipos que quieran controlar la carrera para una llegada en grupo como Australia o Alemania, ya que Kristoff es uno de esos corredores que les puede perfectamente aguar la fiesta. El de Katusha ganó éste año la Milano-Sanremo y cuenta con un Boasson Hagen venido a menos en los últimos años pero capaz de aguantar con su jefe de filas hasta el final y con un Nordhaug que deberá ser su máximo apoyo en cuanto las rampas se hagan más duras.

Eslovaquia

Peter Sagan, Peter Velits y Martin Velits.

 Prácticamente el mismo caso que Noruega ocurre con Sagan, cuyo estado de forma siembra algunas dudas tras su discretísima Vuelta a España. Por supuesto, nadie puede fiarse del joven corredor de Cannondale, que de estar delante en la última vuelta tendrá que escoger la rueda buena para el sprint.

 Ucrania

Andriy Grivko, Andriy Khripta, Mykhailo Kononenko, Dmytro Krivtsov, Sergiy Lagkuti y Oleksandr Polivoda.

 Selección con muchas carencias la ucraniana, con solo Grivko disputando durante la temporada carreras del máximo nivel. De lo que pueda aguantar éste dependerán sus pocas opciones.

 Rusia

Sergey Chernetsky, Alexander Kolobnev, Roman Maikin, Andrey Solomennikov, Yury Trofimov e Ilnur Zakarin.

 Kolobnev es un gran clasicómano con mucha experiencia y que rinde a muy buen nivel siempre en las pruebas mundialistas, pero de tantos buenos gregarios rusos como hay en el ProTour parece que se ha seleccionado a un grupo de nivel realmente discutible, donde solo Trofimov y quizás Chernetsky podrían acompañar a su líder hasta el final de una carrera tan larga.

 Eslovenia

Grega Bole, Kristjan Fajt, Jure Kocjan, Kristjan Koren, Luka Mezgec y Jan Polanc.

 Buenos corredores pero de un nivel claramente más bajo que el resto de selecciones. Mezgec es buen velocista pero no es probable que llegue al final con opciones. Bole, Kocjan o Koren podrían estar en algún corte bueno y aprovechar su punta de velocidad, pero no tienen grandes opciones de medalla.

 Dinamarca

Michael Valgren Andersen, Matti Breschel, Christopher Juul Jensen, Michael Morkov, Chris Anker Sorensen y Nicki Sorensen.

 Equipo combativo y con algún velocista como Morkov o Breschel, buenos clasicómanos y con experiencia mundialista que podrían aprovechar el factor sorpresa de no ser una selección vigilada.

 República Checa

Jan Barta, Zdenek Stybar y Petr Vakoc.

 Stybar siempre es un corredor a tener en cuenta en carreras como ésta, pero parece no haber recuperado su mejor forma tras la dura caída en el Eneco Tour. Con menor punta de velocidad que otros grandes favoritos, está un escalón por debajo.

 A partir de aquí aparecen otras selecciones cuyas opciones de medalla son realmente muy difíciles y donde sólo podría destacarse al sudafricano Impey con su punta de velocidad, al trotón letón Navardauskas o la combatividad del combinado irlandés, un buen equipo pero con un perfil que no se acopla a las cualidades de los seleccionados.

 Marruecos

Essaïd Abelouache, Tarik Chaoufi, Mohamed Amine Er Rafai, Mouhssine Lahsaini y Abdelatif Saadoune.

Austria

Matthias Brandle, Bernhard Eisel, Marco Haller, Patrick Konrad, Georg Preidler y Riccardo Zoidl.

Eritrea

Natnael Berhane Teweldemedhin y Mekseb Abrha Debesay.

Kazajstan

Alexandr Dyachenko, Daniil Fominykh y Andrey Zeits.

Venezuela

Carlos Johan Galviz, Jonathan Monsalve, Carlos José Ochoa y Xavier Quevedo.

Argelia

Azzadine Lagab.

Rumania

Oleg Berdos, Andrei Nechita y Serghei Tvetcov.

Irlanda

Philip Deignan, Daniel Martin y Nicholas Roche.

Estonia

Alo Jakin, Gert Joeaar y Rein Taaramae.

Sudáfrica

Daryl Impey, Reinardt Janse Van Rensburg y Jacques Janse Van Rensburg.

Letonia

Aleksejs Saramotins y Toms Skujins.

Nueva Zelanda

Jack Bauer, George Bennett y Gregory Henderson.

Brasil

Rafael Andriato, Cristian Egidio Da Rosa y Murilo Antonio Fischer.

Croacia

Kristijan Durasek, Emanuel Kiserlovski y Matija Kvasina.

Japón

Yukiya Arashiro, Yukihiro Doi y Miyakata Shimizu.

Costa Rica

Andrey Amador y Juan Carlos Rojas.

Argentina

Lucas Manuel Gaday, Ariel Maximiliano Richeze y Eduardo Sepúlveda.

Canadá

Ryan Anderson, Christian Meier y Michael Woods.

Ecuador

Segundo Mesías Navarrete.

Luxemburgo

Ben Gastauer.

Suecia

Tobias Ludvigsson.

Grecia

Georgios Bouglas.

Bielorrusia

Yauheni Hutarovich, Vasil Kiryienka y Kanstantsin Siutsou.

Lituania

Ignatas Konovalovas, Ramunas Navardauskas y Zydrunas Savickas.

 

Miguel Ángel Zapatera Blázquez

@Zapa9MFS

El tanque alemán se rinde al inglés

“No soy una máquina”. Lo decía un portentoso ciclista alemán apodado Panzerwagen (Tanque) nada más terminar una contrarreloj para la que era el gran favorito. Tan favorito que hasta las casas de apuestas hacían los duelos enfrentando a Tony Martin con el resto de corredores, con el conjunto, y éste salía ganando. Tan favorito que el anterior rey del cronómetro, el suizo Fabian Cancellara, había renunciado a participar éste año para preparar la prueba en ruta sin gastar fuerzas en la lucha por una plata mundialista. El impresionante Martin ha vencido en casi todas las pruebas contra el reloj en las que ha competido éste año y se había mostrado intratable en los tres anteriores mundiales.

Sólo un caballero inglés parecía capaz de acercarse a un oro que parecía predispuesto a irse para Alemania. Sir Bradley Wiggins, un ciclista que comenzó su exitosa carrera como pistard y acabó ganando un Tour de Francia, era la gran alternativa al alemán. Más descansado que Tony Martin, cuya temporada ha sido más larga y exigente como se refleja en su menor peso en el equipo que el domingo pasado se colgó el bronce en la contrarreloj por equipos añadiendo el golpe moral para el teutón, Wiggo salió a por todas como en aquella contrarreloj de los Juegos Olímpicos de Londres donde se subió al primer cajón del podio.

