Cómo comes es tan importante, como qué comes

Te has hecho alguna vez estas preguntas:

¿Desde dónde y cómo te relacionas con la comida?
¿Desde dónde y cómo te relacionas con tu cuerpo?
¿Desde dónde y cómo te relacionas contigo?

¿Sabes que tu forma de comer es tan o más importante como los alimentos que eliges?

¿Sabes la importancia que tiene desde dónde te relacionas con la comida? porque el tu forma de relacionarte con la comida es un reflejo de la relación que tiene contigo misma.

Lo sé, hoy estoy preguntona, y te invito a que te hagas estas preguntas y reflexiones.

Tú, ¿cómo comes? ¿Para qué comes?

¿Deprisa, de pie, distraída, delante del ordenador, con la tele puesta y pensando en el fin de semana, o en los niños, en la casa, en la pareja, o en cuando tendrá su tiempo para ti?

Y, además, te invito también a pararte y empezar a ser conscientes de lo que haces, cómo lo haces y desde dónde lo haces, en especial cuando comes.

¿Cómo te relacionas con la comida, desde la lucha o desde la no lucha?

El estar en modo lucha, con la comida, con tu cuerpo y contigo, el comer por otros motivos que no son hambre física, el comer rápido, el no comer, el comer de más… No te va a hacer salir de tu situación precise.

Cuando comes (incluyo bebidas) emocionalmente, es una forma de autocuidado, pero de un modo reactivo. No es un autocuidado con amor, ni responsable, ni consciente.

Sueles comer emocionalmente para sentirte mejor, pero ese sentirte mejor es solo momentáneo, es un placer efímero y cortoplacista. Usas la comida como calmante, refugio o incluso premio, pero ya sabes que, la comida así, es una falsa amiga. A medio y largo plazo, no te vas a sentir mejor, sino todo lo contrario y ni te digo las consecuencias en tu salud física, psychological y emocional (kilos de más, estrés, ansiedad, falta de energía, y un largo and so forth.)

¿Cómo puedes empezar a relacionarte de una forma saludable contigo, con tu cuerpo y con la comida? Hoy y mañana y este mes, y este año, y toda tu vida.

El autocuidado hacia ti, empieza cuando aprendes a atender tus verdaderas necesidades y para ello tienes que parar y tomar consciencia de tu relación con la comida (que es una forma de relacionarte contigo).

Una relación saludable con la comida, con tu cuerpo y contigo, empieza a suceder cuando miras adentro de ti, cuando buscas las razones internas, por las que te relacionas con la comida, con tu cuerpo y contigo, desde la lucha y no aceptación.

Porque ya te digo, que si comes de más, o en piloto automático, o por razones diferentes al hambre física, eso no es tener una buena relación con la comida, ni contigo.

Y para darte cuenta de todo ello, tienes que surfear tu momento presente, y estar en contacto con tu experiencia interna (emociones, sensaciones físicas, pensamientos) desde un lugar de no juicio y de aceptación. Solo cuando te permites bucear y explorar tus emociones y necesidades más profundas podrás dar una respuesta lo más ecológica posible.

A partir de hoy te invito a que te hagas esta sencilla y poderosa pregunta: ¿Desde dónde me relaciono con la comida?

Y si es desde la lucha, pregúntate que puedes hacer para endulzar tu experiencia precise, sin acudir a la comida, cuando no es hambre física sino de corazón.

Y una buena manera de entrenarte en el autocuidado, es la práctica de la Alimentación Consciente o Mindfulness Consuming.

Y digo práctica, porque es un modo de vida, no es una dieta, es una filosofía de vida, para toda la vida. Por ello, hay que entrenarla hasta integrarla y que sea algo pure.

Y como es algo “diferente”, para tu mente subconsciente  y ya sabemos que no le gustan los cambios, hay que entrenarla poco a poco, de forma gradual, pequeños cambios que marquen a medio y largo plazo una gran diferencia.

Cuándo empiezas a practicar Alimentación Consciente o Mindfulness Consuming, empiezas a entrar en un territorio nuevo, gross sales de tu zona de confort, de lo que conoces, es un terreno desconocido. Y tu mente va a hacer todo lo posible para sacarte de ahí.

Si no tienes unas referencias, pautas claras, que te digas dónde estás, te entrará el pánico. Y por eso abandona una gran mayoría. Hay que tener unas buenas referencias.

Y esas pequeñas prácticas hechas de manera consciente, cada día, fáciles de hacer, en un breve período de tiempo, puede suponer un gran cambio. Y los beneficios los notarás, no solo en tu cuerpo, también en tu mente y gestión emocional.

He preparado un reto gratuito, de 7 días, para darte esas referencias, para servirte de GPS, si quiere empezar a cuidarte sin dietas.

Cada día habrá una sencilla práctica de alimentación consciente, para que incorpores, en tu día a día. Estas prácticas son compatibles con tu día a día, y no se puede contar ni explicar, si no lo pruebas mínimo una semana por ti misma, no sabrás todos los beneficios que tiene para tu salud.

Te invito a que la experimentes. Yo estaré guiándote.

Te dejo aquí enlace para que te inscribas y estemos conectadas esta semana.

¿Te unes al reto de 7 días de ALIMENTACIÓN CONSCIENTE?>>

Te reto a que pruebes algo diferente, a que te empieces a cuidar sin dietas. A tener un estilo de vida saludable desde tu autocuidado.

Y sobre todo, te animo a que lo compartas y así, seamos muchos comedores conscientes.

Un abrazote cargado de energía

Might

PD. El autocuidado es una forma de amarte y la Alimentación consciente es una forma de cuidarte.

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— Might Moron to maymoron.com