El Porvenir de Marc Soler

El capítulo final del Tour del Porvenir no fue precisamente fácil para Marc Soler, líder en la salida de la última etapa. Varios puertos salpicaban el perfil de los, sobre el papel, escasos 93 kilómetros que separaban Saint-Michel-de-Maurienne de Les Bottières-Les Sybelles, con la Croix de Fer como juez principal. Una jornada en la que el colombiano Sebastián Henao, sin nada que perder, tuvo contra las cuerdas a los primeros de la clasificación general desde la primera de las cuatro ascensiones del recorrido.

Formando parte de una fuga más numerosa en principio, Colombia lanzó su ofensiva en el tramo final del Col du Mollard. Aldemar Reyes y el propio Henao se marchaban en solitario hacia las estribaciones de la Croix de Fer, puerto que terminaría por dejar a Henao en cabeza. Los casi dos minutos de renta logrados a esas alturas lo situaban en la segunda plaza provisional de la general, a escasos segundos de un Soler que parecía estar pasando por momentos difíciles en la parte final del coloso alpino.

Por fortuna para los intereses de la selección española, a Marc Soler le quedaba más en las piernas que lo que las sensaciones mediada la etapa daban a entender. El reducido grupo de favoritos lograba reducir el hueco con Sebastián Henao en el largo descenso y la breve ascensión a Lacets de Montvernier, dejándolo en unos accesibles 30 segundos al inicio de la subida final del día.

Henao acusaba el lógico desgaste y terminaría por ser alcanzado a 7 kilómetros de meta por una avanzadilla compuesta por Marc Soler (España), Matvei Mamykin (Rusia), Gregor Mülberger (Austria) y Jack Haig (Australia). El austriaco cedía poco después. Soler, sabiéndose ya ganador del Tour del Porvenir a esas alturas, lanzó un ataque en busca del broche de oro de la victoria parcial. No tuvo éxito y, reagrupados los 3, Mamykin terminó siendo el más rápido. A Marc Soler, en cualquier caso, le esperaba el consuelo más grande. Acababa de ganar el Tour del Porvenir 2015.

Foto: RFEC