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Previamente, uno por uno, habían ido saliendo el resto de competidores destacando el ruso Anton Vorobyev y los portugueses Machado y, sobre todo, Nelson Oliveira, al que sólo la llegada de los grandes favoritos, con todas las referencias disponibles, pudieron apear de la primera posición. Respecto a los españoles, Markel Irizar comenzó muy bien pero le faltaron fuerzas al final para cosechar una mejor posición –fue 34º a 3’39” del ganador- y Jonathan Castroviejo fue de menos a más, mejorando en cada punto intermedio para acabar siendo finalmente 10º a 1’44” de Wiggins.

Cuando empezaron a salir los últimos corredores era el veterano Sylvain Chavanel el que empezaba marcando muy buenos registros en el primer punto intermedio, allí donde ya decepcionaban los tiempos de Dowsett, Talansky o Van Garderen y donde Tony Martin marcaba el mejor registro, dejando una sensación de que, una vez más, todo sería muy fácil para el alemán y el gran Wiggins, que era 4” más lento, se llevaría la plata.

Más discutido parecía el podio, con Chavanel, Kiryienka, Dennis, Dumoulin, Barta y Malori en un puño, pero en los siguientes puntos intermedios se comenzaron a ver las diferencias. El checo Barta y el francés Chavanel se fueron desinflando con el paso de los kilómetros y Malori acusaba las subidas de la parte coincidente con el circuito de ruta, mientras que los otros tres iban claramente a más. Pero la sorpresa más inesperada saltaba en el segundo punto intermedio al paso de Tony Martin. Con Wiggins ya primero, el alemán pasaba a 7” del británico. En lo que muchos interpretaban como una táctica más conservadora del triple campeón mundial de cara a la complicada parte final, para el mismo Martin comenzaban a saltar las alarmas. El potente motor del Panzerwagen no carburaba como en otras ocasiones y se veía obligado a cambiar a un desarrollo que permitiera a sus enormes muslos llevar una mayor soltura. A partir de entonces y con Dumoulin, Dennis y Kiryienka jugándose el bronce en el pronunciado descenso final, los datos del GPS no daban más que saltos hacia un lado y hacia otro, y el segundo punto intermedio, donde Martin perdía otros 2” más, revelaba que el destronamiento del campeón se estaba consumando.

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Con el holandés Dumoulin ya esperando en el hot seat de meta, Wiggins llegaba desatado para colocarse primero con un tiempazo de referencia, el mismo que mostraba como Tony Martin, aún quedándole la recta de meta por delante, ya era medalla de plata de éste Mundial de Ponferrada 2014.

Clasificación:
1 Bradley WIGGINS GBR GBR 56:25:00
2 Tony MARTIN GER GER 26
3 Tom DUMOULIN NED NED 41
4 Vasil KIRYIENKA BLR BLR 48
5 Rohan DENNIS AUS AUS 58
6 Adriano MALORI ITA ITA +1:12
7 Nelson Filipe SANTOS SIMOES OLIVEIRA POR POR +1:22
8 Anton VOROBYEV RUS RUS +1:30
9 Jan BARTA CZE CZE +1:43
10 Jonathan CASTROVIEJO NICOLAS ESP ESP +1:44
11 Tiago MACHADO POR POR +1:52
12 Jesse SERGENT NZL NZL +1:57
13 Rasmus Christian QUAADE DEN DEN +2:16
14 Artem OVECHKIN RUS RUS +2:18
15 Andrew TALANSKY USA USA +2:21
16 Maciej BODNAR POL POL +2:22
17 Sylvain CHAVANEL FRA FRA +2:28
18 Silvan DILLIER SUI SUI +2:31
19 Tanel KANGERT EST EST +2:33
20 Alex DOWSETT GBR GBR +2:35
21 Alexandr PLIUSCHIN MDA MDA +2:48
22 Nikias ARNDT GER GER +2:49
23 Carlos Ivan OYARZUN GUINEZ CHI CHI +2:53
24 Kristof VANDEWALLE BEL BEL +3:07
25 Jerome COPPEL FRA FRA +3:09
26 Alexsandr DYACHENKO KAZ KAZ +3:11
27 Riccardo ZOIDL AUT AUT +3:16
28 Svein TUFT CAN CAN +3:18
29 Petr VAKOC CZE CZE +3:18
30 Dario CATALDO ITA ITA +3:25
31 Pieter SERRY BEL BEL +3:30
32 Mateusz TACIAK POL POL +3:32
33 Tobias LUDVIGSSON SWE SWE +3:33
34 Markel IRIZAR ARANBURU ESP ESP +3:39
35 Matthias BRANDLE AUT AUT +3:40
36 Rein TAARAMAE EST EST +3:40
37 Tejay VAN GARDEREN USA USA +3:44
38 Daniil FOMINYKH KAZ KAZ +3:48
39 Ignatas KONOVALOVAS LTU LTU +3:50
40 Kristijan KOREN SLO SLO +3:50
41 Nicolas ROCHE IRL IRL +3:50
42 Kanstantsin SIUTSOU BLR BLR +3:52
43 Andriy VASYLYUK UKR UKR +3:55
44 Serghei TVETCOV ROU ROU +3:57
45 Vegard BREEN NOR NOR +4:01
46 Winner ANACONA GOMEZ COL COL +4:02
47 Gatis SMUKULIS LAT LAT +4:11
48 Lars TEUTENBERG GER GER +4:13
49 Ramunas NAVARDAUSKAS LTU LTU +4:32
50 Aleksejs SARAMOTINS LAT LAT +4:34
51 Eduardo SEPULVEDA ARG ARG +5:11
52 Andrei NECHITA ROU ROU +5:33
53 Lasse Norman HANSEN DEN DEN +5:50
54 Reidar Bohlin BORGERSEN NOR NOR +5:58
55 Zolt DER HUN HUN +6:28
56 Matej MOHORIC SLO SLO +6:47
57 Gabor FEJES HUN HUN +6:49
58 Oleksandr GOLOVASH UKR UKR +8:06
59 Elchin ASADOV AZE AZE +9:04
60 Gustavo MINO PAR PAR +9:47
61 Segundo NAVARRETE ECU ECU +10:49
62 Veli SADIKI MKD MKD +13:38
63 Gorgi POPSTEFANOV MKD MKD +14:33
DNF Alexander GINGSJÖ SWE SWE
Miguel Ángel Zapatera Blázquez
@Zapa9MFS

BMC SE CUELGA EL ORO EN LA CRONO POR EQUIPOS

Ayer por la mañana parecía que tan sólo el potente treno rodador de Orica-GreenEDGE podría batir a Omega Pharma – Quick Step en una especialidad en la que habían dominado, no sin algún susto, en los años anteriores. En el grupo de posibles aspirantes al podio destacaban un Movistar Team más nutrido de contrarrelojistas, los siempre temibles Sky de Wiggins y Trek de Cancellara, y casi ya en un segundo plano un BMC que curiosamente quedaba relegado a una opción menos prevista, entre otras cosas por la baja por lesión de Taylor Phinney.

