Conoce los Alimentos para cuidar el corazón

Las enfermedades cardiovasculares son uno de los problemas de salud más importantes en nuestra cultura occidental. Cada año aumenta el número de personas afectadas, desgraciadamente,  pero pocas personas se preocupan de conseguir una buena alimentación para prevenir y evitar que las enfermedades cardiacas avancen, sino todo lo contrario, se come cada vez peor y el corazón se resiente.

Según el Dr. Willett, presidente de la Escuela de Salud Pública de Harvard, “una buena dieta es mucho más potente que los medicamentos para el corazón”. Las estatinas, los medicamentos más eficaces para reducir las enfermedades del corazón, sólo reducen el riesgo de un 25 a un 30%, mientras los estudios han demostrado que hasta un 70% de las enfermedades del corazón se pueden evitar con una dieta adecuada. Con la ventaja de que los alimentos no tienen efectos secundarios como los medicamentos.

¿Por qué hay que comer más frutas y verduras para cuidar el corazón?

Comer verde ayuda a tener un corazón sano, pero aún hay más, si el corazón ya ha enfermado, se debe seguir comiendo frutas y verduras cada día. Según un estudio publicado en la revista Circulation, las personas que comen una dieta rica en frutas, verduras y pescado tienen un 35% menos de riesgo de morir de un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular y un 37% menos de riesgo de sufrir insuficiencia cardiaca.

Empresas Saludables propone estos 10 alimentos clave para mejorar la salud del corazón y reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares:

NARANJAS. Reducen la presión arterial, el colesterol y la insuficiencia cardíaca. Aportan pectina, una fibra soluble que actúa como una esponja gigante, empapándose del colesterol de los alimentos y bloqueando su absorción. Son ricas en potasio, un mineral que ayuda a contrarrestar la sal de los alimentos y a mantener la presión arterial bajo control. Y según una nueva investigación, la pectina de cítricos ayuda a neutralizar los efectos perjudiciales de la proteína galectina-3, que aumentan en el 30% de las personas con insuficiencia cardíaca congestiva, provocando cicatrización del tejido del corazón y fibrosis cardiaca.

COLES. La familia de las coles es muy variada y está llena de nutrientes protectores del corazón en forma de fibra, ácido fólico, potasio y vitamina E. También aportan luteína, una protección contra la aterosclerosis temprana. Y son ricas en sulforafano, un compuesto azufrado muy interesante que estimula la producción de enzimas que protegen los vasos sanguíneos y actúa como una capa de teflón aislante que evita que se adhieran placas de ateroma en las arterias.

AJO y CEBOLLA. Reducen la tensión y la placa arterial. La investigación sugiere que los ajos ayudan a controlar la hipertensión, también actúan sobre la enzima llamada angiotensina, que constriñe los vasos sanguíneos. La cebolla también tiene un efecto protector del corazón, fluidifica la sangre y equilibra el colesterol, especialmente la cebolla cruda.

VINO TINTO. Aumenta el colesterol bueno o HDL y fluidifica la sangre. Ayuda al colesterol HDL a prevenir la placa de ateroma y mantener limpias y flexibles las arterias. Se han encontrado varias sustancias beneficiosas en el vino tinto, la más conocida es el resveratrol, un potente antioxidante que protege y rejuvenece las células. También tiene polifenoles, unos compuestos que ayudan a mantener los vasos sanguíneos flexibles y reducen el riesgo de trombos.

CHOCOLATE NEGRO. Reduce la hipertensión. El cacao puro es muy rico en flavonoides, sustancias vegetales que mejoran la flexibilidad de los vasos sanguíneos y también contiene grandes cantidades de fibra vegetal y magnesio, por lo que es un combinado perfecto para la salud del corazón, a pesar de su alto valor calórico.

SARDINAS, ARENQUES y BOQUERONES. Reducen los triglicéridos y aumentan el colesterol HDL. Los famosos ácidos grasos omega-3 son muy abundantes en los pescados de aguas frías, que los asimilan de los microorganismos con los que se alimentan y los guardan en su carne grasa para protegerse del frío. Los efectos de los omega-3 sobre la salud cardiovascular están ampliamente demostrados, reducen los triglicéridos, mejoran los niveles del colesterol bueno, previenen las arritmias cardiacas y disminuyen la inflamación

LEGUMBRES. Reducen la tensión arterial. Las legumbres no sólo son alimentos bajos en grasa y ricos en proteína vegetal y fibra, también aportan folatos. Pero las legumbres son muy buenas para el corazón por su contenido en minerales como el magnesio y potasio. Una leve carencia de magnesio puede provocar un paro cardiaco, actúa como relajante muscular y reduce la hipertensión. El potasio ayuda a contrarrestar los efectos nocivos de la sal en la tensión arterial.

FRUTOS SECOS. Reducen las arritmias y el colesterol malo o LDL. Los frutos secos son cardiosaludables por su alto contenido en esteroles vegetales que reducen la absorción de colesterol de la dieta, y su riqueza en grasas insaturadas que ayudan al hígado a producir menos colesterol LDL y más HDL.

ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA. Equilibra los niveles de colesterol, fluidifica la sangre y reduce la tensión arterial. El aceite de oliva contiene una grasa monoinsaturada llamada ácido oleico, que controla la coagulación de la sangre, evitando la formación de trombos, y equilibra los niveles de colesterol y triglicéridos. También tiene un efecto indirecto sobre el corazón, ya que el aceite de oliva es un potente antiinflamatorio que ayuda a mantener las articulaciones flexibles y evita los dolores de artrosis y artritis.

GRANADAS, BERENJENAS, MANZANAS y PLÁTANOS. Las granadas son muy ricas en antioxidantes y contienen una enzima muy interesante porque es capaz de prevenir la oxidación del colesterol malo o LDL; pues cuando éste se oxida es cuando tiende a quedarse atrapado en las arterias y puede iniciar la formación de placas de ateroma.  Las berenjenas son hortalizas que actúan ‘atrapando’ las grasas saturadas y colesterol. Las manzanas son una de las frutas más fáciles de encontrar y con más propiedades beneficiosas para el corazón, no sólo equilibran los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, también reducen la hipertensión y mantienen la flexibilidad de las arterias, gracias a su alto contenido en fibra pectina y flavonoides.

PREVENCIÓN. Ahora en verano el calor puede agravar los problemas de circulación, especialmente en personas con mala circulación venosa, varices y retención de líquidos. Con el descanso también hay un efecto rebote en personas muy estresadas con problemas cardiovasculares, el parón brusco del ritmo de trabajo acelerado puede ser el desencadenante de un ictus o un infarto, aunque parezca un contrasentido. Ante cualquier síntoma extraño, mareo, dolor de brazos, confusión, dolor de cabeza o dolor en el pecho hay que acudir a urgencias sin demora.

Artículo original en: www.miempresaessaludable.com