Cuando la cama es tu mejor amiga… o tu peor enemigo

Es temprano en la mañana, el despertador está sonando, debes levantarte o llegaras tarde al trabajo, pero afuera está lloviendo, hace frio y lo último que quieres es dejar las cobijas, te quedas un rato más, el despertador no volvió a sonar, levantas la mirada y en ese momento comienzas a idear la excusa que le darás a tu jefe por llegar tarde de nuevo al trabajo. 

Este momento puede ser acquainted para muchos de nosotros, y estas dos palabras, Dysania y Clinomanía, tienen una estrecha relación con lo que sucede: el deseo de dormir o el estar acostados todo el día, lo que no solo puede causar problemas de salud, sino también problemas personales.

En este put up hablamos de:

La Dysania, sin deseo de levantarse 

La Dysania es poco conocida, y no se refiere al hecho de que seas un dormilón o un perezoso, sino que es el término que da explicación a aquella condición o estado en el que no eres capaz de levantarte de la cama, es esa dificultad extrema para hacerlo, es como si en la noche te hubieran atado a ella, es ese imán que no deja que te levantes.

El no querer levantarse por las mañanas no está mal, o darle a la alarma del reloj una oportunidad más de sonar dentro de cinco minutos tampoco lo está, pero lo que sí está mal o se puede estar convirtiendo en un problema, es el hecho de que a pesar de las responsabilidades que tengan, se siga haciendo una y otra vez todos los días. 

La Dysania es comúnmente considerada una alteración del sueño. El physician Mark Salter, Royal Faculty of Psychiatrists del Reino Unido, explica que «la Dysania es un comportamiento que puede verse en personas que padecen un trastorno depresivo mayor».

En varios estudios sobre los trastornos de sueño, han relacionado la Dysania con un estado depresivo, con uno de fatiga crónica o alguna otra enfermedad subyacente, se conoce que entre las afectaciones por un trastorno depresivo se encuentran los del estado del sueño.

Por otro lado, el director de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el physician Reyes Haro Valencia, explicó que una persona puede presentar Dysania como resultado de algún tipo de trastorno del sueño o estados emocionales alterados.

El physician Haro explicó: “La Dysania es un estado de conciencia alterado en el que cuesta trabajo despertar a la realidad; es decir, el cuerpo llama a seguir durmiendo, a pesar de que sabes que es hora de levantarse».

Este estado no es una enfermedad reconocida como tal, por lo menos no lo es medicamente, pero si se trata de un síntoma que viene a decirnos que algo no anda bien tanto a nivel físico como emocional.

La Clinomanía, adicto al dormir

Clinomanía es un término de origen griego: kline que significa lecho, y manía, que puede ser traducido como locura.

Este estado, al igual que la Dysania, es la misma condición de querer seguir acostado, no querer salir de la cama, pero la gran diferencia es que ya se es consciente de la hora y de las responsabilidades que se tienen mientras se continúa acostado, se sabe todo lo que se tiene por hacer y de lo tarde que se puede llegar al trabajo, pero aun así prevalece el querer seguir acostado… dormir cinco minutos más.

El physician Edwar Shooter en su libro «De la parálisis a la fatiga: una historia de enfermedades psicosomáticas en la period moderna», describe como los cuadros histéricos se modifican a través del tiempo y da como ejemplo uno de la period victoriana denominado «Clinomanía psicasténica». En esa época dicho cuadro period aceptado por la comunidad médica.

En aquel tiempo una persona con un cuadro de Clinomanía podría pasar mucho tiempo, incluso años sin pararse de la cama, y el tratamiento médico prescrito period la extirpación quirúrgica de los órganos sexuales, algo un tanto brutal y desde luego equivocado.

Pero la relación es la misma en cuanto a los síntomas, el deseo inmensurable por continuar allí, es la obsesión por pasarse todo el día tumbado en la cama, en donde 5 minutos más es muy poco y se llega al punto de no aceptar el haber dormido lo suficiente.

Claves para combatir la Dysania y la Clinomanía 

Muchos psicólogos y especialistas de la salud indican que tanto en la Dysania como en la Clinomanía se trata de una cuestión de hábitos, comportamientos aprendidos y educación.

Si a la hora de levantase se continua aun con esas ganas de seguir acostado y con poca fuerza de ponerse en pie más de lo ordinary, hay que revisar las conductas personales.

Aunque esto se sabe, es imposible establecer una distribución common para el manejo de las necesidades, dado que cada persona tiene unas condiciones diferentes para su descanso, bien sean físicas o biológicas, todas ellas relativas al ritmo del sueño y al estilo de vida. 

De acuerdo a lo informado por los profesionales en el tema, estos sugieren la regulación y la higiene del sueño, siguiendo algunas de estas recomendaciones: tener en cuenta la cantidad de horas que se duerme, realizar actividad física, en lo posible manejar un mismo horario de acostarse, meditación y utilizar de forma responsable el celular, computador o aparatos electrónicos antes de dormir, con el fin que no intervengan en el proceso de dormir.

Desde hace tiempo nuestra conducta y hábitos vienen cambiando de manera un poco drástica, pero uno de los hábitos en los que se ha producido un verdadero cambio es el del sueño.

Esto aplica para todas las edades, desde los más jóvenes a los más adultos, y es obvio que tiene un verdadero impacto en el óptimo funcionamiento físico y psychological de las personas, y que debe ser tenido en cuenta a la hora de evaluar la salud a medio y largo plazo.

Nota del Editor: Los riesgos de dormir demasiado

Se han realizado numerosos estudios sobre el riesgo que para la salud supone dormir poco (menos de 5 horas por día), pero no existen sin embargo estudios debidamente controlados sobre los peligros de dormir en exceso.

Uno de estos pocos estudios sobre las consecuencias de dormir demasiado es el dirigido por el doctor Damien Léger en 2014. Se basó en una encuesta realizada a casi 25.000 adultos franceses de entre 15 y 85 años.

Las conclusiones del estudio fueron las siguientes: Las personas que dormían en exceso (más de diez horas por día) eran significativamente más propensos a tener enfermedades psiquiátricas y un mayor índice de masa corporal (IMC). 

Por el contrario, la corta duración del sueño se asoció significativamente con casi todas las otras enfermedades crónicas evaluadas en el estudio.

— Cristian Ramírez to psicopedia.org