 En el recorrido había dos puntos clave que podrían decidir la etapa y ambos coincidían con los dos repechos. El primero, en el kilómetro 37 y superado el primer punto cronometrado, marcaba casi el comienzo de la segunda mitad de la prueba y aquí los equipos debían llegar con algo de fondo y ciclistas de más para afrontar esa parte final. Una parte final que picaba más hacia arriba por terreno complicado y que escondía un último repecho en el que se podían perder todas las opciones de victoria.

 Tras la salida de los equipos Continentales y Continental Profesional, pronto se vio que el tiempo a tener en cuenta de entre esos equipos se limitaba prácticamente al que marcara el Rusvelo. Ellos marcaron todos los mejores tiempos hasta la llegada de un buen Cannondale, primer ProTour en tomar la salida, que fue el primer gran tiempo de referencia en meta. Después, Giant-Shimano lo mejoró y también un Trek Factory Racing que decepcionaba en el primer punto intermedio en una estrategia de guardarse el máximo para la parte final que acabó saliendo mal debido a un excesivo conservadurismo en los primeros kilómetros. En meta, los hombres de Cancellara se colocaban primeros, pero conscientes de que habían dejado fuerzas sin gastar que les costarían la carrera.

 Salían los favoritos y era BMC el conjunto que mejor tiempo marcaba en el primer punto intermedio. Allí, sólo Omega Pharma se quedaba a escasas centésimas, mientras que el resto de favoritos cumplía los pronósticos y se mantenían en la lucha: un ordenado Orica-GreenEDGE, el Movistar que aspiraba a la campanada y un Sky que había empezado a perder corredores demasiado pronto.

 El conjunto americano BMC sólo cedería la primera posición ante el OPQS en el segundo punto intermedio, donde comenzaba a verse que Movistar perdía fuelle, Orica-GreenEDGE se mantenía en la línea y Sky empezaba a pagar el temprano desfallecimiento de Puccio y Thomas. La lucha por las medallas quedaba ya prácticamente entre belgas, aussies y norteamericanos, que absolutamente lanzados y ya sin Oss ni Dillier llegaban a meta marcando un grandísimo registro de 1 hora, 3 minutos y 29 segundos, habiendo completado el trazado a una media de 53,98 Kms/h. Difícil de superar.

SKY

 Detrás llegaban un Tinkoff-Saxo que consiguió entrar en top 5 gracias a una buena regularidad y un Movistar Team que dependió demasiado de Malori y Dowsett y acabó desinflándose para acabar 6º a 51” de BMC. Faltaban los dos favoritos, los que estaban en la lucha por las medallas, cuando empezó a llover en Ponferrada. El embalado descenso del último repecho se ponía peligroso y obligaba, ya desde el paso de Movistar Team, a tomar algunas precauciones, pero no serían éstas la consecuencia de que OPQS y Orica-GreenEDGE perdieran la CRE mundialista, sino el buen hacer de BMC que aún sin lluvia hubiese ganado con cierta holgura.

 Los australianos llegaban a meta a 31” y Omega Pharma-Quick Step a 35” en lo que quizás la lluvia sí podría haber significado para ellos la pérdida de la plata. Van Garderen, Dennis, Oss, Dillier, Quinziato y un Peter Velits que lleva tres años consecutivos logrando el oro en la disciplina –fue parte de los sextetos de OPQS en 2012 y 2013- subían así al primer cajón del podio, escudados por Orica-GreenEDGE y por el Omega Pharma-Quick Step de un Tony Martin que ya miraba su medalla extrañado de no ver el color oro colgando de su cuello. El miércoles tendrá la oportunidad de variar el metal.

Pos. Team Time Speed
1. BMC Racing Team 1:03:29 53.986
2. Orica GreenEDGE 1:04:01 53.536
3. Omega Pharma – Quick-Step 1:04:05 53.480
4. Team Sky 1:04:07 53.453
5. Tinkoff-Saxo 1:04:16 53.328
6. Movistar Team 1:04:21 53.259
7. Trek Factory Racing 1:04:31 53.121
8. Team Giant-Shimano 1:04:56 52.780
9. Cannondale 1:04:58 52.753
10. Garmin Sharp 1:05:14 52.538

PREVIA MUNDIAL DE PONFERRADA – CONTRARRELOJ POR EQUIPOS

Llega el esperado Mundial de Ponferrada 2014 y lo hace abriendo fuego con la prueba de contrarreloj por equipos que, a diferencia de las otras pruebas mundialistas, no se disputa por selecciones nacionales sino por equipos profesionales. La UCI decidió recuperar ésta modalidad en 2012 –ya se disputó entre 1962 y 1994 con algunos años como excepción- pero no ha llegado a tener ni el protagonismo ni el prestigio del resto de pruebas, e incluso se rumorea que pueda llegar a desaparecer en un futuro no muy lejano. Muchas escuadras sin grandes especialistas se ven obligadas a acudir y por ello alinean sextetos poco competitivos, lo que deja la prueba en manos de, como mucho, cinco o seis equipos que salen a la lucha por las medallas.

Como he señalado antes y a diferencia de las grandes vueltas por etapas, cada conjunto puede alinear a seis corredores, siendo el cuarto el marcar el tiempo en meta. Al poder elegir alineación, cada equipo suele llevar a sus mejores especialistas, que además normalmente llegan con buen estado de forma de la Vuelta o con el punto necesario para disputar tres días más tarde la contrarreloj individual del Campeonato del Mundo.

HISTORIA

Centrándonos en la historia reciente, sólo hay que irse hasta 2012 para obtener resultados que se equiparen a la actualidad. La crono por equipos “redebutaba” en el Mundial de Valkenburg sobre un trazado complicado de 53,2 kilómetros, muy rompepiernas y con cinco subidas de las que tres eran de entidad: el Lange Raarberg (1,3 kms al 4’5%), pasados 20 kilómetros de competición; la Bergseweg, con 2,7 kms al 3’3% muy tendidos pero incómodos a poco más de 15 kms de la conclusión, y el mítico Cauberg, con 1,2 kms al 5’8% que quedaban situados a menos de 2 kms del final. Allí, un Omega Pharma-Quick Step plagado de especialistas (tanto que llegaba con sus seis hombres juntos a meta) lograba erigirse como mejor equipo de la prueba con 3” sobre BMC y 47” sobre Orica-GreeEDGE, mientras que el resto de conjuntos quedaba ya a más de un minuto.

1 Omega Pharma – Quick Step 1h03’17”
T. Martin, Boonen, Vandewalle, P. Velits, Terpstra, Chavanel.
2 BMC Racing Team +03”
Van Garderen, Gilbert, Ballan, Phinney, Pinotti, Quinziato.
3 Orica – GreenEDGE +47”
Tuft, Langeveld, C. Meyer, Durbridge, Mouris, Bewley.
4 Liquigas – Cannondale +1’04”
P. Sagan, M. Bodnar, Dall’Antonia, Nibali, Koren, Paterski.
5 Rabobank +1’08”
Gesink, Boom, Clement, L. L. Sánchez, Flens, Kelderman.

En Toscana 2013, la distancia se ampliaba a los 57,2 kilómetros que separan Montecatini Terme y Firenze, en un recorrido totalmente plano y de larguísimas rectas, sólo condicionado por la pequeña tachuela de Serravalle Pistoiese en los primeros 7 kms y por el callejeo final por las calles de la ciudad cuna del Renacimiento. Con un equipo aún más potente contra el crono respecto al año anterior metiendo a Kwiatkowski por Boonen, OPQS volvía a hacer gala de su impresionante rodar con un nuevo oro, pero no sin dificultad, ya que los australianos de Orica-GreenEDGE habían alineado a todo su arsenal croner y sólo el titánico esfuerzo final de Tony Martin para los belgas lograba situarles en la primera posición por menos de un segundo. Un Sky sin Wiggins pero sí con Froome, Porte o Thomas lograría ser tercero a 53”.

1 Omega Pharma – Quick Step 1h04’16”
T. Martin, Kwiatkowski, Vandewalle, P. Velits, Terpstra, Chavanel.
2 Orica – GreenEDGE +01”
Tuft, Langeveld, Durbridge, Mouris, Impey, Hepburn.
3 Sky ProCycling +23”
Thomas, Boasson Hagen, Froome, Kiryienka, Siutsou, Porte.
4 BMC Racing Team +1’03”
Van Garderen, Phinney, Oss, Cummings, Schär, Quinziato.
5 RadioShack – Leopard +1’18”
Cancellara, Sergent, Roulston, Irizar, Popovych, Jungels.

RECORRIDO

En Ponferrada se mantiene un kilometraje similar al de Toscana 2013, ya que la dureza no es tanta como en Valkenburg, si bien guarda alguna dificultad más que el del pasado año. Para empezar y sobre el plano, algunas curvas más visten el recorrido en una especie de ocho (que no lo es tal según el trazado), más similar a lo que se vio en Valkenburg que a la interminable recta de Florencia. Los primeros 15 kms son muy favorables hasta Villamartín de la Abadía, desde donde comienza una zona de toboganes con un repecho a la salida de Villafranca del Bierzo –junto al castillo- que puede afectar al ritmo de más de uno. De nuevo en terreno favorable se vuelve a bajar hasta la rivera del Río Cúa, dando la sensación de cerrar un primer anillo de ese recorrido en ocho, y de inmediato, cuando se superan los 42 kilómetros recorridos, empieza la parte más dura de la CRE. La larga recta hasta Ponferrada es siempre picando hacia arriba y aún quedará un duro repecho que enlaza con el descenso de recorrido de ruta donde seguro se decidirá la crono. Si algún equipo no ha sabido dosificar a sus miembros y llegan a ese repecho con los cuatro que marcan tiempo y alguno justo de fuerzas, pueden dejarse el triunfo.

EQUIPOS

Todos los equipos ProTour están obligados a participar, mientras que los Profesionales Continentales y Continentales acuden con invitación, y éste año les corresponde a Caja Rural-Seguros RGA, CCC Polsat Polkowice, Rusvelo, Topsport Vlaanderen-Baloise, Wanty-Groupe Gobert, Adria Mobil, BDC Marcpol Team, Kolss Cycling Team, MG Kvis – Willier, Rabobank Development Team y Team Ecuador.

Por orden de favoritos, se podría decir que hay dos equipos sobre el resto, mientras que les sigue un grupo de aspirantes que siempre pueden optar a podio y, por qué no, a dar la campanada. Por detrás, una larga lista de equipos, tanto ProTour como Continentales, que vienen a hacer su papel, aunque para muchos sea que un incordio.

Omega Pharma – Quick Step
Boonen, Kwiatkowski, Tony Martin, Serry, Terpstra y Vermote.
Con algunos cambios respecto a otros años condicionados por las bajas de Chavanel, Vandewalle y Peter Velits, el conjunto belga parece ligeramente menos fiable y el siempre impresionante ritmo de Panzerwagen Martin podría pesarles a las nuevas incorporaciones en el último tramo. Éste año vencieron la CRE de Tirreno-Adriático.

Orica – GreenEDGE
Durbridge, Hepburn, Howson, Lancaster, Mouris y Tuft.
Probablemente más favoritos éste año que OPQS, apenas hay cambios en una alineación de especialistas puros donde incluso podrían haber entrado Bewley o Meyer. Un seis fiable que ya ganó al Omega en la CRE del Giro de Italia (si bien sólo estaban Serry y Vermote de los seleccionados para Ponferrada). Claros favoritos.

Team Sky ProCycling
Cataldo, Kiryienka, Puccio, Siutsou, Thomas y Wiggins.
Con Wiggins pero perdiendo potencia respecto a otras temporadas, las ausencias de Froome, Porte, Boasson Hagen e incluso Stannard les hacen estar un peldaño por debajo respecto a otras temporadas. Cataldo dejó en suspense a los británicos con esa caída en la Vuelta pero parece que llega en condiciones. Puccio es el que más dudas genera.

Trek Factory Racing
Cancellara, Irizar, Popovych, Sergent, Stuyven y Vandewalle.
La presencia de Cancellara, que no estará en la prueba individual, les da siempre un plus a los americanos que, sin embargo, nunca han llegado a rendir a buen nivel en ésta especialidad. La inclusión del especialista Vandewalle (doble oro en 2012 y 2013 con OPQS) les da un plus que quizás le aúpe a posiciones más altas en éste Mundial. Se queda fuera un buen rodador como Jungels y quizás les vendría bien un último esfuerzo del nuevo recordman de la hora Voigt, ya retirado tras la hazaña del pasado jueves.

Movistar Team
Amador, Erviti, Dowsett, Ion Izagirre, Malori y Sütterlin.
Buen equipo el del conjunto telefónico con los especialistas Malori, Dowsett y con Ion Izagirre y Amador que siempre rinden a gran nivel contra el cronómetro. Erviti y Sütterlin son dos rodadores muy potentes. Opciones reales de podio. Quizás Rubén Plaza, Iván Gutiérrez o Castroviejo podrían haber redondeado el seis.

BMC Racing Team
Dennis, Dillier, Oss, Quinziato, Van Garderen y Peter Velits.
Igual que Trek, BMC se ha reforzado con un ex componente del OPQS como Peter Velits e intentarán volver a pisar el podio y optar a una victoria que tuvieron muy cerca en 2012. Lo tendrán difícil sin embargo. Aquel recorrido les venía mejor con un equipo compensado con clasicómanos potentes y sobre todo contaban con un Phinney que aún se recupera de su lesión. Con Samuel Sánchez, Schär, Bookwalter, Evans, Burghardt o Cummings casi les hubiese dado para sacar a competir dos equipos.

Astana Pro Team
Fominykh, Grivko, Guarnieri, Kangert, Lutsenko y Westra.
Sexteto casi para salir del paso el de los kazajos. Sin Nibali, Brajkovic, Dyachenko, Fuglsang ni tan siquiera un experto en éstas competiciones como Kessiakoff, el conjunto de Vinokourov pierde muchas opciones siquiera de acercarse al podio.

Garmin-Sharp
Bauer, Farrar, Langeveld, Navardauskas, Talansky y Van Baarle.
Buen equipo el norteamericano que, sin embargo, suele no hacer buenas actuaciones en éste tipo de pruebas. Hubiese sido una buena despedida para David Millar, retirado tras la Vuelta a España.

Team Giant-Shimano
Arndt, Tom Dumoulin, Haga, Kittel, Ludvigsson y Preidler.
Acostumbrados a formar los trenos de Kittel y Degenkolb en los sprints, los holandeses carecen sin embargo de especialistas puros y se agarran a lo que puedan dar Ludvigsson, Dumoulin y Haga y, sobre todo, a lo que sean capaces de aguantar a su rueda los otros tres.

AG2R La Mondiale
Bouet, Gaudin, Gougeard, Gretsch, Montaguti y Turgot.
Sin aspiraciones en una especialidad en la que siempre pierden mucho tiempo, al menos le servirá a Gretsch para afinar su forma de cara a la crono individual del miércoles.

Belkin Pro Cycling Team
Clement, Flens, Keizer, Kelderman, Tjallingii y Wagner.
Comparando con el resto de equipos no es mala alineación para estar, al menos, en el top ten de la prueba. Echarán de menos a especialistas puros como Bobridge, Boom, Tanner o Van Emden. Sus ausencias dejan entrever que no llegan al máximo para intentar el triunfo.

Cannondale
Maciej Bodnar, De Marchi, Koch, Koren, Marangoni y Peter Sagan.
Resulta extraño que Sagan, con el arcoíris de la ruta en mente, haya decidido ser finalmente de la partida, aunque visto su rendimiento en la pasada Vuelta a España, quizás quiera terminar su puesta a punto con un esfuerzo como éste. Se rodea de buenos rodadores y un buen especialista como Bodnar, pero a lo mejor puede echar en falta a corredores como Formolo o Moser.

FDJ.fr
Bonnet, Boucher, Ladagnous, Le Bon, Pichon y Roy.
Otros que suelen no estar nunca entre los mejores en éstas pruebas, tampoco traen a corredores que les dieran un punto más como Vaugrenard o Roux, pero en realidad seguirían no optando a demasiado.

Lampre-Mérida
Anacona, Cattaneo, Ferrari, Oliveira, Serpa y Valls.
Otro equipo que tampoco viene a disputar. Su alineación sólo revela como especialista al portugués Oliveira.

Lotto-Belisol
Bak, Breen, Hansen, Henderson, Ligthart y Monfort.
Claro ejemplo de lo que significa acudir con tus (pocos) especialistas y no aspirar prácticamente ni a top ten, lo que deja a ésta prueba sin una competitividad real. La capacidad de rodar de Bak, Hansen o Monfort pueden darles ese punto extra para no estar entre los últimos tiempos.

Team Katusha
Belkov, Brutt, Gusev, Isaychev, Kuznetsov y Smukulis.
Los rusos acuden con toda su tropa de rodadores pero se dejan fuera a los más especialistas contra el crono como son el campeón ruso Vorobyev, Chernetskiy e Ignatiev. No se les espera en la pelea.

Team Tinkoff-Saxo
Bennati, Boaro, Juul Jensen, Roche, Rogers y Valgren Andersen.
Nada mal equipo el que presentan los hombres de Riis. Muy buenos rodadores con la forma de la Vuelta como Bennati o Valgren Andersen acompañados de especialistas como Rogers –tres veces Campeón del Mundo CRI-, Juul Jensen o Boaro y de un Roche que disputará con Irlanda la contrarreloj individual. Pueden entrar en top ten.

Team Europcar
Cousin, Craven, Engoulvent, Guillemois, Kern y Martínez.
Aprovechando la forma de los corredores que disputaron la Vuelta con la inclusión del ya veterano Kern y del joven Guillemois, su lucha será la de no quedar por debajo de los Continentales Profesionales.

Caja Rural-Seguros RGA
Bilbao, Aramendía, Fraile, Mas, Piedra y Domagalski.
Sin duda se echa de menos a Luís León Sánchez en un equipo al que no se le suelen dar muy bien éste tipo de pruebas. Sin duda, de todas formas, los de la espiga defenderán con honor su participación en el Mundial de casa.

CCC Polsat Polkowice
Kiendys, Marycz, Mihaylov, Rutkiewicz, Samoilau y Taciak.
Con buenos contrarrelojistas como Samoilau y Taciak, optan claramente a encabezar la clasificación (ficticia) de equipos Continentales Profesionales ya que han ganado las CRE de Dookola Mazowsza (Polonia) y Sibiu Cycling Tour (Rumania).

Topsport Vlaanderen – Baloise
Campenaerts, Jacobs, Lampaert, Theuns, Van Hoecke y Wallays.
Expertos en clásicas, su potencia les puede dar un plus para estar por delante de la mayoría de Continentales Profesionales.

Wanty – Groupe Gobert
De Greef, De Troyer, Degand, Ghyselinck, Van Melsen y Veuchelen.
Prácticamente en la misma situación que TVB, ninguno de ellos es un contrarrelojista puro y sólo Drucker, que no ha sido alineado, destaca en la modalidad.

Rusvelo
Balykin, Klimov, Lagutin, Ovechkin, Solomennikov y Zakarin.
Posiblemente el mejor de los Continentales, probablemente quede por delante de varios ProTour. Aún sin Firsanov ni Kritskiy, contar con Zakarin, Ovechkin y Solomennikov les da un plus.

Adria Mobil
Fajt, Maltar, Mugerli, Rogina, Roglic y Stimulak.
Poca confianza para los equipos de la categoría Continental en ésta prueba, sin embargo ya son muchas las temporadas que llevan los eslovenos en la categoría y dando oportunidades a los corredores locales. Maltar es campeón nacional CRI croata y prácticamente el mismo equipo fue segundo en la CRE del Sibiu Cycling Tour rumano.

BDC Marcpol Team
Bernas, Gradek, Janiaczyk, Kirpsza, Kowalczyk y Stachowiak.
Por debajo de la categoría de CCC, los también polacos son buenos rodadores, pero siempre dentro de su categoría. Han sido terceros tanto en la CRE de la Dookola Mazowsza polaca como en la del Tour de Eslovaquia.

Kolss Cycling Team
Golovash, Kononenko, Kvachuk, Lagkuti, Polivoda y Vasylyuk.
Vasylyuk, campeón ucraniano contra el crono, y Kononenko son especialistas, y el conjunto ya fue segundo en la CRE del Tour de Eslovaquia. De lo mejorcito de los Continentales.

MG.Kvis – Wilier
Liam Bertazzo, Busato, Curuchet, Mattia Frapporti, Nechita y Rota.
El joven conjunto italiano buscará no quedar último. Nechita es el campeón CRI rumano.

Rabobank Development Team
Havik, Hofstede, Korevaar, Oomen, Slik y Tusveld.
De la cantera holandesa siempre han salido grandes corredores, la mayoría rodadores y clasicómanos. Sin Roosen, Lindeman o Teunissen pierden mucha potencia de cara a liderar su categoría.

Team Ecuador
Carbonell, Fernández, Navarrete, Rovira, Simón y Torres.
Ragonessi y Guama son sus mejores contrarrelojistas pero no son de la partida. Sólo Navarrete destaca como especialista entre un equipo de jóvenes combativos.

LA APUESTA

A priori los dos máximos favoritos son Omega Pharma-Quick Step y Orica-GreenEDGE, y será difícil que con esos sextetos queden fuera de las medallas. En cuanto al oro, los aussies parecen un equipo más compensado mientras que los belgas, además de contar con una locomotora llamada Tony Martin, podrían llegar más fuertes a la parte final. Entre Sky, Trek y un Movistar más especializado que en anteriores ocasiones debería estar el bronce. Cualquiera de ellos podría incluso dar la sorpresa de cara a un mejor metal.

Según las casas de apuestas deportivas, todas coinciden en el favoritismo de OPQS y Orica-GreenEDGE sobre el resto. Además, incluyen dentro del trío de aspirantes antes mencionado a BMC, quedando ya muy lejos las opciones que les dan a Astana, Giant-Shimano y Garmin-Sharp.

EL TIEMPO Y RETRANSMISIÓN

Cabe destacar que las previsiones meteorológicas no tendrán demasiada influencia en la competición. Las buenas temperaturas y la ausencia de viento serán la nota predominante, si bien es posible que aparezca la lluvia a medida que avance la tarde.

Retransmisión: a partir de las 14:00 h en Teledeporte.

Horarios de salida:

Team Ecuador (ECU) 14:00:00
MG.Kvis – Wilier (ITA) 14:04:00
Rabobank Development Team (NED) 14:08:00
BDC Marcpol (POL) 14:12:00
Kolss Cycling Team (UKR) 14:16:00
Adria Mobil (SLO) 14:20:00
Caja Rural-Seguros RGA (ESP) 14:24:00
CCC Polsat Polkowice (POL) 14:28:00
Rusvelo (RUS) 14:32:00
Wanty – Groupe Gobert (BEL) 14:36:00
Topsport Vlaanderen – Baloise (BEL) 14:40:00
Team Europcar (FRA) 14:44:00
Cannondale (ITA) 14:48:00
FDJ.fr (FRA) 14:52:00
Lotto Belisol (BEL) 14:56:00
Garmin Sharp (USA) 15:00:00
Lampre-Mérida (ITA) 15:04:00
Trek Factory Racing (USA) 15:08:00
Team Giant-Shimano (NED) 15:12:00
Belkin ProCycling (NED) 15:16:00
Astana (KAZ) 15:20:00
BMC Racing Team (USA) 15:24:00
Team Katusha (RUS) 15:28:00
AG2R La Mondiale (FRA) 15:32:00
Team Tinkoff-Saxo (RUS) 15:36:00
Movistar Team (ESP) 15:40:00
Team Sky (GBR) 15:44:00
Orica GreenEDGE (AUS) 15:48:00
Omega Pharma – Quick Step (BEL) 15:52:00

Miguel Ángel Zapatera Blázquez
@Zapa9MFS

VOIGT SE DESPIDE RESUCITANDO EL RÉCORD DE LA HORA

Si hacemos un símil futbolístico se podría decir que el cuarto árbitro acaba de sacar a la dilatada carrera de Jens Voigt el cartelón de los minutos añadidos. 60, ni más ni menos. Una hora para lucirse, para regalarnos la última de sus cabalgadas, ésta vez sin un pelotón que le persiga. Una hora para intentar poner un broche de oro a una larga carrera deportiva que quizás no destaque por un increíble palmarés, pero que deja en el recuerdo imágenes de la lucha del ciclismo, del gregario que no se rinde y se vacía por su líder, de la agónica pelea en solitario frente a todo un pelotón. De victorias también, claro. Y una hora también para volver al pasado y resucitar una competición mítica. Porque cuando actualmente se menciona el Récord de la Hora a casi todos nos viene la imagen de Miguel Induráin, Miguelón, sobre aquella extraña bicicleta fabricada por Pinarello y que todo el mundo conocía como La Espada. Recuerdos lejanos de un récord que durante años se equiparaba a la victoria en una gran Clásica, incluso un Monumento como lo son Milan-San Remo, Flandes, Roubaix, Lieja o Lombardía, pero que ha ido quedando en el olvido y en manos de un desconocido como Ondrej Sosenka por culpa de una disputa, básicamente, entre la capacidad del esfuerzo humano y las constantes innovaciones tecnológicas.

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Ahora la cosa ha cambiado. El año pasado conocíamos las intenciones de un grande como Cancellara de intentar batir el récord, al que pronto se sumarían Wiggins y se dice que también Tony Martin, en una especie de “reto a tres” que implica a los tres mejores contrarrelojistas del panorama ciclista internacional. Desempolvando el récord que seguía en el olvido volvieron a caer en la cuenta del porqué de ese ostracismo. Y la UCI reaccionó.

Remontándonos a los inicios de éste curioso reto, se podría definir como la mayor distancia recorrida en bicicleta en una hora, siempre realizada sobre velódromo, para evitar la incidencia del viento, de los desniveles de la carretera y demás elementos que pudieran incidir en el desarrollo de la prueba.

Henri_DesgrangeEl periodista y luego fundador del Tour de Francia, Henri Desgrange, fue el primero en acometerlo en 1893 en París, logrando una primera marca de 35,325 kilómetros recorridos. Toda una hazaña que, desde el mismo año siguiente, fueron intentando batir otros ciclistas, incluyendo duelos como el del galo Marcel Berthet y el suizo Oscar Egg, que lo batirían cinco veces entre 1912 y 1914, siendo el helvético el que “venciera” dejando la marca en 44,247 kilómetros recorridos. Pero Berthet no iba a desistir y, fruto de su insistencia y de su colaboración con ingenieros de aviación, desarrolló unas carcasas o carenados aerodinámicos para su bicicleta, con el que acabó logrando en 1932 una marca de 49,99 kilómetros recorridos en el que se puede decir que es el primer desencadenante de la polémica que llevó a la “división” del récord. Tras otros intentos de mejora con bicicletas convencionales, el francés Francois Faure siguió el ejemplo de Berthet en 1938 para establecer el nuevo récord en 50,53 kilómetros, por lo que la Unión Ciclista Internacional decidió tomar cartas en el asunto y no validar esos récords, permitiendo la utilización de bicicletas estándar para dar validez a las marcas, permitiendo solamente algunas modificaciones. Sin embargo, la Asociación Internacional de Vehículos de Propulsión Humana (IHPVA) sí decidió considerar tales registros, por lo que nacía así una primera división.

 

Bajo el amparo de la nueva normativa UCI, muchos de los mejores ciclistas de la historia se vieron tentados por el reto, comenzando por Fausto Coppi en el velódromo milanés de Vigorelli bajo los bombardeos de la II Guerra Mundial –literalmente, ya que el techo se encontraba en mal estado durante la prueba por el bombardeo de la noche anterior y nada más terminar la prueba todos los asistentes tuvieron que correr a sus casas ante los avisos de las alarmas antiaéreas-. Jacques Anquetil, primero en lograr cinco Tours de Francia y apodado Monseiur Crono, se encargó de mejorarlo trece años después y después de otra nueva oleada de intentos era Eddy Merckx quien dejaba la marca en unos casi inalcanzables 49,431 kilómetros recorridos allá por 1972. Para entonces el Caníbal era suficientemente reconocido con cuatro Tours de Francia, tres Giros de Italia, dos Campeonatos del Mundo y trece Monumentos a sus espaldas, y veía como éste particular reto era la hazaña ideal para el ya por entonces mejor ciclista de la historia. El belga terminó la prueba completamente exhausto siendo un rotundo “no volveré a intentarlo jamás” lo primero que salió de su boca. Y no lo hizo.

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A partir de entonces la fuerza de la tecnología irrumpió con más fuerza en el velódromo y, beneficiándose de la permisividad de las antiguas reglas de la UCI, comenzaron a llegar récords establecidos con mejoras como la introducción de ruedas lenticulares, cuadros de geometrías imposibles y una reducción de peso y cargas aerodinámicas tan efectivas como antiestéticas. La bicicleta de Francesco Moser ya reunía algunas de estas cualidades en sus dos mejoras del récord en 1984. En los años 90, el ciclista británico Graeme Obree, que construía sus propias bicicletas, adoptó las extravagantes posturas del huevo y el superman para registrar nuevas marcas antes de que Chris Boardman, también de inicio con la curiosa postura encogida de Obree, Miguel Induráin y Tony Rominger volvieran a popularizar tan singular competición. Para el recuerdo de los españoles quedará como aquel 2 de septiembre de 1994 Miguelón, por entonces cuatro veces ganador del Tour de Francia y dos del Giro, cabalgó en el velódromo de Burdeos sobre la inconfundible Espada para establecer un registro de 53,040 kilómetros recorridos. Rominger, en dos ocasiones, y Boardman, mejoraron la marca del navarro en los años posteriores, pero aquí llegó un nuevo golpe de timón de la UCI.

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El máximo organismo internacional del ciclismo tenía la sensación de que, paradójicamente, el Récord de la Hora estaba perdiendo la batalla contra el tiempo, que con los avances tecnológicos en las bicicletas estaba logrando que los récords siguieran cayendo rememorando aquellas actuaciones de Berthet o Faure en la primera mitad del siglo XX con modificaciones evidentes en sus monturas. Aquel récord de Boardman en 1996 hizo determinar a la UCI en el año 2000 que todas las marcas consideradas como legítimas para el Récord de la Hora deberían hacerse desde entonces con una bicicleta convencional, quitando también validez a las marcas registradas con bicicletas modificadas y dejando como último registro autorizado el de Eddy Merckx en 1972. De ésta forma, todos los récords establecidos desde entonces pasarían a denominarse Mejor Esfuerzo Humano, pero no Récord de la Hora.

Para muchos, ésta decisión fue una vuelta al pasado, una traba a la innovación en el ciclismo y un sinsentido, ya que si se permitían las mejoras paulatinas en las bicicletas de competición normal –sólo hay que comparar las utilizadas en los 90 para las pruebas, por ejemplo, de carretera con las actuales- porqué no iban a permitirse en ésta prueba ciclista. Para otros, se trataba de una forma de igualar la comparación entre los récords conseguidos antaño con los actuales, dando más importancia a la capacidad de esfuerzo del ciclista que a las ayudas técnicas que habían hecho que deportes como la Fórmula 1 o el motociclismo, por ejemplo, estuviesen más condicionados por la máquina que por el deportista en sí. La norma de la UCI incluía la prohibición para el Récord de la Hora del uso de cascos de contrarreloj, ruedas lenticulares o cuadros aerodinámicos, mejoras que, en su cierta medida, sí están permitidos en las pruebas habituales de ciclismo. Con toda esta controversia y la preparación de unas temporadas cada vez más exigentes, los grandes ciclistas dejaron de interesarse por una prueba que ya sólo Boardman, herido en el orgullo de quedarse sin récord, batiera la marca con bicicleta convencional en el año 2000 como cierre a su carrera profesional.

Ya en el olvido, casi en el cajón de los recuerdos de la UCI y mientras la IHPVA seguía dando validez a récords como el de Lars Teutenberg o Sam Whittingham logrando registros de hasta 84,215 sobre artilugios cuyo parecido con una bicicleta queda reducido básicamente a los pedales, sólo el checo Ondrej Sosenka, casi un anónimo en el pelotón internacional, logró dejar el récord en 49,700 kilómetros el 19 de Julio de 2005 en Moscú.

Ondøej SOSENKA hodinovka dráha

Tras ésta reseña histórica, se podría decir que la UCI, inmersa en su propia renovación tras la llegada de Brian Cookson a la presidencia, vio en las intenciones de Cancellara un nuevo impulso por el cual revivir ésta vieja gloria de las pruebas ciclistas que antaño alcanzó cotas de prestigio realmente elevadas. Por eso, la UCI ha decidido volver a cambiar las reglas, permitiendo la utilización de bicicletas de contrarreloj adaptadas a la pista, con ruedas lenticulares, con cascos de contrarreloj y con la famosa cabra del manillar, pero sin diseños extravagantes que hagan que la bicicleta parezca de todo menos eso –la nueva normativa exige, entre otras cosas, un cuadro triangular con una medida mínima de cada uno de los tubos-. Cabe destacar también que pese a que se vuelve a dar validez a los récords obtenidos desde Merckx, la UCI mantiene como marca válida la de Sosenka, en espera de generar una nueva corriente de récords que sirvan para ir confeccionando un nuevo palmarés totalmente adecuado a la evolución tecnológica sin dejar nunca de lado el esfuerzo exigido en el ciclismo.

De ésta forma, vemos como Jens Voigt, que hoy mismo cumple 43 años y que coincidió en las carreteras con Induráin, Boardman o Sosenka, intentará mañana cerrar su carrera deportiva con una exhibición en el velódromo de Grenchen, Suiza, en lo que puede marcar una nueva era de la llamada Hora Mágica por Cookson, que ha visto en éste reto una gran oportunidad para culminar su primer año de mandato enviando un mensaje de renovación del máximo organismo del ciclismo. Por otra parte, Trek, uno de los mayores fabricantes de bicicletas, ha encontrado en éste reto una nueva forma para dar mayor impulso a su marca anunciándolo a bombo y platillo, como suele hacerse con éste tipo de eventos que tanto gustan en EEUU, como lo que antaño fue: una de las pruebas con más prestigio del ciclismo internacional. Chris Boardman y Bradley Wiggins ya han reconocido que probablemente Voigt será capaz de lograr ser el primero en establecer un récord con el registro unificado.

Cabe destacar por todo lo comentado aquí que la de mañana no solo será el cierre más sonado de una carrera deportiva como la de Voigt, sino también una invitación para que su hasta hace nada compañero de equipo Cancellara arrastre hasta los velódromos a los Wiggins, Tony Martin y todos aquellos a los que vemos destrozar los cronómetros en las mejores competiciones del calendario UCI. Mañana el reloj del tiempo volverá a funcionar para una prueba histórica. Mañana se abre una nueva era del Récord de la Hora.

Miguel Ángel Zapatera Blázquez

@Zapa9MFS

El otro ciclismo: Ciclistas españoles continentales en la vuelta a Portugal

Como todos sabemos, del 30 de Julio al 10 de Agosto se celebró en el país vecino su carrera mas celebre, “La Vuelta a Portugal”, carrera que consta de un prólogo contrarreloj más 10 quebradas etapas y sirve como escaparate para ese gran número de ciclistas que buscan un contrato en la máxima categoría del ciclismo mundial. En la línea de salida se concentran se concentran muchos equipos de los que, salvo el aficionado mas acérrimo, no hemos oído hablar en la vida. Se trata de los continentales, 14 para ser más exactos, a los que hay que sumarle la selección nacional de Portugal y el equipo, este nos suena más, Continental-Pro Caja Rural – Seguros RGA.

En el prólogo de Fafe participaron 30 corredores Españoles, 30 historias de lucha diaria por poder dedicarse al ciclismo, por cobrar un sueldo digno. Fiel reflejo de la situación del ciclismo en España es que solo dos equipos tomaron la salida en la carrera del país vecino (el Burgos BH y el Caja Rural), por lo tanto la inmensa mayoría de esa treintena de ciclistas tuvieron que salir de España para empezar a hacer realidad su sueño, un sueño que muchos de ellos no han visto todavía en el ciclismo continental y que por desgracia, la mayoría no verán cumplido. Sin embargo hay ciclistas que luchan a la contracorriente de esta coyuntura, intentando hacerse un hueco en el ciclismo profesional de máxima categoría y, por qué no, entrar en el selecto club de los mejores equipos del mundo.

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Un ejemplo de esta lucha es Dani Domínguez, corredor granadino que está compitiendo actualmente en la Vuelta a Portugal con una amplia trayectoria profesional desde 2009, desde ese año ha competido en los equipos continentales ISD Sport Donetsk, Tusnad Cycling Team,Team NSP – Ghost,Doltcini – Flanders – de hecho ese año coincidí con el en Bélgica- y este año recalaba de nuevo en la categoría amateur para, finalmente, firmar contrato con el equipo Christina Watches.

Así es la vida del ciclista ‘continental’, un constante vaivén de idas y venidas, como una relación tormentosa, pero de años de duración.

De hecho Dani tras pasar por 4 equipos continentales no tuvo hueco categoría profesional y se tenía que conformar con competir en ‘amateurs’, hasta que todo cambio con la oferta de Christina Watches, me conocían de hace tiempo y me estaban siguiendo, en cuanto han tenido un hueco me han llamado, este año en ‘amateur’ ha sido muy duro, una lucha de cabeza desde que empezó la temporada, hasta que firme con ellos hace tan solo unos días”,recibió su contrato mientras competía en la vuelta a Zamora, celebrada a mediados de Julio.

Aproveche para repasar con Dani la situación del ciclismo ‘amateur’ y continental’ “Creo que la categoría ‘amateur’ española es un pozo sin fondo de cara a pasar a profesionales”, “las empresas españolas deberían invertir mucho más en ciclismo, quizás no para crear una gran estructura, sino equipos continentales para que los jóvenes corredores tengan la oportunidad de participar en el calendario extranjero donde se adquiere experiencia para formarte en esta profesión que es el ciclismo”.

Con respecto a los continentales lo tiene claro ” el problema de los equipos continentales es que no están regidos por la UCI, si no por la federación nacional de cada equipo, entonces algunos países tienen unos mínimos bastante factibles, y otros equipos unos mínimos que ni un equipo de juveniles, puedes encontrar la cara y la cruz en esta categoría, la clave seria que la UCI se encargase de regir a estos equipos por igual”, por supuesto había que tocar el tema económico, de hecho debía de tocarse “en el tema de los salarios hay de todo, en continentales puedes encontrar de lo peor, incluso gente que hasta incluso pague por correr [ una práctica, por desgracia, común en España por desgracia, añado], así los managers tienen montado su propia empresa montada en el ciclismo hecha para ganar dinero a costa de los corredores, cosa que me parece patética”, pero no todo es un camino pedregoso ” por suerte hay equipos que están bastante bien, por ejemplo donde me encuentro yo ahora mismo, cumplen con todo en el tema económico, nos proporcionan un buen calendario, nos cuidan…”.

Siguiendo con la línea monetaria Dani me comentaba ” La situación económica del ciclismo ahora mismo la veo bastante chunga, pero pienso que ya hemos tocado fondo y tenemos la posibilidad de mejora, los sponsors están empezando a invertir y la entrada del equipo de Alonso pienso que puede atraer a muchos buenos patrocinadores del mundo de la F1″.

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El corredor Asbjorn Kragh y Vicente de Mateos, se enzarzaron a golpes tras una llegada en Vuelta a Portugal

También hubo hueco para hablar de la pelea en la que se vio involucrado su compañero de equipo Asbjorn Kragh y el conocido corredor español Vicente Garcia de Mateos, el cual competía el año pasado en el equipo ‘amateur’ Gsport “la pelea fue algo que sucedió justo al terminar la etapa, con la adrenalina de la llegada al sprint y la tensión, Vicente no vio a Asbjorn y choco de frente a mi compañero, acabando a los golpes, no es algo que me interese demasiado, no debería de haber pasado”

Llegando al final del artículo es el momento de ponernos reflexivos, esta frase es una muestra más de la situación de muchos ciclistas en este ‘ciclismo moderno’ ” con mi edad, la verdad, he tenido la oportunidad de firmar con equipos grandes pero a última hora por ‘h’ o por ‘b’ se ha truncado”, “pienso que con mi edad me encuentro totalmente fresco, tengo mucha experiencia y estoy hecho para dar ahora los frutos de toda una lucha durante muchos años, haciendo las cosas muy bien, y ahora es el momento de recoger esos frutos”, sus objetivos los tiene más que claros ” mi objetivo al año que viene es, por supuesto, seguir en la categoría profesional y poder tener la estabilidad y continuidad que todos deseamos”.

Para terminar su repaso personal Dani se reivindicaba de esta forma “creo que he dejado claro a mas de uno que cogiendo una bicicleta justo el día de antes, nueva, de empezar la Vuelta a Portugal, y sin ninguna continuidad, sin haber corrido casi nada, con tan solo 5 días de competición en profesionales me he dejado ver bastante, he estado delante y luchando”.

Nos vemos la semana que viene.

Axel